POR SENDERO DE LUCES.
Para mi tierna sobrinita MARIA JULIANA SUTA FIGUEROA
En sus 15 primaveras.
En explosión de rayos solares del verano
Entre amaneceres de mugidos y vuelos de coroncoras
La inmensa estepa iluminada
Entre vuelos nupciales de las garzas,
Se da la unción del llano con las altivas rocas
De mármol, de cuarzo y de granito.
Bajo el puente del tiempo…
Y surge nueva vida,
Y corren muchas aguas de los caños bravíos, del Plata y del gran Zulia
Nuevos seres que encantan, que llenan el planeta y que alegran el alma
Que iluminan esa Perla del Norte.
Y de nuevo hay un vuelo de condores
Que raudos cruzan la enhiesta cordillera,
De nuevo el mugido de los toros,
El repique de la azada que arranca frutos a la madre tierra
La danza y la guabina,
La bandola y el tiple bajo el brazo
Cubiertos por la ruana de lana boyacense.
Suena el amor de nuevo
En sones de ilusiones,
Danzas y pasillos, tamboras y faldones que el arte va envolviendo,
dos almas escogidas, que envueltas en el brillo de sus ojos,
se están jurando hoy, amor eterno.
Y así entre el vuelo sublime de las garzas,
Y el grito de la inmensa cordillera,
Nace la niña de divinas gracias
Que un ángel a este mundo condujera.
Así, los labios, finos, teñidos de rubíes,
Con unos ojos grandes, profundos, soñadores,
Manos que guardan jazmines y alelíes
Y explotan en los nácares de pianos seductores.
Lleva impreso en su alma los cantares
De la mirla temprana, la alondra mañanera,
El aroma viviente de boyacenses lares
La fuerza subyacente del cuarzo en cantera.
Mi niña es de la tierra, cual las frutas lozanas,
Dulce, de piel canela, sensible, acariciante,
María Juliana tiene, aroma de manzanas,
Y guarda entre su alma de un ángel el semblante.
La limpidez de su alma es fuente cristalina,
Que baja de los cielos, del Cocuy el Nevado,
La melodiosa voz de tierna golondrina,
Es el pétalo blanco de un lirio inmaculado.
Apenas una niña, tres lustros recorridos,
Aun huelen tus manos a dulce amanecer,
Sonríe princesita con tus años vividos,
Pues hoy dejas la niña y nace la mujer.
Levanta tu mirada y prosigue el sendero
Por do se lee ’Soy el camino, la verdad y la vida…’
Dios ha puesto en el cielo, para guiarte un lucero,
Y el Anel de la Guarda, curara toda herida,
Vuela siempre muy alto, no detengas tus ojos
En las cosas triviales, en la miseria humana;
Cuando quieras ser grande, muy grande, ve de hinojos
A postrarte llorosa ante el Dios que te llama.
Mantén siempre tu mano en acción de alabanza,
Sigue la voz que escuchas, que te quiere y te llama,
Nunca dejes de oírla, si flaqueas o en bonanza,
Es la voz hacendosa de tus padres y hermana.
Cruza el mar de la vida en tu barco seguro,
Ni el huracán violento pueda cerrar tu paso.
Te entrega tu familia hoy el amor más puro
Yo te hago prisionera, en un ferviente abrazo.
EAFigureoaB
Bucaramanga, Agosto 7 de 2.010
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