domingo, 31 de agosto de 2014

EL HOMBRE POR EL HOMBRE A DIOS

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ERVIN ANTONIO FIGUEROA BUTISTA
EL HOMBRE
Text Box:  POR EL HOMBRE A DIOS

“Porque tuve hambre y me diste de beber…preso, enfermo…”

CONTENIDO
1 CAPITULO I 1-4
RELIGIÓN. 1-4
2 CAPITULO II. 10
DIOS. 10
3 CAPITULO III. 28
ES DIOS, REALMENTE EL AMIGO? 28
4 CAITULO IV 36
LA ORACION 36
5 CAPÍTULO V 43
LA FE. 43
REEVANGELIZACION: RECONOCIENDO MI FE AHORA DE ADULTO 45
6 CAPÍTULO VI. 47
LECTURAS ORANTE 51
7 CAPÍTULO VII. 60
LAS OBRAS DE MISERICORDIA, PASAPORTE DE SALVACIÓN. 60
8 CAPÍTULO VIII . 67
LA IGLESIA 67
EL SACRAMENTO DEL ORDEN 73
El único sacerdocio de Cristo 74
Monjas, Religiosos y Religiosas. 76
8.1.1 COMPROMISO DE LA IGLESIA CATOLICA 78
8.1.2 “Carta de SACERDOTE CATOLICO AL NEW YORK TIMES 81
9 CAPITULO IX 84
EL HOMBRE. 84
9.1.1 LOS SANTOS 86
9.1.2 EL OTRO, FUNDAMENTAL… 89
10 CAPITULO X 92
10.1.1 Los Diez Mandamientos 95
11 DOCUMENTOS DE ILUMINACION Error! Bookmark not defined.
12 DOCUEMNTO 1: Error! Bookmark not defined.
DESDE PARÍS Y LOURDES, LA LECCIÓN DEL PAPA Error! Bookmark not defined.
DOCUMENTO 2 : Error! Bookmark not defined.
LA ALEGRÍA, ¿UN MANDAMIENTO? Error! Bookmark not defined.
DOCUMENTO 3 : Error! Bookmark not defined.
PADRE NUESTRO Error! Bookmark not defined.
DOCUMENTO 4 : Error! Bookmark not defined.
LA COMFESION Error! Bookmark not defined.
SHEMA YISRAEL Error! Bookmark not defined.
SI DIOS ME CONCEDIERA VER MI ALMA Error! Bookmark not defined.
DOCUMENTO 8 : Error! Bookmark not defined.
DIOSES DE NUESTRO TIEMPO Error! Bookmark not defined.
DOCUMENTO 9 : Error! Bookmark not defined.
ORACION DE ACCION DE GRACIAS. Error! Bookmark not defined.
DOCUMENTO 10 : Error! Bookmark not defined.
EL MAL AFAMADO Y EXCLUIDO: ¿UNO BUENO? Error! Bookmark not defined.
DOCUEMNTO 11: Error! Bookmark not defined.
L A LEY DEL TALIÓN O EL AMOR Error! Bookmark not defined.
DOCUMENTO 12 : Error! Bookmark not defined.
EL SACERDOTE, MONEDITA DE ORO Error! Bookmark not defined.
DOCUMENTO 13 : Error! Bookmark not defined.
REEVANGELIZACION: RECONOCIENDO MI FE AHORA DE ADULTO Error! Bookmark not defined.
DOCUMENTO 14: Error! Bookmark not defined.
13 DOCUMENTO No. 14 137
DISCURSO DE BENEDICTO XVI EN CIBELES. JMJ 2011 137

1 CAPITULO I

RELIGIÓN.

La Religión, es como un sistema de vida, es mejor una manera de vivir antes que todo. Si no se tiene religión, de ninguna manera se puede vivir, existir. Otra cosa es tener conciencia del concepto, vivir concientes de ser religiosos, es decir de profesar la religión, puesto que en su significado más primitivo, Religión es “Religar”, que significa como atar dos veces, unir de nuevo, unir simplemente, vivir atado a, estar en comunicación con…y es con natural del Ser humano ese estado del religare, de estar unido con, de tener ataduras con. La primera y a veces no bien analizada atadura que el hombre adquiere se establece por medio de un “cordón umbilical” que lo une a una mujer y por medio del cual se alimenta, podemos establecer que también entra en contacto con la vida a través del mismo cordón que le transmite en un proceso relativamente rápido la sensibilidad del frío, del calor, de la luz, de los ruidos, de múltiples aspectos oficio de los biólogos, de los anatomistas y ahora de los sicólogos. Pero es este sistema de unión el que primero se establece entre dos elementos etéreos, por llamarlos de alguna manera, para no llamarlos espirituales. Es por eso que se recomienda a las madres no tener súbitos cambios en su vida sentimental, mientras está en embarazo, no ver figuras desagradables, tener siempre sensaciones de paz, de agradabilidad, mucha




alegría y un espíritu muy a abierto a la luz y ala tranquilidad, porque “todo eso lo recibe el niño”
Ese concepto podría valer en “religión” puesto c que en el sentido teológico es la unión entre el hombre (Iglesia) y Dios, Dios y el hombre. Pero el sentido mucho más amplio y mucho más real, debe enfocarse como unión entre los hombres, Hombre+Hombre+Dios, puesto que el Nuevo Testamento es muy claro en el sentido de que no es Dios el que da o quita la Salvación que es el fin último de la Religión, sino que es el mismo hombre. En virtud del libre albedrío.
Cuando le preguntan al Salvador que cuál es el primer mandamiento, no vacila en responder “amarás a tu Dios con toda tu alma, con tu mente y tu corazón…y el segundo es “semejante” a éste, amarás al prójimo como a ti mismo…” Este es el verdadero sentido de la religión, la unidad entre los hombres, en búsqueda de Dios. Es el camino a la salvación, es el medio que Dios ha puesto al alcance de la humanidad para poder llegar a El
Pero otra cosa muy importante, y que se encuentra implícita en la misma palabra, “religión” es la verdad. Una religión sin verdad, no se puede concebir y esa vedad no nos cabe la menor duda, que es Jesús. Jn. 1,14 nos lo presenta como “lleno de gracia y de VERDAD” Pero es el mismo Juan el que pone en boca del Maestro cuando Tomás inquieto por saber el camino pues les estaba hablando que ellos irían a donde El iba, y que lo seguirían, y de la casa del Padre que tenía muchas moradas, las ánsias de Tomás no aguantaron más y le dijo, bueno, y por dónde cogemos, no sabemos el camino, por favor indíquenos para que no nos vayamos a perder. “Y o soy el camino, la VERAD y la vida…”Jn-14,5. Está claro entonces, que la verdad es solo una y uno solo la persona que es la verdad, y su Iglesia lógicamente que es la poseedora de la VERDAD.
"Yo soy la resurrección y la vida" (Jn.11, 25).

"Yo soy la luz del mundo" (Jn.8, 12).

"Yo soy el camino y la verdad y la vida" (Jn. 14, 6).

"El que no recoge conmigo, desparrama" (Mt. 12, 30).
Pero “religión” tiene un sentido mucho más simple. Se dice en lenguaje coloquial que la amistad en nuestros antepasados, en nuestros antiguos personajes, era una religión. Lo era en realidad, en la medida en que el uno dependía casi totalmente del otro. Los esposos, los hijos, los hijos de los padres, los padres de los hijos, los jóvenes y niños de los viejos y de los ancianos de los hijos u de los jóvenes, los ricos de los pobres y los pobres de los ricos. No es un juego de palabras, es una realidad, era una realidad que la modernidad ha venido destruyendo por nuestra culpa, o mejor por descuido nuestro, por pérdida paulatina de valores, por ganancia de otras miras en la humanidad. .Ya no miramos al hombre, miramos al hombre rico, ni siquiera a la riqueza, no miramos al enfermo, ni siquiera a la enfermedad, miramos al que nos puede aportar salud, energía, no miramos al ignorante, ni siquiera la ignorancia, solo al que sabe, al sabio, al que nos puede representar. Esa religión del hombre por el hombre es muy importante, esa unidad, ese interés religioso por el otro, es nada menos que el signo de la religión. Decían los “paganos,” disculpamos el término en su significación actual, “mirad cómo se aman…” refiriéndose a los discípulos del Maestro. Era su distintivo, su marca, su sello, el amor, la unidad, la ayuda mutua. Eso es en su sentido más simple la RELIGIÓN.
Muchas personas identifican el símbolo con lo significado, al representante con lo reprensado, veamos qué incidencia tiene esto en cuanto a la religión. .
De una u otra manera cada “religión” como que ha tenido o tiene su representante, es así como a Mahoma se le tiene entre los musulmanes, a los protestantes Zwinglio, Calvino y Lutero entre los “cristianos”, nuestros hermanos separados, JESUS entre los cristinos católicos. Es una cuestión apenas natural que cada iglesia tenga su representante, su fundador, generalmente, pero surge el interrogante cuando se quiere reflexionar a la luz de la verdad. Será cierto que existen tantas “religiones cuantas iglesias existen? Si somos honestos tenemos que buscar la conclusión solo en la lógica.
"Yo soy el camino y la verdad y la vida" (Jn. 14, 6). Solo uno es el camino, solo una es la verdad., si la encontramos no nos queda otro camino, repito en virtud de la razón que aferrarnos a ella, puesto que es solo la religión la que nos ata a Dios, la que nos permite la salvación Dios no es selectivo, Dios el Padre, no rechaza a nadie, en su morada caben todos, es para toda la humanidad. Pensamos como hombres, como seres humanos y podríamos decir, pero ese Dios que nos creó si que es bobo, creó a los hombres para que se vayan para otro lado, para que el demonio se los lleve…Dios en virtud del libre albedrío le permite al hombre pensar, escoger. Pro le señala un camino y le da todas las pistas para que las sigan, si las descubrimos, pues no nos queda otro camino que seguirlas, si queremos llegar a donde nos proponemos.
No hace mucho, se suscitó en los Estados unidos una ola de comentarios, mordaces por cierto, que muchos periodistas indelicados y amarillistas aprovecharon para enlodar el nombre de la Iglesia. SACERDETE PEDERASTRA es llevado a los tribunales, y cosas por el estilo, en caracteres muy destacados, páginas especiales…y muchas personas, seguro “perdieron” su fe. Posteriormente la actitud un tanto deshonesta, injusta con su comunidad, hasta irreverente, de un destacado miembro de la Iglesia Católica, causó revuelo e inestabilidad de su comunidad, dudas de sus seguidores, desencanto de quienes lo admiraban y hasta se puso in vilo, el celibato, como si fuera correcto cortarse uno del dedo cuando le duele la uña.
Concluimos que “La Religión” más que una Institución, es un compromiso, una actitud entre el hombre creado y Dios su creador. Busca fundamentalmente cumplir un Plan para el que fue creado, cuyo fin último es la “Salvación” del alma, no solo como un regalo del Creador sino como un premio que se ha ganado con trabajo, con el propio esfuerzo y como el reconocimiento a la obediencia del Ser Supremo que ha establecido unas “condiciones” que se pueden llamar Mandamientos, obras de Misericordia, Iglesia, Sacramentos, comportamiento humano, dignidad de vida, etc. Debe darse puesto que no nos creamos nosotros mismos, no nos autocreamos, el origen personal de la vida no esté en nosotros mismo, ni en nuestros padres que nos engendraron y concibieron, somos producto de una creación, con deberes para el Creador al cual nos es imperioso unirnos, religarnos, agradecer, valiéndonos de los congéneres, el género humano y estableciendo como una cadena que nos une a Dios.
"Además de la liturgia sacramental y de los sacramentales, la catequesis debe tener en cuenta las formas de piedad de los fieles y de religiosidad popular. El sentido religioso del pueblo cristiano ha encontrado, en todo tiempo, su expresión en formas variadas de piedad en torno a la vida sacramental de la Iglesia: tales como la veneración de las imágenes, reliquias, las visitas a santuarios, las peregrinaciones, las procesiones, el vía crucis, las danzas religiosas, el rosario, las medallas, etc. (cf Cc. de Nicea II: DS 601;603; Cc. de Trento: DS 1822)." (CIC N° 1674) (Daniel Sapia, ) “religiosidad Popular.
"Se necesita un discernimiento pastoral para sostener y apoyar la religiosidad popular y, llegado el caso, para purificar y rectificar el sentido religioso que subyace en estas devociones y para hacerlas progresar en el conocimiento del Misterio de Cristo (cf CT 54). Su ejercicio está sometido al cuidado y al juicio de los obispos y a las normas generales de la Iglesia" (CIC N° 1676)
Como nuestro cometido es ser muy sencillos en las definiciones, no complicar lo que de hecho ya está complicado con tantas maneras de pensar y de opinar, digamos que la religiosidad es una manera que se ha inventado el ser humano de manifestar el sentimiento religioso. Es más bien como un sentimiento, un acto de sentimentalismo, frente a la fe, a sus principios, a las normas religiosas, a las normas de la Iglesia, El acto de arrodillarse ante una imagen, llorar, darse de látigos, gritar, portar una imagen al cuello, besar una estampa, no son otra cosa que manifestaciones sentimentales, como cuando uno besa al padre, a la madre, a una amiga, soba el dorso de un animalito, exclama ante un cuadro muy bonito, en fin es una expresión sentimental que refuerza en un momento dado lo que creemos, lo que pensamos…Hay personas muy expresivas, otros no tanto, personas abiertas al sentimiento, otras que son reservadas, produciéndose de esa manera actitudes que sirven para despertar la crítica y el juicio de personas mal intencionadas e ignorantes en la mayoría de las cosas. Miren, dicen, ese, adorando las imagen, doblando la rodilla ante un pedazo de yeso, en fin. No eso no es así, la Iglesia nada tiene que ver en eso, a no ser la de orientar la actitud y el sentimiento de sus feligreses. La genuflexión, la venia, la inclinación ante una imagen de yeso, no es otra cosa que el respeto ante el “recuerdo” que le produce esa imagen de un santo, de un ángel, de la virgen, o de otros objetos religiosos. Tenga usted muy claro, que “SOLO DIOS ES SUJETO DE ADORACION.” Así usted quisiera adorar a una imagen, a un becerro, como lo hicieron supuestamente los israelitas, esa imagen, ese becerro, no puede recibir el acto de “adoración” que usted le rinde, solo Dios lo puede recibir, Pueden ser, lo repito, actitudes exageradas de las personas, exageradas por el sentimiento, ante las imagines, las estampas, las cosas…pero nunca un acto de adoración, tienen en ésto mucha razón los hermanos separados, protestantes, pues no se debe doblar la rodilla ante las imágines, de los dioses falsos, sino solo ante la imagen de Dios…No lo tomen así, cuando lo hagan cuando lo vean hacer, tómenlo como un acto de amor, de respeto, de pronto de ignorancia, pero la persona que lo hace, usted mismo, lo está haciendo porque esa imagen le trae al recuerdo a la virgen a tal o cual santo, al cristo del Monserrate, a la Virgen Dolorosa, así como cuando mira usted el retrato de su hijo , de su familiar de su ser querido, ésto debe quedar muy claro, debe estar muy definido en su fe, en su modo de creer, en su modo de actuar frene a su religión. Solo Dios, es sujeto de adoración. A veces esos actos de religiosidad ayudan a fortalecer interiormente nuestro fe, pero debemos ser cuidadosos en eso, sobre todo frente a otras personas, primero la sinceridad con que rindamos “Veneración” a los santos, reconocimiento a los aspectos religiosos, objetos, ornamentos, símbolos, como la cruz, por ejemplo, El profundo respeto, nunca es adoración, es un reconocimiento a nuestras creencias y a las de los demás. El respeto a nuestros objetos religiosos, y a los objetos religiosos de los demás, es un elemento muy importante en la convivencia humana, que es un principio fundamental, debe serlo en nuestra vida, y en cualquier filosofía o agrupación que pretenda llamarse Iglesia o religión.
Cerremos esta partecita diciendo que ningún santo hace milagros, no se me asuste, ninguna virgen hace milagros, ninguna imagen cura, el más santo de los santos puede por sí mismo curar, sanar, aliviar, atender la necesidad de un devoto, SOLO DIOS PUEDE HACERLO, y efectivamente lo hace en muchas oportunidades, por la intercesión de los santos, de los ángeles, de la virgen…”En mi nombre, lanzarán demonios, curarán enfermedades, levantarán muertos…”
En el relato de S. Juan, vemos como la Virgen se interesa por la suerte de los dueños de la boda en Caná, “No tienen vino” le dice María, Jesús parece contestarle un poco duro.” Qué nos va a ti y a mí, aún no es llegada mi hora” Sin embargo, ella va y por lo quedo les dice a los señores de la boda:” Haced lo que El os diga” . está claro, debemos tenerlo muy claro que los santos nos ayudan, son nuestros medianeros, ellos hicieron grandes méritos mientras vivían y el Señor, los atiende en nuestro beneficio, con mayor razón a la Virgen María que es nuestra madre y medianera mayor.
También el Espíritu Santo concede sus Dones, podemos hablar en lenguas, dar muestras de sabiduría, de mansedumbre, curar a otras personas, pero todo en SU nombre. Es El el que lo hace por nuestros medios…
La fuerza que se hace sentir en el hombre, con relación al Ser Superior, a Dios, al principio de la vida, al Principio de todas las cosas, es tan fuerte que busca elementos con los cuales pueda satisfacer esa ansiedad, dominar, encausar esa fuerza. Es el deseo, la necesidad de creer en algo, en alguien. Eso hace que veamos ayudas en elementos, cosas, objetos, personas, creencias que ayuden nuestra necesidad y entonces experimentamos sentimientos de “religiosidad” Porque la Religiosidad es un sentimiento que nos une a algo superior a nosotros a algo que nos ayude a vivir con paz de conciencia, con la esperanza de un futuro, con el pensamiento, la conciencia. La religiosidad enfuerza nuestra Fe, nuestro creencia, la Religión, pero cuando se toma como un camino de búsqueda de la verdadera Fe, de la verdadera Religión. La Religiosidad hace que respetemos las imágenes, por ejemplo no como elementos en sí mismos representativos, sino con que representan a alguien o a algo, o alguna circunstancia especial, tal es el caso de las llamadas reliquias. El Santo Sudario, los pedacitos de la Cruz donde murió Jesús, los restos de los santos, en fin, todo aquello que en un omento dado despierta nuestro sentimiento religioso. Es como la manifestación de la fe en el sentido de hacernos sentir respeto, amor, lástima, compasión ante el “recuerdo” de un personaje que ha honrado a Dios, que ha usado el mismo Señor Jesús, que ha servido como elemento de suplicio como la Cruz, o como los “silicios “ de los santos, los que a través de los cuales buscaban el perdón de sus pecados con el dolor y el sufrimiento. La religiosidad nos permite suplicar, llorar, pedir ante una imagen de palo o de yeso, pero no es una súplica, un lloro un petición al elemento en sí mismo, madera, yeso, sino a lo que ese elemento representa. Nuestros hermanos separados, empezando por Lutero y sus amigos, recriminan a los católicos esas acciones y dicen que son actos de adoración a ídolos, lo cual está expresamente prohibido en la escritura, por el mismo Dios. No tendrás otros dioses delante de Mí, No adorarás objetos o cosas por el estilo,”Solo a Dios adorarás y a El solo le servirás…” Mat. 4. 10…Si esto fuera realidad en la Constitución eclesial, tendrían razón, pero no es así, la imagen solo evoca el recuerdo y ese recuerdo merece respeto.
La religiosidad es como ese sentimiento que nos acerca a la Fe, a Dios, a la Iglesia a la salvación, peros siendo solo un sentimiento, no es la Religión, ni la Iglesia, ni el camino a la salvación. El exceso de sus manifestaciones, la exageración de los gestos y de los actos, en lugar de hacer bien a nuestro religión, hacen daño a otras personas.
FANATISMO.
Digámoslo muy claro. Es la actitud personal que considera que tengo la última palabra, que no hay discusión posible y que no existe la menor muestra de respeto por lo que piensan los demás en cuestión religiosa, lo que yo creo, pienso y digo, es la verdad, lo demás no cuenta. Solo existe una sola posibilidad, la mía. Esta posición radical produce enfrentamientos sin discusión, sin lógica, sin filosofía. Es el contraste absoluto, la intolerancia, el uno sin el dos, lo blanco sin lo negro…Pede haber un sacerdote, un religioso tan entregado, tan místico, tan ignorante, que se pueda creer el dueño de Dios, de la Religión, tengamos mucho cuidado. Seamos firmes en la exposición de la Fe, pero sencillos. “Prudentes como serpientes y sencillos como palomas…”Los más grandes filósofos cristianos, católicos, los más versados teólogos, abren siempre las puertas de la sencillez, en el reconocimiento de su corta inteligencia y dejan de par en par la puerta de la objeción, de la consulta, conceden el beneficio de la duda, y oran siempre al Espíritu Santo, que es quien los inspira, para no difundir errores
La verdad es una, solo una, pero debemos demostrar o, admitir que hay verdades que aparentan serlo (sofismas) pero que necesitan ser explicadas, que estamos seguros de poseer la verdad, pero hay que reconocer que otros pueden estar buscando, pueden estar equivocados, pero no podemos obligarlos a creer de un momento a otro. Esa verdad debe superar algunas etapas, descubrir, oír el llamado del Señor, acercarse y nosotros estamos como en la obligación de favorecer ese acercamiento en lugar de ser elementos de distanciamiento. La tolerancia, el amor, la comprensión son elementos muy importantes en la religión, indispensables diría, que permiten a las otras personas seguir en la búsqueda, el camino de la verdad. No por poseer la verdad, soy más importante que el otro, más grande, no, la humildad nos hace grandes, el reconocimiento del otro nos permite ver tanto nuestras debilidades como las de él. Creemos en un solo Dios, en la Iglesia que es Una, Santa, Católica y Apostólica, pero hay otras personas que no han recibido la misma gracia. Creen en Dios, tienen su Iglesia, sus pastores, sus jefes, y eso es respetable. Con la palabra, con el ejemplo, les podemos a ayudar a entender que están en el error, pero nunca con la intolerancia, con el desprecio, con el menos precio de sus actitudes, de su manera de pensar. La tolerancia, abre las puertas de la verdad. Creemos en “Un solo bautismo para el perdón de los pecados…” Pero debemos entender, pedir a Dios que nos permita entender, o colocarlo en sus manos que El creó al hombre para El, “todo” hombre ha de ser salvo, de lo que si no podemos dudar, es de que “uno solo” es nuestro juez, el que nos juzgara, el que juzgará a toda la humanidad y el que dictará sentencia…No seamos nosotros jueces, ni sentenciemos a nadie, esa es una potestad Divina. No olvidemos que Jesús vino por los pecadores, vino a sanar a los enfermos, cenó y fue amigo de Publicanos y Fariseos, cenó con algunos de ellos, los visitó en sus casas, y que habrá más alegría en el cielo, por un pecador que se convierte que por uno que no tiene necesidad de penitencia; El no vino solo para los que creían en El, para su familia, para sus amigos, para los santos, vino para salvar a la humanidad en donde cabe el testarudo, el infame, el peor, el asesino, el mentiroso, el ateo, el que está “fuera de la Iglesia” Puede que se nos haga un nudo en la garganta, pero El le ha dado el derecho a todos los hombres.
BEATEREIA.
Las personas que se encuentran en el camino de la santidad y que han llevado una vida ejemplar, llena de virtudes y de amor a Dios, han practicado con celo todos los mandamientos, las obras de Misericordia, se les denomina Beatos. Pudiéramos parecer un exceso o exageración de la fe, sobre todo cuando las buenas obras, se hacen delante de otras personas, como por exhibirse, eso se llama beatería, o acción de beatos, malentendida la expresión “Beato” que en el sentido que lo mantiene la Iglesia es como la persona que va en vía a ser santificado, pero el diccionario lo define como manifestación falsa y exagerada de la Fe. Es el decir y demostrar que se es santo pero solo por unos momentos, delante de la gente, delante de otras personas, por aparentar únicamente, pero en el fondo somos ”Lobos con piel de oveja”.
No nos hace ningún bien la beatería, la apariencia de lo que somos, las exageraciones religiosas, son fastidiosas y no conducen a nada bueno. Un beato verdadero, ora en silencio, se manifiesta solo cuando lo necesita, cuando lo exige la liturgia, el culto cuando debe confesar públicamente su fe, pero lo hace con humildad, nunca con ostentación, con toque de cornetas.
“En aquel tiempo, a unos que presumían de ser hombres de bien y despreciaban a los demás, Jesús les dijo esta parábola:

«Dos hombres subieron al templo a orar; uno era fariseo, y el otro un recaudador de impuestos. El fariseo, de pie, hacía interiormente esta oración:
“Dios mío, te doy gracias, porque no soy como el resto de los hombres: ladrones, injustos, adúlteros; ni como ése que recauda impuestos para Roma. Ayuno dos veces por semana, y pago los diezmos de todo lo que poseo”.
Por su parte, el recaudador de impuestos, manteniéndose a distancia, no se atrevía siquiera a levantar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo:
-“Dios mío, ten compasión de mí, que soy un pecador”.
Les digo que éste bajó a su casa reconciliado con Dios, y el otro no. Porque el que se engrandece será humillado, y el que se humilla será engrandecido” Lucas 18, 9-14
“No hagáis como los fariseos. Todas sus obras las hacen para ser vistos por los hombres (Mateo 23, 5).”
La mayor virtud para controlar la beatería es la humildad, la razón. Se les dice beatas a las viejitas que se lo pasan orando en la iglesia, o chismoseando con la vecina, sin importarle la comida de los hijos, la comida, el arreglo de la casa, el cumplimiento d sus obligaciones como ama de casa, madre o esposa. Recordemos, primero la obligación luego la devoción…Yo creo que algunos actos de beatería le hacen mucho mal a la Iglesia católica, como ejemplo ante los demás da la impresión que ese tipo de beatas y beatos adoran las imágenes, convierten el hogar en altar por todas partes, en todo ven imágenes de la virgen que se revela, del Sagrado Corazón, de los ángeles…descuidan su hogar, a su esposo a sus hijos, por estar ”orando”. Ignoran que el lavar un plato, una prenda de vestir, hacer una comida, es también una oración, de pronto más a acepta a Dios que la oración verbal, la repetición sin sentido de una fórmula. Quizá por eso nuestros hermanos separados, los protestantes, afirman que los católicos ”adoran imágenes”
Nota aclaratoria: Cosa muy diferente es lo del Beato, que es la distinción que la Iglesia da a una persona que ha muerto en olor de santidad, es decir que ha sido un ejemplo de vida para la humanidad y quien va a ser declarado Santo por la misma Iglesia, con base en exhaustivas investigaciones sobre todos los actos de su vida, proceso que lleva muchos años.
LA FE DEL CARBONERO.
Suelen algunas vidas de santos relatar hechos que a la vista de los profanos, parécenos un tanto difícil de creer, pero que mirándolas bien, nos son otra cosa que acciones de la vida cuotidiana, de la vida diaria. Encontré, a manera de ejemplo, la siguiente: Un pobre hombre, ignorante además, para muchos, llegaba todos los días al templo a orar. Procuraba que nadie lo viera, menos que lo oyeran. Permanecía mucho tiempo de rodillas, con la cabeza agachada, levantaba la cabeza solo de vez encunado y fijaba sus ojitos en el altar , brillaban en medio del templo como dos luceros, y todo su rostro se iluminaba de alegría, parecía que estuviera viendo a alguna persona muy agradable para él. Tornaba a agachar el rostro, se le veía sonreír y luego de nuevo alzaba su carita y clavaba sus ojos en el sagrario. Permanecía estático, inmóvil, ni siquiera parpadeaba…Se acercó San francisco, atraído por la piedad el joven, que tenía negrita la cara por culpa del carbón, era carbonero, se ganaba la vida con una burrita que llevaba el precioso vegetal a todas las cocinas del poblado. Todos lo conocían como el carbonero.
_Qué haces ahí tanto rato arrodillado, hijo mío, le interrumpió el santo.
_Estoy hablando con El.
_Le rezas alguna oración especial?
_No. No se rezar nada especial, no sé ninguna oración, usted me la puede enseñar?
_Si, yo puedo enseñarte muchas, pero qué rezas.
_Yo lo miro y El me mira, contestó con toda sencillez el carbonerito.
El santo besó al muchacho en la frente y se retiró respetuosamente, después de haber aprendido la mejor oración de su vida.

2 CAPITULO II.

El concepto que muchas personas, el común de las gentes tienen sobre estos términos.

DIOS.

Dios es el amigo del cual no se puede prescindir. El es el Creador de todo y el que define nuestra “salvación” es el juez y el que todo lo sabe y todo lo ve, aún nuestros actos más íntimos, El está enterado de todo. Es además el supremo proveedor y a El hay que pedirle todo, El todo lo puede, alimentarnos, sanarnos, protegernos, socorrernos, perdonarnos, SALVARNOS…toca tenerlo como un buen amigo. Para muchas personas es un Dios de amor, de perdón de Padre…pero otros ven en Dios al ojo inquisidor que todo lo sabe para castigarlo, para tenerlo en cuenta, y luego cobrar (en el día del Juicio) un Dios terror, que se ofende por nuestras malas acciones, por el quebrantamiento de la ley…
El problema viene cuando tengo que someterme a los principios religiosos que El ha trazado para bien de la humanidad. Pertenecer a la Iglesia que El ha fundado, Los mandamientos, los mandamientos de la Iglesia, los Sacramentos, en fin los elementos que son de observancia de quien pretenda llamarse Cristiano, Católico. De todas maneras es un Dios que todo lo perdona. En consecuencia siendo El el todo de la vida, del hombre, le corresponde solucionarnos todos los problemas, debemos adorarlo, rezarle y pedirle incluso ofrecerle algunos sacrificios, ir a la iglesia, hablarle a alguna persona a quien le “habíamos quitado el habla” y entonces El si nos atiende. Por otra parte, El es un Dios condenador, si pecamos nos puede mandar al infierno, nos castiga con las llamas de infierno para toda la eternidad.
IGLESIA CATOLICA.
Es una organización que dirigen los “curas”, a la cual hay que pertenecer para estar bien con Dios. La Iglesia generalmente es el sitio en donde se realizan todas las acciones del culto, donde se dice la misa, en donde vamos a confesarnos, donde colocan todos los santos en los nichos respectivos, en donde llevamos los niños a los bautismos, en fin como la Casa de Dios en donde tenemos que reunirnos todo los Domingos y días de fiesta para oír la misa.
Mateo 16:13-20
13 Llegado Jesús a la región de Cesarea de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?
14 Ellos dijeron: Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías, otros, que Jeremías o uno de los profetas.
15 Díseles él: Y vosotros ¿quién decís que soy yo?
16 Simón Pedro contestó: Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo.
17 Replicando Jesús le dijo: Bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás, porque no te ha revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos.
18 Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades (infierno) no prevalecerán contra ella.
19 A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos.
20 Entonces mandó a sus discípulos que no dijesen a nadie que él era el Cristo.
Lucas 10:16 Quien a vosotros os escucha, a mí me escucha; y quien a vosotros os rechaza, a mí me rechaza; y quien me rechaza a mí, rechaza al que me ha enviado.
“El Evangelio del día de hoy nos presenta precisamente esta verdad fundamental de nuestra fe, sobre la cual se basan nuestras certezas y seguridades sobrenaturales: ¡Jesucristo fundó realmente su Iglesia y colocó a Pedro y a sus sucesores como piedra angular de la misma!: “Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. A ti te daré las llaves del Reino de los cielos, y lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo; y lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo”. ¡Esto es lo que da fuerza y solidez a nuestra fe, y por eso nos proclamamos, con santo orgullo, “católicos, apostólicos y romanos”! (Benedicto XVI)
No hemos visto por ninguna otra parte que Jesús haya dado potestad a otra persona para crear otra Iglesia, luego esta es la única fundada por el mismo Jesús.
A nadie más encomendó la dirección de su iglesia que a Pedro, apóstol, y a sus demás apóstoles.
De esto va algo más de dos mil años, y la mayoría de las “Iglesias” fueron fundadas muy recientemente, con relación a la Iglesia Católica y por personas que de ninguna manera pudieron tener el mismo carisma, la misma imagen, los mismos poderes de Jesús. No podemos por tanto decir que amamos a Jesús, a Jesucristo, sin rechazamos su principal obra, la Iglesia. Muchas veces con fallas “humanas,” con grandes pecados de pronto, pero fundada, la única fundada por El. Desafortunadamente está compuesta por seres humanos, llenos de defectos, de pecados, de malas inclinaciones, pero siempre asistida por El mismo y siempre victoriosa a pesar de tan aleves ataques del maligno. En ese orden, cuando haya una falta, un pecado, un crimen, seamos claros que no es la Iglesia, la que falla, no es la doctrina, es la fe que flaquea, es la naturaleza humana que es débil, es el Papa, que es un hombre, el obispo, el sacerdote, la monja, el religioso o yo, todos hombres y con las mismas obligaciones a obedecer y de buscar dentro de la Iglesia la salvación. No es Jesús el que nos falla, somos nosotros. Una última reflexión. Si bien es cierto que los sacerdotes, el Papa, los Obispos tienen un investidura especial dentro de la Iglesia, tienen también una mayor responsabilidad como pastores, orientadores y guías de la cristiandad. Pero igual obligación tenemos nosotros como cristianos, como católicos. Los mismos Mandamientos que cumplir, los mismos sacramentos que observar, el mismo camino que recorrer, si queremos de veras ser dignos de la Salvación y del amor de Dios. Se nota más la falta en un sacerdote o una persona consagrada que en nosotros, pero la responsabilidad de nuestros actos es igualmente comprometida, por eso no seamos mordaces en la crítica, en la censura, en el juicio, apelemos ala oración y digámosle al Señor que proteja a nuestros ministros, los libere del mal, de las tentaciones de las cuales ni el mismo Jesús se salvó. El demonio ataca de acuerdo también a la investidura, y de pronto las tentaciones de un sacerdote célibe, son mayores que las nuestras con mayores oportunidades de quebrantar la ley sin que se haga mucho escándalo.
Acabo de presenciar por la TV una autodefensa un tanto vergonzosa, de un ex sacerdote católico, quien al amparo de su potestad como párroco de una Iglesia muy importante, cometió escándalos públicos, mintió a la feligresía, se mintió a sí mismo…Veamos muy superficialmente qué dice el mismo Jesús sobre el escándalo y quiera Dios que esta persona reconozca y reflexione.
Mateo 18, 6
– Pero al que escandalice a uno de estos pequeños que creen en mí, más le valdría que le colgasen al cuello una piedra de molino, de las que mueve un asno, y lo hundieran en el fondo del mar.
Marcos 9, 42
– Y al que escandalice a uno de estos pequeños que creen en mí, más le valdría que le ajustaran al cuello una piedra de molino, de las que mueve un asno, y fuera arrojado al mar.
Lucas 17, 1-3
Es imposible que no vengan escándalos; pero, ¡ay de aquel por quien vienen! Más le valdría que le ajustaran al cuello una piedra de molino y que le arrojaran al mar, que escandalizar a uno de esos pequeños: andaos con cuidado.
El escándalo no tiene justificación, si por naturaleza humana caemos en él, hay un camino muy eficaz que es el camino el reconocimiento, humilde, sincero y el perdón, no la inculpación a los otros, a otros sacerdotes, o cardenales u obispos, no ese no es el camino. No se puede decir que la Iglesia acepta la pederastia porque el sacerdote, el obispo o el cardenal, lo son. No he podido encontrar, no lo voy a encontrar, he consultado con muchos teólogos, filósofos, textos bíblicos, textos sagrados, nunca la iglesia ha aprobado este comportamiento, desde los más remotos tiempos en donde los mismos Ángeles enviados por Dios a las ciudades de Gomorra, Segor y Seboín, fueron víctimas de las miradas de ancianos depravados de la época, nunca la Iglesia como Institución ha aprobado tales comportamientos. No podemos tapar el sol con las manos, cerrar los ojos, para aceptar que algunos superiores eclesiales han sido banales con algunos religiosos, sacerdotes, obispos, en fin, par fustigar y castigar las debilidades de algunos de ello, “algunos”, muy pocos por cierto, pero por tener los sacerdotes, los Obispos o Cardenales posiciones tan distinguidas en el orden eclesiástico, pues se destacan mucho cuando cometen un pecado de esta naturaleza. En estos casos lo que debemos hacer, es orar por ellos, pedir a Dios que preserve nuestra fé a pesar del escándalo, que los ayude a reflexionar y ano seguir en el escándalo. Ellos deben aceptar con humildad, retirarse de su funciones y procurar mantenerse en una actitud de espera de la misericordia de Dios, dar el mejor ejemplo que puedan sin agrandar el pecado, dar muestras de arrepentimiento y no de orgullo, fanfarronería y altivez. Si no fueron capaces de ser fieles, de resistir a la tentación, deben decirlo públicamente y manifestar a Dios y a su feligreses y a la Iglesia que pecaron, que fueron débiles y pedir la asistencia de la misma Iglesia y del Espíritu santo que ha sido ofendido por ellos, no seguir agravando su falta con comentarios o escritos en busca de una justificación que no tiene explicación más que en el reconocimiento y en la humildad. Quede bien claro, que los sacerdotes, los obispos, los cardenales, los Papas, son representantes de la Iglesia, pero ellos en sí mismos no son la Iglesia, ni están autorizados por ella para quebrantar los Mandamientos, la Ley. Mi Fe no debe depender de ninguna manera e su comportamiento, ellos están llamados por Dios a fortalecer mi Fe, han sido puestos como paradigmas, pero si fallan, ellos son responsables y nuestra Fe no puede desfallecer, no puede flaquear como la de ellos, la oración y la comunión de los Santos nos fortalece, nos debe fortalecer. La Iglesia como Institución es una cosa muy distinta y sus representantes son otra. La Iglesia es Divina, no puede flaquear ente las puertas del infierno, los representantes son seres humanos expuestos a la tentación a los ataques fuertes del demonio, muchas veces entre más bien hacen, más buen ejemplo dan, más fuertes son las tentaciones, si no oran, si no oramos por ellos, caen y son un mal ejemplo para todos. Jesús mismo nos enseñó que el ayuno y el sacrificio, son los mejores antídotos contra las tentaciones, par vencerlas y mantenernos firmes en la Fe. El mismo Jesús recibió tentaciones muy fuertes del demonio, se atrevió el maligno a desafiar la misma pureza y omnipotencia de Dios, pero nunca consiguió nada “a mí solo adorarás y a mí solo servirás…vade retro…retírate Satanás…”
Evangelio según san Mateo 4:1-11
1 Entonces fue llevado Jesús por el Espíritu al desierto para ser tentado por el diablo. 2 Y, habiendo ayunado cuarenta días y cuarenta noches, al fin tuvo hambre.3 Y acercándose el tentador, le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan. 4 Pero él respondió, diciendo: Escrito está: “No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.” Le llevó entonces el diablo a la Ciudad Santa, y, poniéndole sobre el pináculo del Templo, 6 le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate de aquí abajo, pues escrito está: “A sus ángeles encargará que te tomen en sus manos para que no tropiece tu pie contra una piedra.” 7 Le dijo Jesús: También está escrito: “No tentarás al Señor tu Dios.” 8 De nuevo le llevó el diablo a un monte muy alto, y mostrándole todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, 9 le dijo: Todo esto te daré si de rodillas me adoras. 10 Le dijo entonces Jesús: Apártate, Satanás, porque escrito está: “Al Señor tu Dios adorarás y a El solo darás culto.” 11 Entonces el diablo le dejó, y llegaron ángeles y le servían.
DIOS CREENCIA UNIVERSAL.
“199 "Creo en Dios": Esta primera afirmación de la profesión de fe es también la más fundamental. Todo el Símbolo habla de Dios, y si habla también del hombre y del mundo, lo hace por relación a Dios. Todos los artículos del Credo dependen del primero, así como los mandamientos son explicaciones del primero. Los demás artículos nos hacen conocer mejor a Dios tal como se reveló progresivamente a los hombres. "Los fieles hacen primero profesión de creer en Dios" (Catec .R. 1,2,2).”
I «Creo en un solo Dios»
“200 Con estas palabras comienza el Símbolo de Nicea-Constantinopla. La confesión de la unicidad de Dios, que tiene su raíz en la Revelación Divina en la Antigua Alianza, es inseparable de la confesión de la existencia de Dios y asimismo también fundamental. Dios es Único: no hay más que un solo Dios: "La fe cristiana confiesa que hay un solo Dios, por naturaleza, por substancia y por esencia" (Catec .R., 1,2,2).
Podemos afirmar sin temor a equivocarnos que todos los seres humanos, confiesan de una u otra forma la figura de “Dios” Es una creencia universal, explicación a la existencia, principio de todo lo creado, fin de toda creación. La mejor prueba apologética son los “ateos” pues nadie niega algo que no existe.
Uno de esos supuestos, Federico Niche, luchó tanto para ser ateo que encontraba la imagen de Dios en todo, en los amaneceres, en la fuerza de los astros, en el movimiento del mar, en la vida, en la muerte y no podía cristalizar su deseo. Entonces optó por “matarlo” y se deleitó filosóficamente en “La Muerte de Dios” pero tuvo que crear el “Súper-Hombre”. Todos absolutamente todos, tienen que tener un dios con el que puedan explicar su origen, su trascendencia, su vida…Ese camino muchas veces ha llevado al hombre a descubrir al verdadero, al “Único”, al inefable Dios.
Lo más importante es descubrir a ese Dios amor, principio y fin de todo, pero que es camino, luz y vida, que ha sido Creador, pero Redentor y que ha elegido a un pueblo y le tiene una morada para premiarle la fidelidad.
Muchos nombres le han sido dados a Dios, en la Escritura, la Biblia, el Coram, pero los que más se han pegado a nosotros son: Dios, Señor, Nuestro Señor, Padre (nuestro), Redentor, El Señor Sacramentado, Cristo, Jehová entre los Hermanos separados, pero todos son el mismo sentimiento y sentido de grandeza y reconocimiento.
En la Biblia. A manera de información veamos algunos nombres que aparecen en la S. Biblia.
Elohin, (Gén.1.1) el primer nombre que aparece con un significado de fuerza, de poder, capaciadad. Dios. 2.300 se menciona en la Escritura.
Elohay Kedem – Dios del principio: (Deuteronomio 33:27.
Elohay Tz'vaot – Dios de las huestes, o Dios de los ejércitos: (2 Samuel 5:10).
Elohay Mishpat – Dios de Justicia: (Isaías 30:18).
Elohay Selichot – Dios del perdón: (Nehemías 9:17).
Elohay Marom – Dios de las Alturas: (Miqueas 6:6).
Elohay Mikarov – Dios que está cerca: (Jeremías 23:23.
Elohay Chasdi – Dios de mi amabilidad: (Salmo 59:11, 18).
Elohay Mauzi – Dios de mi fortaleza: (Salmo 43:2).
Elohay Tehilati – Dios de mi alabanza: (Salmo 109:1).
Elohay Yishi – Dios de mi salvación: (Salmo 18:47, 25:5).
Elohay Elohim – Dios de dioses: (Deuteronomio 10:17).
Elohay Tzur – Dios de roca: (2 Samuel 22:47).
Elohay Kol Basar – Dios de toda carne: (Jeremías 32:27).
Elohay HaRuchot LeKol Basar – Dios de los espíritus de toda carne: (Números 16:22
Elohim Kedoshim – Dios Santo: (Levítico 19:2, Josué 24:19).
Elohim Chaiyim – Dios viviente: (Jeremías 10:10).
Él
"El" es otro nombre que se traduce como "Dios".
El HaNe'eman – El Dios fiel: (Deuteronomio 7:9).
El HaGadol – El Gran Dios: (Deuteronomio 10:17).
El HaKadosh – El Dios Santo: (Isaías 5:16).
El Yisrael – El Dios de Israel.: (Salmo 68:36)..
El HaShamayim – El Dios de los cielos: (Salmo 136:26).
El Sali – Dios de Mi Roca: (Salmo 42:10).
El Simchat Gili – Dios la alegría de mi exaltación: (Salmo 43:4).
El Rah'ee – El Dios que ve: (Génesis 16:13).
El HaKavod – El Dios de Gloria: (Salmo 29:3).
El De'ot – El Dios del Conocimiento: (1 Samuel 2:3).
El Olam – El Dios de la Eternidad, o El Dios del Universo: (Génesis 21:33). El
El Emet – El Dios de la Verdad: (Salmo 31:6).
El Emunah – El Dios Fiel: (Deuteronomio 32:4).
El Yeshuati – El Dios de mi salvación: (Isaías 12:2).
El Chaiyai – El Dios de mi vida: (Salmo 42:9).
El Echad – El Dios Unico: (Malaquías 2:10).
El Rachum – El Dios de Compasión: (Deuteronomio 4:31).
El Chanun – El Dios lleno de Gracia: (Jonás 4:2).
El Kana – El Dios celoso: (Deuteronomio 4:24). "dioses". Su mismo nombre y carácter es Celoso (Exodo 34:14).
El Tzadik – El Dios justo: (Isaías 45:21).
El Shaddai – Dios el Todo Suficiente: (Génesis 17:1). "Shad" significa "pecho" en hebreo.
El Elyon – El Altísimo: (Génesis 14:18).
El Yeshurun – El Dios de Yeshurun: (Deuteronomio 33:26). Yeshurun significa "recto", y es otro nombre para Israel…
El Gibor – El Dios Todopoderoso: (Isaiah 9:6).
Immanu El – Dios está con nosotros: (Isaiah 7:14).
"Elah" es otro nombre que se traduce "Dios". Se usa 70 veces en las escrituras.
Elah Yerush'lem – Dios de Jerusalén: (Esdras 7:19).
Elah Yisrael – Dios de Israel: (Esdras 5:1).
Elah Sh'maya – Dios del Cielo: (Esdras 7:23).
Elah Sh'maya V'Arah – Dios del Cielo y la tierra: (Esdras 5:11).
"Eloah" es el singular para Elohim. Se usa 50 veces en la Biblia. Se traduce también como Dios.
"Yhvh" es un nombre que se traduce como "Señor". Se usa aproximadamente 7000 veces en el Tenach, más que ningún otro nombre de Dios. Se refiere asimismo como el "Tetragrámaton", que significa "Las cuatro letras" porque viene de las cuatro letras hebreas: Yud, Hay, Vav, Hay.
El Mesías Yeshua es YHVE
El SEÑOR que se reveló a Si mismo como YHVH en el Tenach se reveló a Si mismo como Yeshua en el Nuevo Testamento. Yeshua comparte los mismos atributos que YHVH y afirma ser YHVH.
El Mesías Yeshua tiene el mismo atributo del ser inherente en Si mismo: "Porque aí como el Padre tiene vida en Si mismo, así le ha dado al Hijo el tener vida en Si mismo " (Juan 5:26).
En Romanos 10:9 Pablo declara a la comunidad mesiánica en Roma: "si confiesas con tu boca a Yeshua como Señor…serás salvado". Unos pocos versos después, en 10:13, Pablo sustenta esta declaración citando Joel 2:32: "A todo aquel que invoque el nombre del SEÑOR (YHVH), será salvado". Invocar a Yeshua como Señor es equivalente a invocarlo como YHVH, porque Yeshua es YHVH-SEÑOR.
YAH
"YAH" es una forma corta de YHVH. Significa las mismas cosas que YHVH, y se usa aproximadamente 40 veces en las escrituras. Yah aparece primeramente en el libro de Salmos. El Salmo 122:3-4 dice que "Jerusalén se ha construido como una ciudad que es compacta, a la cual suben las tribus de Yah (el SEÑOR)" También se encuentra en la palabra compuesta "hallelu-Yah", que significa alabado sea Yah (el SEÑOR).
ADONAI
"ADONAI" es el sustituto rabínico del Tetragrámaton. Se puede traducir literalmente como "mis señores". Es una forma enfática de la palabra "Adon", que significa "amo" o "señor". Adonai se traduce usualmente como "Señor". Se usa aproximadamente 450 veces. "Vi a Adonai (el Señor) sentado en un trono, alto y levantado, y sus faldas llenaban el templo" (Isaías 6:1)
Adonay HaAdonim – Señor de los señores: (Deuteronomio 10:17). Nuestro Señor es el Amo supremo, el Rey , el señor por sobre todos los poderes y autoridades que existen en el universo.
ADON
"ADON" significa "Señor": (Isaías 10:33). Dios es el Amo. El reina y emite mandamientos. Nosotros debemos obedecer. ¿Es El tu Señor?.
Otros Nombres y títulos de Dios en el Tenach
El Nombre: [HaShem] (Levítico 24:16)
Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob: (Exodo 3:15)
El Grande Todopoderoso Asombroso Dios: (Deuteronomio 10:17)
Consejero Maravilloso, Todopoderoso Dios, Padre de Eternidad, Príncipe de Paz: (Isaías 9:6)
Padre: (Isaías 64:8)
Santo: (Habacuc 1:12)
Santo Espíritu: (Salmo 51:11)
Espíritu de Dios: (Génesis 1:2)
El Espíritu del Señor Dios: (Isaías 61:1)
El Espíritu del SEÑOR, El Espíritu de Sabiduría y Entendimiento, El Espíritu de Consejo y Fortaleza, El Espíritu de Conocimiento y de Temor del SEÑOR: (Isaías 11:2)
Santo de Israel (Salmo 78:41)
Justo: (Isaías 26:7)
Luz: (Salmo 27:1)
Luz de Israel: (Isaías 10:17)
Luz de las naciones: (Isaías 42:6)
Nuestra habitación: (Salmo 90:1)
Fortaleza: (Salmo 91:2)
Refugio: (Salmo 18:2)
Torre de refugio: (Salmo 61:3)
Refugio: (Salmo 46:1)
Escondite: (Salmo 32:7)
Fortaleza: (Salmo 46:1)
Escudo: (Salmo 18:30)
Roca: (Habacuc 1:12)
Roca de mi fortaleza: (Salmo 62:7)
Roca de Israel: (2 Samuel 23:3)
Piedra: (Salmo 118:22)
Piedra de Israel: (Génesis 49:24)
Piedra angular: (Salmo 118:22)
Mi parte en la tierra de los vivientes: (Salmo 142:5)
Mi parte de la herencia: (Salmo 16:5)
Mi copa: (Salmo 16:5)
Rama: (Zacarías 6:12)
Estrella: (Números 24:17)
Corona y Diadema: (Isaías 28:5)
Alfarero: (Isaías 64:8)
Clavija, Arco de Guerra: (Zacarías 10:4)
Esposo: (Isaías 54:5)
Hacedor: (Salmo 49:2)
Creador: (Eclesiastés 12:1)
Creador de Israel: (Isaías 43:15)
Pastor: (Génesis 49:24)
Pastor de Israel: (Salmo 80:1)
Mensajero del Pacto: (Malaquías 3:1)
Redentor: (Salmo 19:14)
Redentor de Israel: (Isaías 49:7)
Liberador: (Salmo 144:2)
Mi Misericordia: (Salmo 144:2)
Salvador: (Isaías 45:15)
El Rey: (Isaías 6:5)
Rey de Israel: (Sofonías 3:15)
Rey de Gloria: (Salmo 24:7)
Señor de toda la tierra: (Miqueas 4:13)
Anciano de Días: (Daniel 7:9)
El Altísimo: (Deuteronomio 32:8)
Pacto del pueblo: (Isaías 42:6)
Shiloh: (Génesis 49:10)
El Angel: (Génesis 48:16)
El brazo del Señor: (Isaías 53:1)
Señor en Israel: (Miqueas 5:2)
Mesías el Príncipe: (Daniel 9:25)
2. NOMBRES DE NUEVO TESTAMENTO
Hay riqueza aquí. Más que Jesús Cristo, o Dios el Padre, Dios el Hijo y Dios el Espíritu Santo.
Nombres del Nuevo Testamento para el Mesías Yeshua
Yeshua de Nazaret: (Mateo 26:71)
Mesías: (Juan 1:41)
El Hijo: (Juan 8:36)
El Hijo Unigénito: (1 Juan 4:9)
Hijo Amado: (Mateo 3:17)
Hijo de David: (Mateo 1:1)
La Raíz y el Hijo de David: (Apocalipsis 22:16)
Hijo de Abraham: (Mateo 1:1)
Simiente de Abraham: (Gálatas 3:16)
Hijo de José: (Juan 1:45)
Hijo del Hombre: (Mateo 26:64, ver Daniel 7:13)
Hijo de Dios: (Mateo 26:63)
Hijo del Padre: (2 Juan 1:3)
Hijo del Altísimo: (Lucas 1:32)
Hijo Unigénito de Dios: (Juan 1:18)
Primogénito: (Hebreos 1:6)
Primogénito de toda creación: (Colosenses 1:15)
Principio de la creación de Dios: (Apocalipsis 3:14)
Primogénito de entre los muertos: (Apocalipsis 1:5)
El ultimo Adán: (1 Corintios 15:45)
Rabino: Maestro, literalmente "mi mayor" (Mateo 23:8)
Rey de Israel: (Marcos 15:32)
Rey de los judíos: (Mateo 27:37)
La Palabra: (Juan 1:1)
La Palabra de Dios: (Apocalipsis 19:13)
La Palabra de Vida: (1 Juan 1:1)
La Vida: (Juan 11:25)
YO SOY: (Juan 8:58, ver Exodo 3:14)
SEÑOR: (Romanos 10:9-13, ver Joel 2:32)
Dios: (Juan 1:1)
El Hombre: (Juan 19:5)
Emmanuel: [Dios con nosotros] (Mateo 1:23, ver Isaías 7:14)
Maestro: [Jefe, Comandante] (Lucas 8:24)
El Esperado: (Lucas 7:19)
Salvador del mundo: (Juan 4:42)
Salvador de todos los hombres: (1 Timoteo 4:10)
El Liberador: (Romanos 11:26)
El Profeta: (Juan 1:25, ver Deuteronomio 18:15)
Santo: (Hechos 3:14)
Justo: (Hechos 3:14)
Príncipe: (Hechos 5:31)
Príncipe de Vida: (Hechos 3:15)
Viviente: (Lucas 24:5)
Juez de los vivos y de los muertos: (Hechos 10:42)
Piedra: (Marcos 12:10)
Piedra principal: (Marcos 12:10)
Pastor principal: (1 Pedro 5:4)
Buen Pastor: (Juan 10:11)
Pastor y Guardián de nuestras almas: (1 Pedro 2:25)
El Cordero: (Apocalipsis 5:12)
Cordero de Pascua: (1 Corintios 5:7)
Cordero de Dios: (Juan 1:36)
León de Judá: (Apocalipsis 5:5)
Abogado, Consejo par la defensa: (1 Juan 2:1)
Luz del mundo: (Juan 8:12)
Rey de Reyes y Señor de Señores: (Apocalipsis 19:16)
El testigo fiel: (Apocalipsis 1:5)
El Fiel y Verdadero: (Apocalipsis 19:11)
El Amén: (Apocalipsis 3:14)
Siervo: (Hechos 4:27)
Lucero de la mañana: (Apocalipsis 22:16)
Aurora de lo alto: (Lucas 1:78)
El Apóstol: (Hebreos 3:1)
El Gran Sumo Sacerdote: (Hebreos 4:14)
El Autor y Perfeccionador de la fe: (Hebreos 12:2)
El Escogido: (Lucas 9:35)
El Mediador: (1 Timoteo 2:5)
El Camino, La Verdad y La Vida: (Juan 14:6)
La Puerta: (Juan 10:7)
El Alfa y la Omega: (Apocalipsis 22:13)
El Primero y el Ultimo: (Apocalipsis 22:13)
El Principio y el Fin: (Apocalipsis 22:13)
La Cabeza del cuerpo, la Iglesia: (Colosenses 1:18)
Cabeza de todas las cosas: (Efesios 1:22)
Heredero de todas las cosas: (Hebreos 1:2)
La Imagen del Dios Invisible: (Colosenses 1:15)
Misterio de Dios: (Colosenses 2:2)
Cuerno de Salvación: (Lucas 1:69)
El Poder de Dios: (1 Corintios 1:24)
La Sabiduría de Dios: (1 Corintios 1:24)
El Amado: (Mateo 12:18)
El Novio: (Juan 3:29)
El Pan de Dios (Juan 6:33)
El Pan del Cielo: (Juan 6:32)
El Pan de Vida: (Juan 6:35)
La Viña Verdadera: (Juan 15:1)
El labrador: (Juan 15:1)
La Resurrección (Juan 11:25)
Nombres del Nuevo Testamento para "Dios el Padre"
Padre: (Mateo 6:9)
Abba: [Papi] (Romanos 8:15)
Dios el Padre: (2 Timoteo 1:2)
Padre de nuestro Señor Yeshua el Mesías: (Colosenses 1:3)
El Padre de las luces: (Santiago 1:17)
El Padre de Gloria: (Efesios 1:17)
El Padre de los espíritus: (Hebreos 12:9)
Padre de misericordias: (2 Corintios 1:3)
Dios (Elohim): (2 Corintios 9:7)
El Dios de nuestros padres [Elohay Avotaynu]: (Hechos 7:32)
El Dios de Abraham, Isaac y Jacob [Elohay Abraham, Yitzchak v'Yaakov]: (Hechos 7:32)
Dios de todo consuelo [Elohay Kol HaNechamah]: (2 Corintios 1:3)
Dios de paz [Elohay Shalom]: (Hebreos 13:20)
El Dios de Gloria [Elohay Kavod]: (Hechos 7:2)
El Dios viviente [Elohay Chaiyim]: (2 Corintios 3:3, 6:16)
El Dios de Israel [Elohay Yisrael]: (Mateo 15:31)
Señor Dios [YHVH Elohim]: (Hechos 3:22)
Señor Dios de Israel [YHVH Elohay Yisrael]: (Lucas 1:68)
Señor Todopoderoso [YHVH Shaddai]: (2 Corintios 6:18)
El Todopoderoso [Shaddai]: (Apocalipsis 1:8)
Poder [Ha Gevurah]: (Marcos 14:62)
El Creador [HaBoray]: (Romanos 1:25, 1 Pedro 4:19)
Dios el Más Altísimo [El Elyon]: (Hebreos 7:1)
La Naturaleza Divina: (Romanos 1:20, 2 Pedro 1:4)
Señor de los ejércitos: [YHVH Tz'vaot] (Santiago 5:4)
La Gloria Majestuosa: (2 Pedro 1:17)
La Majestad: (Hebreos 1:3)
El Rey de las naciones: (Apocalipsis 15:3)
Legislador y Juez: (Santiago 4:12)
El Rey Eterno Inmortal e Invisible: (1 Timoteo 1:17)
Soberano: (1 Timoteo 6:15)
Cielo: (Mateo 21:25)
Fuego Consumidor : (Hebreos 12:29)
Nombres del Nuevo Testamento para el Espíritu de Dios
El Espíritu: (Romanos 2:29)
El Espíritu Santo: (Lucas 3:16)
El Espíritu Santo de Dios: (Efesios 4:30)
El Espíritu Santo de la Promesa: (Efesios 1:13)
El Espíritu del Dios Viviente: (2 Corintios 3:3)
El Espíritu del Señor: (Lucas 4:18)
El Espíritu Eterno: (Hebreos 9:14)
El Espíritu de Verdad: (Juan 15:26)
El Espíritu de Yeshua: (Hechos 16:7)
El Espíritu de Yeshua el Mesías (Filipenses 1:19)
El Espíritu del Mesías: (Romanos 8:9)
El Espíritu de Dios: (Romanos 8:9)
Ayudador o Consolador: (Juan 14:26)
El Espíritu Santo es comparado con:
Vestiduras (Lucas 24:49): Porque nos reviste con poder de lo alto.
Una paloma (Mateo 3:16): Porque una paloma es símbolo de pureza, paz, y vuela en los cielos y fue usada como sacrificio por los pobres.
Una promesa, dinero empeñado (2 Corintios 1:22): Porque El es la promesa y el Adelanto de nuestra herencia.
Un sello (Efesios 1:13): Porque un sello protege, asegura y demuestra propiedad.
Fuego (Hechos 2:3): Porque el fuego separa las partes impuras de las puras, limpia y purifica.
Aceite (Hechos 10:38): Porque el aceite se usó para unción, sanidad, alimento y ardió para dar luz.
Agua (Juan 7:38): Porque el agua es simple y sin embargo misteriosa. Es insípida, incolora, transparente y boyante. Puede sostener un gran barco. Se usa como transporte. El Espíritu Santo nos sostiene y transporta a través de este mundo hasta el Mundo venidero. El agua limpia y refresca. Con agua hay vida, crecimiento y fructificación. Sin agua hay desierto.
Viento (Juan 3:8): Porque no podemos ver el viento pero podemos ver sus resultados. Así como el viento sopla donde quiere, así el Espíritu de Dios es soberano. Da dones como quiere. El viento puede ser poderoso como un tornado o huracán, o ser una brisa refrescante.
Aliento: (Juan 20:22). Sin aliento morimos. El aliento de Dios nos da vida. Tenemos vida e intimidad con Dios por Su Espíritu que habita en nosotros.
Vino: Porque no debemos embriagarnos con vino, sino ser llenos del Espíritu Santo. (Efesios 5:18).
Nota: Tomado de la Web . “Los nombres de Dios en la Biblia?
Como podemos ver, el hombre ha venido tomando el nombre de Dios de acuerdo a sus necesidades, y atribuyéndole los calificativos para llegar más a El, para sentirlo más de cerca, como amor, como poder, como fuerza, como luz, como amigo, como protector, con soberano, etc. Lo más importante es pronunciarlo, llevarlo siempre con el respeto que le es debido.
Pero esencialmente el nombre de Dios es AMOR. Nadie ama más que el que da la vida por sus amigos, eso es lo que vemos en Jesús al redimirnos, someterse voluntariamente a la muerte y muerte de cruz, no solo para demostrarnos su amor sino para vencer a la misma muerte y quedarse con nosotros resucitado y vivo. “Si Cristo no hubiera resucitado, vana sería nuestra fe” Nos dice San Pablo. Entonces debe ser correspondido, entregándole todo lo que somos, aceptándolo y teniéndolo como el mejor de los amigos, “ el amigo que nunca falla”. Si nos dejamos sentir amados de Jesús la vida es diferente y tiene sentido en Dios, no en el egoísmo de nosotros, estamos dispuestos a hacer lo que El nos indique a través de su Iglesia. Es muy importante amarlo, pero también lo es dejarse amar y la menor manera es estando de acuerdo con El, conocerlo por medio de la Escritura, del Evangelio, pero muy especialmente amarlo en cada uno de los seres humanos, en nuestros hermanos. Cuál es principal mandamiento, le preguntaron un día los Judíos y El les respondió: ”Amarás al señor tu Dios y a El solo le servirás…y el segundo es semejante a este “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” ¿Algo más sencillo? Pero nada más grande que podamos hacer en la tierra después amar a Dios. Amemos profundamente a Dios y abandonémonos en sus brazos, dejémonos amar de El.

3 CAPITULO III.

ES DIOS, REALMENTE EL AMIGO?

En alguna oportunidad , cuando se daban las arrierías, que llamaban, es decir cuando las carreteras eran solo un proyecto, al pasar uno de los arrieros con sus mulas, por frente a la casa de un amigo le dijo: Adónde vas, amigo?
-A la capital, contestó el arriero.
-Qué bueno, si Dios quiere al anochecer ya estarás llegando.
-Y si no quiere también, porque las mulas son mías, contestó el arriero.
No había terminado la frase, cuando dos de sus mejores mulas se rozaron, dieron un traspié y se fueron por un precipicio. No podemos decir que fue por la blasfemia, pero hay una coincidencia, verdad?
Cuando zarpó el famoso Titanic, el barco más grande y más seguro del mundo en ese momento su estibador y constructor dijo: “ Ni Dios podrá hundirlo…” Un bloque de hielo lo estrelló y el barco se hundió con miles de personas a bordo.
Bueno, era un arriero egoísta que solo pensaba en llevar y vender sus productos, posiblemente, tal vez en más de una ocasión le había pedido a Dios que lo protegiera de los bandidos del camino, que le sanara alguna mula, que le ayudara en la travesía, pero hoy resolvió hacerse dueño absoluto de la mulas. Nos sucederá algo parecido a nosotros, cuando nos sentimos bien, cuando creemos que no necesitamos nada de nadie, ni de Dios? Mucho cuidado con ésto. Dios no es un tapa huecos, no debe serlo, no debe constituirse, no lo debemos constituir en el cubridor de las necesidades, solamente y olvidarnos de El cuando creemos que no necesitamos. Recordemos que El es el creador, el dueño de todo cuanto existe, el dador de todo bien, nosotros, solo sus administradores, por lo tanto siempre estaremos necesitando de El, tendremos que estarlo buscando en las buenas y en las malas, como al mayor de los amigos, no lo podemos olvidar un minuto, o menos preciarlo, o dejarlo a un lado cuando las circunstancias nos sonríen. No, es cuando más lo necesitamos, para que sea la razón de nuestro risa, el fundamento de nuestro felicidad.
Es muy humano que se apele a los amigos en toda ocasión, especialmente a los Buenos amigos, ellos son los primeros invitados a nuestras reuniones, los primeros en saber las dificultades que suelen aparecerse en la vida, los que están enterados de todo lo que nos sucedes, pues eso debe ser Jesús, eso de que es el único amigo que no traiciona, que no olvida, no debes ser solo una manera de decir, debe ser una conducta de vida, una gran y palpable realidad, si El está con nosotros, nada nos faltará, todo lo puedo en aquél queme conforta, decía el apóstol, (Filipenses 4, 13) No hay mayor alegría que sentirse amado y protegido por Dios, nada que supere la sensación de tenerlo al lado, de sentir el calor del verdadero amigo. Entonces estemos seguros que nada podemos sin El, que lo que hagamos o dejemos de hacer sin El, será una hoja perdida en el espacio, un algo que nunca puede tener sentido.
Surge un problemita. No se puede amar lo que no se conoce, reza el refrán, y a fe que tiene mucho de cierto, de una gran filosofía, si queremos amar algo con mucha fuerza, debemos conocerlo con más fuerza y ese es el caso de Jesús. Su conocimiento no se nos da gratuito, hay que buscarlo, hay que encontrarlo, ir por todas partes para tratar de encontrarlo, pero especialmente en el servicio y la comprensión de los demás. Ahí si se revela y se manifiesta, pero eso no basta, debemos leer, prepararnos, preguntar a quienes tiene autoridad científica y filosófica, para tener argumentos den nuestro conocimiento religioso. No es que sea indispensable esta profundidad del conocimiento, pero si pertenecemos al grupo de quienes hemos podido estudiar algo, que tenemos la oportunidad de poder enseñar a otros, es una obligación prepararnos lo que más podamos en la ciencia de “Dios” Apologética, Teología, Sagradas Escrituras, Evangelios, Epístolas, Apocalipsis, Antiguo y Nuevo Testamento, Vida de los Santos, Teodicea, Sacramentos, Culto, Ordenes religiosas, Seminarios, en fin todo lo que tenga relación con la Religión y que nos permita ser unos cristianos cultos.
Pero lo que si es conveniente es conocer los elementos básicos de la Religión: Los Mandamientos de la Iglesia y los de Moisés, los Sacramentos, sus condiciones para recibirlos, sus efectos, La Santa Misa, Los Dones del Espíritu Santo, las devociones principales al Sagrado. Corazón, a la Santísima. Virgen, a las Almas del Purgatorio, al Ángel de la Guarda, El Santo Rosario y las fórmulas de algunas oraciones tales como el Credo, el Padre Nuestro, el Ave María, Dios te salve Reina y Madre y otras del devocionario católico.
Esa es una manera de estrechar la Amistad de Jesús, de amarlo y conocerlo.
No se puede olvidar las palabras que El mismo nos ofrece:
“El que no recoge conmigo desparrama…” (Lc 11, 23-26)
“El que me sigue no anda en tinieblas…” Jn. 12-8-20
“El que no está conmigo, está contra mí” (Lc 11, 14-23)
eso de que “las mulas son mías”, yo solo soy capaz, no necesito de nadie…solo nos demuestra la incapacidad para vivir, para hacer las cosas. Nos deja al descubierto la fragilidad humana, la debilidad del hombre para vivir.
Pongamos todo de nuestro parte, hagamos todo lo que está al alcance pero coloquemos en manos de Jesús todos los actos de la vida, las cosas, los problemas, la alegrías, los padres, a los hijos, de pronto a ese más problemático con el cual no somos capaces y que más nos hace sufrir, la salud, el dinero, las carencias y la abundancia, las capacidades y las incapacidades para vivir y actuar en la vida, El puede con todo…
Su Amistad, su bondad no tiene límites. Nos ha regalado, digamos que sin merecimientos, solo por la grandeza de su corazón y el amor a la humanidad, solo por los méritos de Jesucristo, su dones para que poseídos por su Santo Espíritu, llenemos la tierra de su amor, le hagamos el bien a todos, nos hagamos merecedores de su generosidad. Son los Dones del Espíritu Santo. Debemos pedirlos con mucha Fe, recibirlos con humildad, practicarlos todos los días, sin más provecho personal que la bendición de estar recibiendo su comunicación y su amor permanente. No tengamos ninguna duda, si oramos y pedimos con Fe, con sinceridad y constancia, el Señor nos los concede, pese a nuestra humilde condición de pecadores.
Marcos 16, 15-20

“En aquel tiempo se apareció Jesús y les dijo: "Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación. El que crea y sea bautizado, se salvará; el que no crea, se condenará. Estas son las señales que acompañarán a los que crean: en mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas nuevas, agarrarán serpientes en sus manos y aunque beban veneno no les hará daño; impondrán las manos sobre los enfermos y se pondrán bien." Con esto, el Señor Jesús, después de hablarles, fue elevado al cielo y se sentó a la diestra de Dios. Ellos salieron a predicar por todas partes, colaborando el Señor con ellos y confirmando la Palabra con las señales que la acompañaban.”
DONES DEL ESPIRITU SANTO


Del Catecismo: 

1830 La vida moral de los cristianos está sostenida por los dones del Espíritu Santo. 
Estas son disposiciones permanentes que hacen al hombre dócil para seguir los impulsos del Espíritu Santo. 
1831 Los siete dones del Espíritu Santo son:
 sabiduría, inteligencia, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios.
Pertenecen en plenitud a Cristo, Hijo de David (cf Is 11, 1-2). Completan y llevan a su perfección las virtudes de quienes los reciben. Hacen a los fieles dóciles para obedecer con prontitud a las inspiraciones divinas. Tu espíritu bueno me guíe por una tierra llana (Sal 143,10).
 Todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios... Y, si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos de Cristo (Rm 8,14.17)
Sabiduría: gusto para lo espiritual, capacidad de juzgar según la medida de Dios. 
El primero y mayor de los siete dones.
Inteligencia (Entendimiento): Es una gracia del Espíritu Santo para comprender la Palabra de Dios y profundizar las verdades reveladas.
Consejo: Ilumina la conciencia en las opciones que la vida diaria le impone, sugiriéndole lo que es lícito, lo que corresponde, lo que conviene más al alma.
Fortaleza: Fuerza sobrenatural que sostiene la virtud moral de la fortaleza. Para obrar valerosamente lo que Dios quiere de nosotros, y sobrellevar las contrariedades de la vida. Para resistir las instigaciones de las pasiones internas y las presiones del ambiente. Supera la timidez y la agresividad.
Ciencia: Nos da a conocer el verdadero valor de las criaturas en su relación con el Creador.
Piedad: Sana nuestro corazón de todo tipo de dureza y lo abre a la ternura para con Dios como Padre y para con los hermanos como hijos del mismo Padre. Clamar ¡Abba, Padre!

Temor de Dios: Espíritu contrito ante Dios, concientes de las culpas y del castigo divino, pero dentro de la fe en la misericordia divina. Temor a ofender a Dios, humildemente reconociendo nuestra debilidad. Sobre todo: temor filial, que es el amor de Dios: el alma se preocupa de no disgustar a Dios, amado como Padre, de no ofenderlo en nada, de "permanecer" y de crecer en la caridad (cfr Jn 15, 4-7).S.S. Juan Pablo II, Catequesis sobre el Credo, 11 -VI-1989.
Distinción entre las virtudes y los dones Por:
El hombre:
En orden a los actos:
la Virtud adquirida
se dispone para ser movido por la simple razón natural
naturalmente buenos.
la Virtud infusa
se dispone para ser movido por la razón iluminada por la fe
sobrenaturales al modo humano.
los Dones del Espíritu Santo
se connaturaliza con los actos a que es movido por el Espíritu Santo
sobrenaturales al modo divino o sobrehumano.
El crecimiento en los Dones del Espíritu Santo forma en el alma perfecciones llamadas Frutos del Espíritu Santo.
Tomados del Catecismo:

1832. Los frutos del Espíritu son perfecciones que forma en nosotros el Espíritu Santo como primicias de la gloria eterna. La tradición de la Iglesia enumera doce: ‘caridad, gozo, paz, paciencia, longanimidad, bondad, benignidad, mansedumbre, fidelidad, modestia, continencia, castidad’ (Ga 5,22-23, vg.).
Los 12 Frutos del Espíritu Santo
De los frutos de caridad, de gozo y de paz
Los tres primeros frutos del Espíritu Santo son la caridad, el gozo y la paz, que pertenecen especialmente al Espíritu Santo.
-La caridad, porque es el amor del Padre y del Hijo
-El gozo, porque está presente al Padre y al Hijo y es como el complemento de su bienaventuranza.
-La paz, porque es el lazo que une al Padre y al Hijo.

Estos tres frutos están unidos y se derivan naturalmente uno del otro.
-La caridad o el amor ferviente nos da la posesión de Dios
-El gozo nace de la posesión de Dios, que no es otra cosa que el reposo y el contento que se encuentra en el goce del bien poseído.
-La paz que, según San Agustín; es la tranquilidad en el orden. Mantiene al alma en la posesión de la alegría contra todo lo que es opuesto. Excluye toda clase de turbación y de temor.
La santidad y la caridad valen mas que todoLa caridad es el primero entre los frutos del Espíritu Santo, porque es el que más se parece al Espíritu Santo, que es el amor personal, y por consiguiente el que más nos acerca a la verdadera y eterna felicidad y el que nos da un goce más sólido y una paz más profunda. Dad a un hombre el imperio del universo con la autoridad más absoluta que sea posible; haced que posea todas las riquezas, todos los honores, todos los placeres que se puedan desear; dadle la sabiduría más completa que se pueda imaginar; que sea otro Salomón y más que Salomón, que no ignore nada de toda lo que una inteligencia pueda saber; añadidle el poder de hacer milagros: que detenga al sol, que divida los mares, que resucite los muertos, que participe del poder de Dios en grado tan eminente como queráis, que tenga además el don de profecía, de discernimiento de espíritus y el conocimiento interior de los corazones. El menor grado de santidad que pueda tener este hombre, el menor acto de caridad que haga, valdrá mucho más que todo eso, porque lo acercan al Supremo bien y le dan una personalidad más excelente que todas esas otras ventajas si las tuviera; y esto, por dos razones:

1- Porque participar de la santidad de Dios, es participar de todo lo más importante, por decirlo así, que hay en Él. Los demás atributos de Dios, como la ciencia, el poder, pueden ser comunicados a los hombres de tal manera que les sean naturales. Únicamente la santidad no puede serles nunca natural (sino por gracia).

2- Porque la santidad y la felicidad son como dos hermanas inseparables y porque Dios no se da ni se une más que a las almas santas y no a las que sin poseer la santidad, poseen la ciencia, el poder y todas las demás perfecciones imaginables.

Por lo tanto, el grado más pequeño de santidad o la menor acción que la aumente, es preferible, a los cetros y coronas. De lo que se deduce que perdiendo cada día tantas ocasiones de hacer actos sobrenaturales, perdemos incontables felicidades, casi imposibles de reparar.
No podemos encontrar en las criaturas el gozo y la paz, que son frutos del Espíritu Santo, por dos razones.
1- Porque únicamente la posesión de Dios nos afianza contra las turbaciones y temores, mientras que la posesión de las criaturas causa mil inquietudes y mil preocupaciones. Quien posee a Dios no se inquieta por nada, porque Dios lo es todo para él, y todo lo demás solo vale en relación a El y según El lo disponga.

2- Porque ninguno de los bienes terrenos nos puede satisfacer ni contentar plenamente. Vaciad el mar y a continuación, echad en él una gota de agua: ¿llenaría este vacío inmenso? Todas las criaturas son limitadas y no pueden satisfacer el deseo del alma por Dios. La paz hace que Dios reine en el alma y que solamente Él sea el dueño. La paz mantiene al alma en la perfecta dependencia de Dios. Por la gracia santificante, Dios se hace en el alma como una fortaleza donde habita. Por la paz se apodera de todas las facultades, fortificándolas tan poderosamente que las criaturas ya no pueden llegar a turbarlas. Dios ocupa todo el interior. Por eso los santos están tan unidos a Dios lo mismo en la oración que en la acción y los acontecimientos más desagradables no consiguen turbarlos.
De los frutos de Paciencia y Mansedumbre

Paciencia modera la tristeza
Mansedumbre modera la cólera

Los frutos anteriores disponen al alma a la de paciencia, mansedumbre y moderación. Es propio de la virtud de la paciencia moderar los excesos de la tristeza y de la virtud de la mansedumbre moderar los arrebatos de cólera que se levanta impetuosa para rechazar el mal presente. El esfuerzo por ejercer la paciencia y la mansedumbre como virtudes requiere un combate que requiere violentos esfuerzos y grandes sacrificios. Pero cuando la paciencia y la mansedumbre son frutos del Espíritu Santo, apartan a sus enemigos sin combate, o si llegan a combatir, es sin dificultad y con gusto. La paciencia ve con alegría todo aquello que puede causar tristeza. Así los mártires se regocijaban con la noticia de las persecuciones y a la vista de los suplicios. Cuando la paz está bien asentada en el corazón, no le cuesta a la mansedumbre reprimir los movimientos de cólera; el alma sigue en la misma postura, sin perder nunca su tranquilidad. Porque al tomar el Espíritu Santo posesión de todas sus facultades y residir en ellas, aleja la tristeza o no permite que le haga impresión y hasta el mismo demonio teme a esta alma.
De los frutos de bondad y benignidad
Estos dos frutos miran al bien del prójimo.
La bondad y la inclinación que lleva a ocuparse de los demás y a que participen de lo que uno tiene.
La Benignidad. No tenemos en nuestro idioma la palabra que exprese propiamente el significado de benígnitas. La palabra benignidad se usa únicamente para significar dulzura y esta clase de dulzura consiste en tratar a los demás con gusto, cordialmente, con alegría, sin sentir la dificultad que sienten los que tienen la benignidad sólo en calidad de virtud y no como fruto del Espíritu Santo.
Del fruto de longanimidad(perseverancia)

La longanimidad o perseverancia nos ayudan a mantenernos fieles al Señor a largo plazo. Impide el aburrimiento y la pena que provienen del deseo del bien que se espera, o de la lentitud y duración del bien que se hace, o del mal que se sufre y no de la grandeza de la cosa misma o de las demás circunstancias. La longanimidad hace, por ejemplo, que al final de un año consagrado a la virtud seamos más fervorosos que al principio.
Del fruto de la fe
La fe como fruto del Espíritu Santo, es cierta facilidad para aceptar todo lo que hay que creer, firmeza para afianzarnos en ello, seguridad de la verdad que creemos sin sentir repugnancias ni dudas, ni esas oscuridades y terquedades que sentimos naturalmente respecto a las materias de la fe.
Para esto debemos tener en la voluntad un piadoso afecto que incline al entendimiento a creer, sin vacilar, lo que se propone. Por no poseer este piadoso afecto, muchos, aunque convencidos por los milagros de Nuestro Señor, no creyeron en Él, porque tenían el entendimiento oscurecido y cegado por la malicia de su voluntad. Lo que les sucedió a ellos respecto a la esencia de la fe, nos sucede con frecuencia a nosotros en lo tocante a la perfección de la fe, es decir, de las cosas que la pueden perfeccionar y que son la consecuencia de las verdades que nos hace creer.
No es suficiente creer, hace falta meditar en el corazón lo que creemos, sacar conclusiones y responder coherentemente.Por ejemplo, la fe nos dice que Nuestro Señor es a la vez Dios y Hombre y lo creemos. De aquí sacamos la conclusión de que debemos amarlo sobre todas las cosas, visitarlo a menudo en la Santa Eucaristía, prepararnos para recibirlo y hacer de todo esto el principio de nuestros deberes y el remedio de nuestras necesidades.
Pero cuando nuestro corazón esta dominado por otros intereses y afectos, nuestra voluntad no responde o está en pugna con la creencia del entendimiento. Creemos pero no como una realidad viva a la que debemos responder. Hacemos una dicotomía entre la "vida espiritual" (algo solo mental) y nuestra "vida real" (lo que domina el corazón y la voluntad). Ahogamos con nuestros vicios los afectos piadosos. Si nuestra voluntad estuviese verdaderamente ganada por Dios, tendríamos una fe profunda y perfecta.
De los frutos de Modestia, Templanza y Castidad

La modestia regula los movimientos del cuerpo, los gestos y las palabras. Como fruto del Espíritu Santo, todo esto lo hace sin trabajo y como naturalmente, y además dispone todos los movimientos interiores del alma, como en la presencia de Dios. Nuestro espíritu, ligero e inquieto, está siempre revoloteando par todos lados, apegándose a toda clase de objetos y charlando sin cesar. La modestia lo detiene, lo modera y deja al alma en una profunda paz, que la dispone para ser la mansión y el reino de Dios: el don de presencia de Dios. Sigue rápidamente al fruto de modestia, y ésta es, respecto a aquélla, lo que era el rocío respecto al maná. La presencia de Dios es una gran luz que hace al alma verse delante de Dios y darse cuenta de todos sus movimientos interiores y de todo lo que pasa en ella con más claridad que vemos los colores a la luz del mediodía.
La modestia nos es completamente necesaria, porque la inmodestia, que en sí parece poca cosa, no obstante es muy considerable en sus consecuencias y no es pequeña señal en un espíritu poco religioso.
Las virtudes de templanza y castidad atañen a los placeres del cuerpo, reprimiendo los ilícitos y moderando los permitidos.
-La templanza refrena la desordenada afición de comer y de beber, impidiendo los excesos que pudieran cometerse
-La castidad regula o cercena el uso de los placeres de la carne.

Mas los frutos de templanza y castidad desprenden de tal manera al alma del amor a su cuerpo, que ya casi no siente tentaciones y lo mantienen sin trabajo en perfecta sumisión.
El Espíritu Santo actúa siempre para un fin: nuestra santificación que es la comunión con Dios y el prójimo por el amor.
Fuentes principales:
-Catecismo de la Iglesia Cat
ólica
-Royo Marín, Teología de la Perfección Cristiana, BAC

4 CAITULO IV

LA ORACION

Hablar de la oración, es hablar de la conversación permanente que debemos mantener con Dios. Es la conversa con el amigo, el comentarle todo lo que sucede en la vida que nos llega y que damos, es el coloquio que tengo con el mejor amigo, es la comunicación no solo de la palabra sino de los sentimiento, del alma, del corazón.
Si bien es cierto que un gran número de personas cree que orar, que la oración es repetir una serie de fórmulas , no lo es menos cierto que la mejor oración es la del alma, la que se improvisa, la que brota espontánea de la misma necesidad que tenemos de comunicarnos, de comunicar, de pedir, de ofrecer, de alabar.
No quiere decir esto, que las oraciones propuestas por la Iglesia como el Credo, el Santo Rosario, las Novenas, todas las del rito católico, las del culto religioso, las mismas propuestas en la S. Biblia como los Salmos, la lectura del evangelio, no podamos recitarlas. La más importante y hermosa El Padre Nuestro, además la que nos enseñó el mismo Jesús, si la pronunciamos con los labios de la mente y del alma, descubriremos toda la profundidad que sus palabras encierran y la riqueza espiritual que emanan su ideas, aún los elementos físicos porque hasta pedir el alimento, el sustento diario nos enseña “dadnos hoy nuestro pan de cada día…” No omite nada el Padre Nuestro, digna creación de su autor.
Pero hay otra fórmula muy linda, quizá la más, que no resisto la tentación de transcribirla: Dios te lave, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita Tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Son palabras realmente de un Ángel para otro ángel, el más lindo tal vez, superior a los ángeles como que María es la madre de Dios. Y luego su prima completa, inspirada por el espíritu: Santa María, Madre de Dios, (esto es lo máximo) ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. AMEN…..Alguna vez la has visto reír, sonreír al menos cuando estás rezando esta oración ? Nunca ? Cierra tus ojos y abre los ojitos de tu mente, de tu corazón y la verás muerta de la felicidad y de la alegría de que tú le repitas estas frases tan lindas por ninguna otra creatura oídas en el mundo, en el universo entero.
La repetición conciente de las fórmulas para orar, nos hacen reafirmar la fe, reflexionar sobre lo que pensamos, lo que creemos, lo que amamos. Alguna vez escribiste una carta de amor bien enamorada? Dime con sinceridad cuantas veces la releíste. Una y otra y otra más…Pues eso es lo que debes hacer cuando repites una fórmula para alabar, para adorar al Señor.
Los tiempos actuales La oración nos coloca inmediatamente y mediatamente con Dios, pero es la actitud, la permanente entrega de todo lo que pensamos, lo que nos proponemos, hacemos, dejamos de hacer, la disponibilidad de cooperar en su Plan, lo que nos une a El, la total entrega en cuerpo y alma, el abandonar todo en el Señor, es lo que hace que nos sintamos unidos. Cuando vamos solos, por una calle un tanto peligrosa, un camino, la oscuridad, nos damos seguridad si pensamos que el mejor amigo, nuestro hermano, nuestro padre, va con nosotros, ese pensar nos protege y nos anima a superar el temor.. Eso es solo una figura del pensamiento, pero si el compañero es Jesús, si Él siempre está con nosotros, no es solo una figura, es una realidad palpable. Por eso a veces exclamamos como aturdidos, ¡Pero qué pasó, como salí de ese problema, porqué ese vehículo no me atropelló si yo pasé hace un segundo p r el sitio, qué está pasando! No , eso no es coincidencia, es que nos hemos abandonado en sus manos y El nos lleva como algo muy especial. Está con nosotros como con los hermanos de Emaús, que derrotados, desilusionados de su Maestro, se retiraban a sus trabajos diarios, a su hogar, porque “habían matado a su maestro…”
“Texto del Evangelio (Lc 24,13-35): Aquel mismo día iban dos de ellos a un pueblo llamado Emaús, que distaba sesenta estadios de Jerusalén, y conversaban entre sí sobre todo lo que había pasado. Y sucedió que, mientras ellos conversaban y discutían, el mismo Jesús se acercó y siguió con ellos; pero sus ojos estaban retenidos para que no le conocieran.

Él les dijo: «¿De qué discutís entre vosotros mientras vais andando?». Ellos se pararon con aire entristecido. Uno de ellos llamado Cleofás le respondió: «¿Eres tú el único residente en Jerusalén que no sabe las cosas que estos días han pasado en ella?». Él les dijo: «¿Qué cosas?». Ellos le dijeron: «Lo de Jesús el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y palabras delante de Dios y de todo el pueblo; cómo nuestros sumos sacerdotes y magistrados le condenaron a muerte y le crucificaron. Nosotros esperábamos que sería Él el que iba a librar a Israel; pero, con todas estas cosas, llevamos ya tres días desde que esto pasó. El caso es que algunas mujeres de las nuestras nos han sobresaltado, porque fueron de madrugada al sepulcro, y, al no hallar su cuerpo, vinieron diciendo que hasta habían visto una aparición de ángeles, que decían que Él vivía. Fueron también algunos de los nuestros al sepulcro y lo hallaron tal como las mujeres habían dicho, pero a Él no le vieron». Él les dijo: «¡Oh insensatos y tardos de corazón para creer todo lo que dijeron los profetas! ¿No era necesario que el Cristo padeciera eso y entrara así en su gloria?». Y, empezando por Moisés y continuando por todos los profetas, les explicó lo que había sobre Él en todas las Escrituras.

Al acercarse al pueblo a donde iban, Él hizo ademán de seguir adelante. Pero ellos le forzaron diciéndole: «Quédate con nosotros, porque atardece y el día ya ha declinado». Y entró a quedarse con ellos. Y sucedió que, cuando se puso a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo iba dando.

Entonces se les abrieron los ojos y le reconocieron, pero Él desapareció de su lado. Se dijeron uno a otro: «¿No estaba ardiendo nuestro corazón dentro de nosotros cuando nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?». Y, levantándose al momento, se volvieron a Jerusalén y encontraron reunidos a los Once y a los que estaban con ellos, que decían: «¡Es verdad! ¡El Señor ha resucitado y se ha aparecido a Simón!». Ellos, por su parte, contaron lo que había pasado en el camino y cómo le habían conocido en la fracción del pan.”
Ah, cuantas veces en la confusión hemos dudado de su palabra, olvidamos toda las cosa que hemos recibido, las enseñanzas, los dones, la vida y desperados decimos, “ha muerto, para qué queremos un muerto…” No fijémonos bien quien es el que habla con nosotros en la dificultad, en la duda, es puede ser Jesús. Miremos bien las manos de mendigo, del desvalido, del desamparado, sus llagas pueden las del mismo Jesús, ojo, no perdamos su contacto, puede ser Él mismo que nos invita a seguirlo y a estar con Él para siempre.
Los tiempos actuales Tomamos del Catecismo:
947 "Como todos los creyentes forman un solo cuerpo, el bien de los unos se comunica a los otros [...] Es, pues, necesario creer [...] que existe una comunión de bienes en la Iglesia. Pero el miembro más importante es Cristo, ya que Él es la cabeza [...] Así, el bien de Cristo es comunicado [...] a todos los miembros, y esta comunicación se hace por los sacramentos de la Iglesia" (Santo Tomás de Aquino, In Symbolum Apostolorum scilicet «Credo in Deum» expositio, 13). "Como esta Iglesia está gobernada por un solo y mismo Espíritu, todos los bienes que ella ha recibido forman necesariamente un fondo común" (Catecismo Romano, 1, 10, 24).
948 La expresión "comunión de los santos" tiene, pues, dos significados estrechamente relacionados: "comunión en las cosas santas [sancta]" y "comunión entre las personas santas [sancti]".
Que importante es tener bien claro este concepto de la comunión de los santos, porque como vemos es que existen: los santos, es decir esas personas ejemplares, que llevaron una vida consagrada a cumplir los mandamientos de Dios, de su Iglesia y la misma Iglesia los propone como ejemplares, como paradigmas y los “consagra” como Santos; las almas de quienes están por decirlo de alguna manera, en proceso de llegara a Dios y los que aún vivos, seguimos el camino de Dios. Por otro lado las cosas que santificamos o que nos ayudan a buscar la santidad como la Iglesia, los ministros y los demás fieles. Esa cadena es la que constipe la comunión, la común unión, a la que todos debemos estar unidos. Cómo ? Con l ORACIÓN. Por medio de la oración…La Oración es como el lazo que nos une, que nos ata y nos lleva a Dios a Jesucristo que es la cabeza de esa Unión.
La oración es la mejor manera de mantenernos unidos, fortalecidos frente a las fuerzas del mal, sanarnos, acrecentar nuestra fe y confianza en nosotros mismos y en el Creador. Hay devociones especiales que nos mantienen unidos, devoción es como la fe especial que tenemos a determinados santos, al Espíritu Santo, a las Almas del Purgatorio, a San José y ala Virgen. La más difundida y muy provechosa y milagrosa, es el Santo Rosario, en que le rendimos nuestra veneración máxima a la Sma. Virgen, Madre de Dios y Nuestra.
Hay casos en los cuales el mismo Señor o la Virgen nos piden que oremos y nos dicen como, en apariciones o revelaciones que han sido, deben serlo, confirmadas por la misma Iglesia después de exhaustivos exámenes y debates, hechos por los exégetas, peritos y expertos muy consagrados en la materia. Tenemos las apariciones de la Virgen en Fátima y Lourdes, especialmente y la revelación a Santa María Faustina Kowalska, sobre La Divina Misericordia. Se debe rezar todos los días a las tres de la tardes, hora en que según el evangelio, murió el Señor, como una gran cadena que le da la vuelta al mundo y nos llena de fortaleza y de favores del Altísimo. Veamos algunos datos de esta devoción.
Hagamos énfasis en el recogimiento y la postura que debemos asumir en estas conversaciones que tenemos a través de la oración. Recogimiento de espíritu, atención y posición del cuerpo. Aclaramos que la posición que sumimos de rodillas, no siempre es una posición de adoración, es humildad, reconocimiento de la grandeza de Dios o de los santos y veneración. Los Cristianos –católicos, solo adoramos a Dios, además como ha quedado claro, El es el único dignos de adoración, nadie más puede recibir a adoración, así algunas personas la tributen o la hagan manifiesta, solo Dios recibe y es digno de adoración, esto debe quedar muy claro, lo demás son actos de veneración, a los santos a la Virgen, a los objetos sagrados, sacramentales y demás…Así nos arrodillemos, oremos, digamos etc. SOLO DIOS ES DIGNO DE ADORACION.
LA CADENA DE LA DIVINA MISERICORDIA
“Santa María Faustina Kowalska
Elena Kowalska, nació en Glogowiec en 1905, cerca de Cracovia, en Polonia. Unas pocas semanas antes de su vigésimo cumpleaños, entró a la Congregación de las Hermanas de Nuestra Señora de Misericordia, adoptando el nombre María Faustina. En 1928 tomó los votos definitivos como monja.
El comienzo de la devoción a la Divina Misericordia

El 22 de Febrero de 1931, tuvo una visión de Jesús en el pueblo de Plock, Polonia. Sor Faustina relata en su diario lo que Nuestro Señor le dijo de esta manera:
"Pinte una imagen de acuerdo a esta visión, con las palabras 'Jesús, en Vos confío' Yo deseo que esta imagen sea venerada, primero en tu capilla y luego en el mundo entero."
"Yo prometo que, el alma que venere esta imagen, no perecerá. También prometo victoria sobre sus enemigos aquí en la tierra, especialmente a la hora de la muerte. Yo mismo la defenderé con mi propia Gloria."
"Los dos rayos indican Agua y Sangre. El rayo pálido significa el Agua que hace las almas justas. El rayo rojo significa la Sangre que es la vida de las almas."
"Estos dos rayos salieron de las profundidades de Mi tierna Misericordia, cuando Mi corazón agonizado fue abierto por la lanza en la Cruz."
A partir de 1931, Faustina, tuvo una serie de revelaciones de Jesús. Todas ellas las escribió en su diario de más de 600 páginas. Durante casi 20 años, estuvo prohibida la devoción a la Divina Misericordia. Desde el 15 de abril de 1978, la Santa Sede permitió la práctica de esta devoción.
Sor Faustina murió de tuberculosis, el 5 de octubre de 1938, en Cracovia. Sus restos mortales yacen en la capilla del convento bajo la milagrosa imagen de la Divina Misericordia, fue beatificada el 18 de abril de 1993 y canonizada el 30 de abril del 2000 por S. S. Juan Pablo.
Los Papas, la Iglesia ha recomendado mucho esta devoción, puesto que el Señor cumple sus promesas y es un acto de humildad, de reconocimiento, de gratitud y de perdón…
Extractos de los Mensajes de Nuestro Señor, según algunos extractos del diario de Santa Faustina
Sobre la Imagen.
"Ofrezco a los hombres la vasija con la que han de seguir viniendo a la fuente de la misericordia para recoger las gracias. Esa vasija es esta imagen con la firma: Jesús, en Vos confío"
Sobre la Coronilla.
"Alienta a las personas a recitar la Coronilla que te he dado... Quien la recite, recibirá gran misericordia a su hora de la muerte. Los sacerdotes la recomendaran a los pecadores como su último refugio de salvación. Aún si el pecador mas empedernido recite esta Coronilla al menos una vez, recibirá la gracia de Mi infinita Misericordia. Deseo conceder gracias inimaginables a aquellos que confían en Mi Misericordia."
"Escribe que cuando reciten esta Coronilla en presencia del moribundo, Yo me pondré entre mi Padre y el, no como Justo Juez sino como Salvador Misericordioso."
Sobre la Festividad.

"Yo quiero que esta imagen sea solemnemente bendecida el primer domingo después de Pascua; ese domingo ha de ser la Fiesta de Mi Misericordia."
"En aquel día están abiertas las entrañas de Mi Misericordia. Derramaré un mar entero de gracias sobre las almas que se acercan al manantial de Mi misericordia; el alma que se confiese [dentro de ocho días antes o después] y comulgue [el mismo día] obtendrá la remisión total de culpas y castigos"
La Hora de la Misericordia (Las Tres de la Tarde)
"Te recuerdo, hija mía, que tan pronto como suene el reloj a las tres de la tarde, te sumerjas completamente en mi Misericordia, adorándola y glorificándola; invoca su omnipotencia para todo el mundo, y particularmente para los pobres pecadores; porque en ese momento la Misericordia se abrió ampliamente para cada alma."
"A la hora de las tres imploren Mi misericordia, especialmente por los pecadores; y aunque sea por un brevísimo momento, sumérgete en Mi Pasión, especialmente en Mi desamparo en momento de agonía. Esta es la hora de gran misericordia para el mundo entero. Te permitiré entrar dentro de Mi tristeza mortal. En esta hora, no le rehusare nada al alma que me lo pida por los méritos de Mi Pasión."
Sobre la Novena.

"Deseo que durante esos nueve días traigas almas a la fuente de Mi misericordia, que de allí podrán tomar fuerza y consuelo y cualquier gracia que necesiten en las adversidades de la vida, especialmente en la hora de la muerte."
Transcribimos aquí la manera de practicarla como testimonio de Fe y de unidad con mis hermanos y con el mundo entero.
http://www.ewtn.com/Devotionals/mercy/chapmap.jpg
Cómo rezar la Coronilla de la DIVNA MISERICORDIA

Se utiliza un rosario común de cinco decenas.
1. Comenzar con un Padre Nuestro, Avemaría, y Credo.
2. Al comenzar cada decena (cuentas grandes del Padre Nuestro) decir:
"Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo,
la Sangre, el Alma y la Divinidad
de Tu Amadísimo Hijo,
Nuestro Señor Jesucristo,
para el perdón de nuestros
pecados y los del mundo entero."
3. En las cuentas pequeñas del Ave María:
"Por Su dolorosa Pasión,
ten misericordia de nosotros
y del mundo entero."
4. Al finalizar las cinco decenas de la coronilla se repite tres veces:
"Santo Dios, Santo Fuerte,
Santo Inmortal, ten piedad de
nosotros y del mundo entero."
Según el diario de Santa María Faustina Kowalska
"Alienta a las personas a decir la Coronilla que te he dado... Quien la recite recibirá gran misericordia a la hora de la muerte. Los sacerdotes la recomendaran a los pecadores como su último refugio de salvación. Aun si el pecador mas empedernido hubiese recitado esta Coronilla al menos una vez, recibirá la gracia de Mi infinita Misericordia. Deseo conceder gracias inimaginables a aquellos que confían en Mi Misericordia."
"Escribe que cuando digan esta Coronilla en presencia del moribundo, Yo me pondré entre mi Padre y el, no como Justo Juez sino como Misericordioso Salvador."
Cerramos este capítulo, haciendo hincapié en que la oración personal, la que sale del corazón, la “oración del carbonero” es la más grata a Dios. la que improvisamos y le decimos al Señor con nuestras propias palabras en el fondo del corazón.
Señor, Gracias te doy porque me has permitido llegar al final de este capítulo, porque me permitiste los medios, porque me iluminaste con tu sabiduría, con tus palabras, con tus escritos, para poderme comunicar con mis hermanos, para que ello puedan leer lo que pienso y lo que quiero decirles, para que todos podamos ir por el camino que tú quieres que vayamos, toda la humanidad, puesto que eres Tú, el camino, Tú eres el verdadero amigo, Tú el que nos llamas, el que siempre nos acompañas, diriges y llamas para que te acompañemos y podamos llegar un día a tu santo seno…amén. Bendice a todos los que lean estas líneas, abre su corazón para que te doren, te reconozcan, pero especialmente para que te amen en cada persona, en cada miembro del género humano, de la naturaleza que tú creaste para nuestro bien y para que te hagan parte de sus propias vidas…

5 CAPÍTULO V

LA FE.

“Señor, te pido humildemente que dirijas mi pluma, mi pensamiento, mis ideas, para que escriba solo lo que tú quieres que escriba, lo que pueda entender y lo que puedan y deban entender las personas que lean estos apuntes. Asiste mi ignorancia, tú dijiste que no habías venido para sabios, ricos y poderosos sino para los ignorantes, para los humildes, yo soy uno de ellos, asísteme pues y díctame lo que debo comunicar a mis hermanos. Amén.
La Fe no es solo creer lo que no vemos. Eso por si fuéramos ciegos, pero tenemos ojos, físicos para ver todas las maravillas del Creador, todas las cosas buenas de las cuales debemos disfrutar en la vida, la acción de nuestros hermanos, de la Iglesia, de todo lo que nos rodea, lo cual nos permite CREER en el autor de todo cuanto existe, por lo tanto lo vemos físicamente y si no lo vemos es un problema grave, pues “no hay peor ciego que el que no quiere ver” (del Refranero Español) Por eso es importante implorar la luz, buscarla para poder ver con claridad. “ Yo soy la luz del mundo (Jn. 8.12) Pero hay otra ceguera que es peor, Jesús se la enrostraba a los fariseos, la del que dice “Ve” pero no cree, no ve la verdad, la luz y sigue obstinado en su pecado en su oscuridad.
Es muy cierto, es una verdad de a puño, que la verdad, en muchos casos, no necesita pruebas, pues muchos cosas existen, suceden y sin embargo no sabemos cómo, de dónde, a qué horas, pero son, pero suceden aunque no las entendamos. Cosas muy simples, algunos fenómenos que son solo propiedad de los eruditos y de los sabios como la rotación de los astros, el movimiento del mar, la vida, las plantas, los ríos…Muchos de nosotros nada sabemos, pero vemos, creemos en ello. Esa podría ser una de esas formas ciegas de creer, no nos queda otro remedio, no sabemos, no vemos pero existen, se dan. Nuestro propio organismo, si supiéramos como funciona, no habría problema. Que nos dolió la cabeza, no hay problema, apretamos aquí y ya, que los riñones, aflojamos aquí y pasó…nos toca ir al médico, contarle, especificarle que es lo que pasa para que nos cure o nos ayude a curar…pero es nuestro cuerpo, creemos en él.
Otra cosa muy diferente es Creer en Dios, en su existencia. Algunos sabios, otros que suelen posar de sabios dicen. Bueno yo creo en Dios, pero pruebenme que existe, Dios no existe, dónde está, porque permite tanto mal en el mundo…y nos quedamos atónitos de oir estas y otras tantas cosas. Son ciegos, moralmente, del alma, pero también físicamente. Porqué esos sabios no explican con claridad el origen de la vida, de los organismos, de ellos mismos, algunos fenómenos naturales, físicos, sobrenaturales, las simples transformaciones que se dan en el organismo humano, porqué ven, oyen, sienten…porqué si los muertos que tienen todos los sentidos, todo el organismo, no pueden pensar, no puede hablar, moverse…entienden algo o permiten hacer a otros lo que no entienden, en fin…porqué exigen más de lo que pueden, o de lo que deben. No tenemos necesidad de indagar mucho, la humildad, la sencillez nos permite ver a Dios en todas partes, en cada respiración que damos y por creer en El. Es cotradictorio,por ejemplo oir hablar a lagunos catíolicos que se atreven a cuestionar su fe y que dicen pertenecer a la Iglesia Católica. Muchas veces creen en Dios pero no en su Iglesia. Cómo podríamos explicar que uno quisiera a sus padres pero que nos los tuviera en cuenta para la disciplina del hogar, sus consejos, su direción, su ejemplo. Seríamos hijos ejemplares? No lo creo mucho, entonces cómo podemos creer en el fundador de la Iglesia, pero no en la Iglesia que fundó y a autorizó para que organizara a la humanidad, la dirigiera, la orientara? O creemos en la iglesia pero no practicamos sus mandamientos, no tomamos sus sacramentos como camino a la perfección. No es eso un contrasentido? – Queremos mucho a la mamá pero no le hacemos caso en lo que nos manda hacer. Está eso bien?
Creemos en Dios, pero no cumplimos sus Mandamientos, Es eso fe? Creer en El, pero no en lo que nos ordena hacer para merecerlo, debemos hacer nuestra vountad, de la manera que entendamos y queramos para complacerlo?
Repetimos con mucha devoción El Credo, pero denigramos de la Iglesia, de sus pastores, de sus fieles, de los pecadores, en lugar de detestar el mal, el pecado…Hacemos un banquete con los sacerdotes, con los obispos que por su naturleza humana han caído en tentaciones, en lugar de orar por ellos, de pedir a Diso por su perdón, por su conversión…Será eso creer en la Iglesia Católica, que es única…Fe es ser consecuente con lo que vivimos también, con la caridad que debemos tener con los demás y esos demás pueden ser un sacerdote, una monja, un obispo, un religioso…un hermano ejemplar.
De estas líneas muy breves, podemos colegir que la Fe, es también ser consecuentes con lo que creemos, lo que confesamos, hacemos en pro de nuestra salviación, de nuestro espíritu, de nuestra vida.
Veamos que nos dice Juan Pablo II tomado de una de sus Omilías a los “jóvenes amigos” de Polonia
“…. El pasaje del evangelio de san Mateo que acabamos de leer nos lleva al lago de Genesaret. Los Apóstoles habían subido a la barca para ir a la otra villa por delante de Cristo. Y he aquí que, remando en la dirección elegida, lo vieron precisamente a él caminando sobre el lago. Cristo caminaba sobre el agua como si se tratara de tierra sólida. Los Apóstoles se turbaron creyendo que era un fantasma. Jesús, al oír el grito, les habló: «¡Animo!, soy yo; no temáis» (Mt 14, 27). Entonces Pedro dijo: «Señor, si eres tu, mándame ir donde ti sobre las aguas» (Mt 14, 28). Y él le dijo: «¡Ven!» (Mt 14, 29). Bajó Pedro de la barca y se puso a caminar sobre las aguas. Pero, ya cerca de Cristo, viendo la violencia del viento, le entró miedo y como comenzara a hundirse, gritó: «¡Señor, sálvame!» (Mt 14, 30). Al punto Jesús, tendiendo la mano, le agarró y, sujetándole para que no se hundiera, le dijo: «Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?» (Mt 14, 31).
La Fe en Dios no nos permite ni siquiera “dudar” debe ser no una fe ciega en sí, sino firme como una roca, clara, definida y confiada totalmente en Dios. Si no tendremos que oir como el apóstol, «Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?» Porqué dudas?
Miren que la falta de fe, nos hace ver a veces a Jesús como un fantasma, triste realidad que nos obliga a abrazarnos con Fe, al que nunca nos defrauda. JESUS, ELQUE NUNCA FALLLA.
Nota: Del Diácono Mario Gamuza, tomamos el siguiente concepto.
Rev. Dcn. Mario Ganuza
mganuza@earthlink.net

REEVANGELIZACION: RECONOCIENDO MI FE AHORA DE ADULTO

2.6 Y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María la Virgen y se hizo hombre: San Pablo nos dice en Filipenses 2:5-11 que, “el Hijo de Dios, o sea la Palabra de Dios, no insistió en ser igual a Dios, sino que se despojó de su naturaleza divina para tomar la naturaleza de siervo y nacer como hombre y de esa manera aceptó humillarse a si mismo. Por obediencia al Padre fue a la muerte de una manera vergonzosa en la cruz. Por eso, Dios le dio el más alto honor y el más excelente de todos los nombres, para que al escuchar el nombre de Jesús, doblen la rodilla todos los que estén en el cielo, en la tierra y debajo de la tierra; y que todos reconozcan que Jesucristo es Señor, para la gloria de Dios Padre.”
Dios quiso presentarse él mismo ante nosotros por medio de su Hijo, y lo hizo de tal manera que lo pudiéramos ver y reconocer como uno de nosotros. Por eso nació de Santa María Virgen para parecerse a nosotros en todo, menos en el pecado. De esa forma, la Palabra de Dios, hecha hombre, nos ha podido comunicar quién es El de una manera que le podamos entender. Pero también vino a explicarnos quiénes somos, de donde venimos y por qué hemos sido creados. Dios Padre nos ha querido a su lado desde el principio del mundo, pero por efecto del pecado perdimos esa relación de amor con El; así que Jesús llegó también para mostrarnos cómo liberarnos del pecado y cómo poder regresar al Padre.
Por ese servicio que como hombre realizó Jesús con toda humildad y obediencia, este Dios-hombre recibe todo honor y toda gloria en el cielo y en la tierra así como nos ha dicho San Pablo. Es por eso que en la Misa, cuando rezamos el Credo, estamos llamados a unirnos a todos los seres de cielo e inclinar la cabeza en señal de reverencia al pronunciar su nombre y particularmente al decir que “se encarnó de María la Virgen y se hizo hombre.” Muy pocos católicos lo hacen cuando pronuncian el Credo en la Misa, por el desconocimiento de la mayoría, pero ya es tiempo que tú comiences a dar el ejemplo ahora que ya lo sabes.
2.7 Por causa nuestra padeció bajo el poder de Poncio Pilato: Esta es una auto-acusación que todos los católicos nos hacemos. Por eso, es conveniente entenderlo con el corazón, en forma singular y no plural, aceptando que, “fue por mi causa que padeció…” porque en realidad sufrió en reparación por los pecados de cada uno de nosotros, o sea los míos y los tuyos, en forma individual. Jesús no vino con el propósito de padecer sino para traernos la Verdad y por eso dijo que, “la Verdad los hará libres” (ver Jn 8:31-32). Pero como nos dice San Juan en su Evangelio, “vino a su propio mundo y los suyos no lo reconocieron” (ver Jn 1:11-12) y en vez de recibirlo con amor lo rechazamos y lo hicimos padecer hasta clavarlo en la cruz con nuestras propias manos. ¿Pero cómo? te preguntarás, ¡si yo no estaba allí! Pero a menos que hayamos sido almas puras toda la vida hasta el día de hoy, con nuestro rechazo a aceptar su Verdad y nuestros pecados lo hemos hecho y lo hacemos padecer.
Dios y la realidad de sus acciones es un misterio que nos desborda, en el sentido que no lo podemos entender por más que tratemos, estudiemos y razonemos. Es por eso que el padecimiento de Jesús no fue solo por los pecados de los que convivieron con él, sino también de todos los que vivieron antes que él y todos los que hemos venido al mundo después que él. Quiere decir que el padecimiento de Jesús es único y aún continúa porque el tiempo y el espacio no son limitaciones para Dios. El es eterno y su amor por su creación, los hombres (y las mujeres por supuesto), también es eterno. Así de importantes somos todos y cada uno de nosotros para él. Así de importante eres tú para él, para Jesús, el Hijo de Dios.
De la Parroquia de “Saint Edward”, Pembroke Pines, USA

6 CAPÍTULO VI.

LA SALVACIÓN.
Traigamos para iniciar el comentario, un artículo que encuentro en la Web, que me llama poderosamente la atención, por lo sencillo, pero por lo claro y fácil de entender.
“Pregunta: "¿Qué es la salvación? ¿Qué es la doctrina cristiana de la salvación?"
Respuesta: La salvación es la liberación de un peligro o un sufrimiento. Salvar es liberar o proteger. La palabra contiene la idea de victoria, salud, o preservación. Algunas veces, la Biblia usa las palabras salvo o salvación para referirse a algo temporal, liberación física, como la liberación de Pablo de la prisión (Filipenses 1:19).

Con más frecuencia, la palabra salvación se refiere a una eterna liberación espiritual. Cuando Pablo le dijo al carcelero de Filipos lo que debía hacer para ser salvo, él se estaba refiriendo al destino eterno del carcelero (Hechos 16:30-31). Jesús iguala el ser salvo con la entrada al reino de Dios (Mateo 19:24-25).

¿De que somos salvados? En la doctrina cristiana de la salvación, somos salvados de la “ira”; esto es, del juicio de Dios al pecado (Romanos 5:9; 1 Tesalonicenses 5:9). Nuestro pecado nos ha separado de Dios, y la consecuencia el pecado es la muerte (Romanos 6:23). La salvación Bíblica se refiere a nuestra liberación de las consecuencias del pecado y por lo tanto implica la remisión del pecado.

¿Quién realiza la salvación? Solo Dios puede quitar el pecado y liberarnos del pago del pecado (2 Timoteo 1:9; Tito 3:5).

¿Cómo salva Dios? En la doctrina cristiana de la salvación, Dios nos ha rescatado a través de Cristo (Juan 3:17). Específicamente, fue la muerte de Jesús en la cruz y Su subsiguiente resurrección lo que logró nuestra salvación (Romanos 5:10; Efesios 1:7). La Escritura es clara, en que la salvación es el bondadoso e inmerecido regalo de Dios (Efesios 2:5, 8) que solo está disponible a través de la fe en Jesucristo (Hechos 4:12).

¿Cómo recibimos la salvación? Somos salvados por la fe. Primero, debemos oír el evangelio—las buenas nuevas sobre la muerte y resurrección de Jesucristo (Efesios 1:13). Después, debemos creer—confiando totalmente en el Señor Jesucristo (Romanos 1:16). Esto incluye el arrepentimiento, un cambio de mentalidad acerca del pecado y de Cristo (Hechos 3:19) y confesar el Nombre del Señor (Romanos 10:9-10).

Una definición de la doctrina cristiana de la salvación sería: “La eterna liberación espiritual que Dios concede a aquellos que aceptan Sus condiciones de arrepentimiento y fe en el Señor Jesús.” La salvación únicamente se obtiene a través de Jesucristo (Juan 14:6; Hechos 4:12), y depende solo de Dios para su provisión, garantía y seguridad.”
No puedo resistir la tentación de acercarme a Freire, el filósofo hijo de Recife (Brasil), y parodiar una de sus frases: Nadie se salva solo, nos salvamos unos a otros…” me parece además que se acerca mucho a la realidad del evangelio, según el cual, solo nos salvaremos en la medida en que hayamos reconocido a Jesús en el otro, en el hermano, en el ignorante, en el desvalido, en el pobre, el desechable, el desamparado.
Dice la Palabra de Dios en: Mateo 25: 31 - 46

31 «Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria acompañado de todos sus ángeles, entonces se sentará en su trono de gloria.
32 Serán congregadas delante de él todas las naciones, y él separará a los unos de los otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos.
33 Pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda.
34 Entonces dirá el Rey a los de su derecha: "Venid, benditos de mi Padre, recibid la herencia del Reino preparado para vosotros desde la creación del mundo.
35 Porque tuve hambre, y me diste de comer; tuve sed, y me diste de beber; era forastero, y me acogiste;

36 estaba desnudo, y me vestiste; enfermo, y me visitaste; en la cárcel, y viniste a verme."

37 Entonces los justos le responderán: "Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; o sediento, y te dimos de beber?
38 ¿Cuándo te vimos forastero, y te acogimos; o desnudo, y te vestimos?
39 ¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel, y fuimos a verte?"
40 Y el Rey les dirá: "En verdad les digo que cuanto hiciste a unos de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hiciste."
41 Entonces dirá también a los de su izquierda: "Apártense de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el Diablo y sus ángeles.
42 Porque tuve hambre, y no me diste de comer; tuve sed, y no me diste de beber;
43 era forastero, y no me acogiste; estaba desnudo, y no me vestiste; enfermo y en la cárcel, y no me visitaste."
44 Entonces dirán también éstos: "Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento o forastero o desnudo o enfermo o en la cárcel, y no te asistimos?"
45 Y él entonces les responderá: "En verdad les digo que cuanto dejaste de hacer con uno de estos más pequeños, también conmigo dejaste de hacerlo."
46 E irán éstos a un castigo eterno, y los justos a una vida eterna.»
Recordemos que Jesús ha dado poder a su Iglesia de perdonar pecados, solo Él perdona los pecados, pero la Iglesia tiene el poder concedido por Él mismo para pedir el perdón, en el sacramento de la Confesión o sacramento del Perdón. No es el Sacerdote, exministro el que perdona, él es el intermediario legal, digámoslo de esa manera, ante el Juez. El sacerdote es una persona, puede ser pecadora, no muy santa, pero investida del sacerdocio, tiene poder para perdonar los pecados, luego no debemos fijarnos mucho en eso, sino en la facultad que Dios dio a la iglesia de perdonar los pecados.
“Mateo 16:18-19
Y yo también te digo que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. 19 Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en el cielo; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en el cielo.
Si estudiamos la Biblia "en contexto", entendemos que aquí Jesús se refiere a 'pecados'. Esto es confirmado cuando leemos lo que Juan escribió en Juan 20:23. Esta cita nos trae claridad sobre el asunto:
A quienes remitiereis los pecados, les son remitidos; y a quienes se los retuviereis, les son retenidos Juan 20:23
Pero bueno, veamos que es Salvarse, Salvación. Cuando uno ha estado en un peligro, peligro de morir, de perder algo, de accidentarse y por alguna circunstancia sale ileso, dice : Huy, me salvé. Me salvé de que me matara, de caerme, de que me robaran de queme asaltaran, de perder mi empleo, de perder mi dinero, ¡Huy, me salvé.! Pero si otra persona intervino en mi salvación, decimos: Gracias por salvarme, gracias por haberme lanzado el lazo que no me dejó ahogar, gracias , sino ha sido por usted, no me salvo, me salvaste de esta, si usted no me salva no estaría contando el cuento…recuerda muchas frases más. Esa es la sabiduría popular que nos hace pensar que salvarse, es seguir uno con vida, por una parte, recobrarla por otra y protegerla por un tercer lado. Pues bien, eso es la Salvación. Nos enseña el Catecismo, la Iglesia que por el pecado original, todos fuimos manchados por el pecado, pero Jesús, el Hijo de Dios nada menos, vino a la tierra, sufrió la pasión y muerte y nos Redimió del pecado, devolviéndonos el derecho a la Salvación. No es esto maravilloso, extraordinario? Pero no está claro. Salvarse es estar con Jesús, es tener el derecho de ir con El, de estar con Él, de permanecer en Él. De volver a Él, como que Él fue nuestro Creador, no? Menuda cuestión, Salvarnos de qué. De no estar con El, de vivir separados, de no poderlo reconocer, he ahí el problema, no son las llamas del infierno, los tomentos de los condenados, es la Ausencia del dueño de la vida, del Creador, de Dios.
No es el temor, el amor es la salvación. Sor Juana Inés de la Cruz, Santa Teresa y Santa Teresita nos dan ejemplo de ese amor a la salvación, o mejor a ese amor que es la Salvación .
Veamos este soneto sobre el cual la crítica no se ha puesto de acuerdo con relación a su autoría, pero que corrobora mucho de lo que venimos comentando.
“No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.
Tú me mueves, Señor, muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme ver tu cuerpo tan herido,
muévenme tus afrentas y tu muerte.
Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.
No me tienes que dar porque te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.”
Entendamos la Salvación de esta manera, fundamentada en el amor. Pero no solo entendámosla, sino que seamos consecuentes de merecerla y para esto si es necesario seguir los pasos que la Iglesia, el mismo Jesús nos ha indicado en su peregrinación por la tierra, en sus predicaciones, en sus ejemplos. Pero también en la enseñanza de los pastores, de los eruditos en esta materia, de manera especial aprovechando el paso por la tierra en el bien a los demás, en el amor a los demás, en el amor a la personas que más lo necesitan. No olvidemos por otra parte que somos meros administradores de la vida, de los bienes que el Señor nos ha confiado y como tal debemos ser justos en ese tipo de administración haciendo partícipes a los demás, de algo que a ellos les pertenece también. Recordemos algo que ya se planteó en lo relacionado con las “ovejas” y los “cabritos”, las razones que el Santo y severo Juez manifestará para salvarnos, darnos la orden de “entrar en el reino de los cielos” o enviarnos al fuego eterno, que ha sido preparado desde todos los tiempos, para quienes han despreciado al hermano. La vida es como el tiempo que Dios nos da para ganarnos el cielo, la salvación, de tal manera que podamos con nuestro propio esfuerzo ganarla, “ayúdate que yo te ayudaré”…
No podemos por tanto, desperdiciar la cosas baladíes, más bien buscando el camino, tratando de hacer la Voluntad de Dios que tiene un Plan con cada uno de nosotros, descubriendo ese Plan para seguirlo. Buscar a Jesús, seguirlo, ser su discípulo, puede ser un poco difícil, pero vale la pena. Veamos en esta “Lectura Orante” que un grupo de sacerdotes prepara permanentemente para ilustrar a sus fieles, en cabeza del R. Padre Hernando Pinilla, R. Padre Rafael Rodríguez y su equipo.
El R.P. HERNANDO PINILLA, del presbiterio de la ciudad de Cali, Colombia y un grupo de sacerdotes me han hecho llegar este correo que comparto por su contenido valioso.

LECTURAS ORANTE

“Preparemos el día del Señor aprendiendo a orar con su Palabra
Domingo 23º durante el año, ciclo C
26 “Si alguno de ustedes quiere ser mi discípulo, tendrá que amarme más que a su padre o a su madre, más que a su esposa o a sus hijos, y más que a sus hermanos o a sus hermanas. Ustedes no pueden seguirme, a menos que me amen más que a su propia vida”.
Mesa de la Palabra: Sabiduría 9,13-19; Salmo 89,3.14.17; Filemón 9.1012-17; Lucas 14,25-33
Invoca al Espíritu para que te enseñe a orar con la Palabra de este domingo:
“¡El Espíritu de Dios! El dárselo a uno es el mayor tesoro que Dios puede regalar. El mayor regalo que Dios hace en la tierra es dar su Espíritu a algunos hombres y mujeres para que los otros puedan verlo, consultarlo y seguirlo, beneficiándose de él. Pidámoselo a Dios y no dejemos de pedirlo para nosotros y para los demás” (P.A. Chevrier). Envíalo, Señor, a cada uno de nosotros/as para que no desmayemos en la lectura orante.
TEXTO BÍBLICO: Lucas 14, 25-33
Condiciones para ser discípulo de Jesús
25 “Una gran cantidad de gente caminaba con Jesús. De pronto, él se volvió y les dijo:
26 Si alguno de ustedes quiere ser mi discípulo, tendrá que amarme más que a su padre o a su madre, más que a su esposa o a sus hijos, y más que a sus hermanos o a sus hermanas. Ustedes no pueden seguirme, a menos que me amen más que a su propia vida.
27 Si ustedes no están dispuestos a morir en una cruz, y a hacer lo que yo les diga, no pueden ser mis discípulos.
28 Si alguno de ustedes quiere construir una torre, ¿qué es lo primero que hace? Pues se sienta a pensar cuánto va a costarle, para ver si tiene suficiente dinero.
29 Porque si empieza a construir la torre y después no tiene dinero para terminarla, la gente se burlará de él. 30 Todo el mundo le dirá:¡Qué tonto eres! Empezaste a construir la torre, y ahora no puedes terminarla.
31¿Qué hace un rey que sólo tiene diez mil soldados, para defenderse de otro rey que lo va a atacar con veinte mil? Primero tendrá que ver si puede ganar la batalla con sólo diez mil soldados. 32 Y si ve que no puede ganar, aprovecha que el otro rey todavía está lejos y manda mensajeros a pedir la paz.
33 Por eso, piénsenlo bien. Si quieren ser mis discípulos, tendrán que abandonar todo lo que tienen”.
1 – LECTURA: ¿Qué dice el texto?
Pistas para la lectura
El texto evangélico comienza con otra imagen de la subida a Jerusalén formando a sus discípulos y enseñando a la gente: Jesús va caminando acompañado de mucha gente que marcha con él. En un momento se da vuelta y les dice algunas frases un poco duras para comprender y sobre todo para vivir. Estas frases de Jesús las podemos agrupar en tres partes:
Amar al Señor “más que...” y estar dispuesto a morir en una cruz (versículos 26-27).
El cálculo para construir una torre (versículos 28-30).
El cálculo para entrar en batalla con otro rey (versículos 31-32).
La temática del segundo y tercer punto es parecida y muy clara. Nos invita a ser previsores y a “invertir” bien en los valores auténticos para ser un fiel discípulo/a del Señor. Más difícil resulta el primer punto. Amar a Jesús más que todo nos lleva a no anteponer nada a su significado para cada uno. Amarlo, morir en la cruz y seguirlo van siempre de la mano. Desde este “absoluto” que es Cristo para la vida del discípulo se fundamentan las relaciones con la familia, los padres, los hijos o hermanos. La cuestión es no poner los afectos, por más legítimos que sean, por sobre el amor y la entrega al Señor cualquiera sea la vocación a la que Dios nos ha llamado.
Para tener presente: literalmente la frase del versículo 26 no dice “tendrá que amar más...” sino que dice “si no aborrece a...”. El texto se vuelve más duro aún. Pero esto se entiende según la forma de hablar semítica que utiliza imágenes con “comparaciones de contraste absoluto”. Por lo tanto es legítimo que “aborrecer” se utilice en la traducción como sinónimo de “amar menos”.
Otros textos bíblicos para confrontar: Mt 16,24-25; Mc 8,34-35; Jn 12,24-25.
Preguntas para la lectura (escoge las que mejor te ayuden a comprender el texto)
¿Cómo comienza el relato?; ¿qué está haciendo Jesús?
¿Cuál es la primera condición que Jesús pone para ser un auténtico discípulo suyo?
¿Qué puede significar “amar más que” a padres, esposos y hermanos?
¿Qué lugar ocupa el cuidado de la propia vida en el seguimiento de Jesús?
¿Cuál es la relación entre morir en la cruz y seguimiento del Señor?
¿Cómo se suceden los acontecimientos en la “parábola” de la construcción de la torre?; ¿cuál es el argumento de fondo y el resultado final?
¿Dónde está el centro de la “parábola” del rey que combate con otro rey?; ¿cuál es la actitud que se aconseja al no poder vencer a su contrincante?
¿Cómo termina el relato?
2 – MEDITACIÓN: ¿Qué me dice el Señor? ¿Qué nos dice?
Preguntas para la meditación (escoge aquellas que más interroguen tu vida)
¿Me siento parte de la gran multitud que camina con Jesús? Ejemplos
¿Cuál es mi reacción ante las palabras tan firmes y decisivas que Jesús nos dirige hoy?
¿A quién o a qué “amo más”? Hacer un sincero examen de conciencia y una lista con mi “escala de amor” en orden decreciente... ¿Jesús ocupa realmente el primer lugar?
¿Qué me importa más: mi vida o las razones, los motivos más profundos de mi vida?
¿Estoy dispuesto a entregar mi vida hasta morir en la cruz si fuera necesario? Explica
¿Proyecto y decido las opciones de mi vida o improviso sin tener en cuenta las distintas realidades que entran en juego?
¿Me propongo un orden de valores diferente al que me ofrecen los medios, la publicidad, la moda, las relaciones sociales, de acuerdo a la voluntad de asumir la cruz y la resurrección de Jesús?
¿Me planteo estrategias para crecer en espiritualidad y caridad en mi camino de discípulo o voy a los tumbos sin una línea directriz?
¿Estoy dispuesto a no anteponer nada al seguimiento de Cristo como un auténtico discípulo?
3 – ORACIÓN: ¿Qué le digo al Señor? ¿Qué le decimos?
Podemos repetir lentamente algunas líneas del MENSAJE DE LA V CONFERENCIA GENERAL A LOS PUEBLOS DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE (DA). En el tercer párrafo del número 2 se nos recuerda:
“Identificados con el Maestro, nuestra vida se mueve al impulso del amor y en el servicio a los demás. Este amor implica una continua opción y discernimiento para seguir el camino de las Bienaventuranzas (cfr. Mt 5,3-12; Lc 6,20-26). No temamos la cruz que supone la fidelidad al seguimiento de Jesucristo, pues ella está iluminada por la luz de la Resurrección. De esta manera, como discípulos, abrimos caminos de vida y esperanza para nuestros pueblos sufrientes por el pecado y todo tipo de injusticias”.
El MENSAJE ilumina claramente el Evangelio que hoy nos toca compartir. Nos invita no tener miedo a la cruz que supone fidelidad en el seguimiento de Jesucristo.
4 – CONTEMPLACIÓN: ¿Cómo interiorizo el mensaje, lo interiorizamos?
Podemos emplear una frase que refleje nuestro amor por Jesús por sobre todas las cosas.
Señor te amo más que mi propia vida...
Señor te amo más que a mis propios proyectos...
Señor te amo más que a mis bienes…
Señor te amo más...
Señor te amo más...
Recordemos que un auténtico amor a Jesús nos lleva a cuidar, respetar y profundizar todo lo legítimo que amamos en nuestra vida: la familia, los hijos, los amigos... Todo integrado desde el amor a Jesús.
5 – ACCIÓN: ¿A qué me comprometo? ¿A qué nos comprometemos?
Propuestas personales:
Realizar acciones cotidianas que reflejen que el Señor está por encima de todo, que lo amamos y es el centro de nuestras vidas. Lo encontramos en las personas, especialmente en los pobres, en el Evangelio, la oración, la Eucaristía.
Revisar en qué uso el tiempo. ¿En cosas útiles o en cosas inútiles? Proyectar mi horizonte inmediato como un constructor o rey previsor que calcula lo que tiene para poder servir en la fe, la esperanza y el amor al Señor y a los hermanos/as.
Propuestas comunitarias
Dialogar en pequeña comunidad de NE, familia, amigos/as sobre los tipos de cruz que hoy descubren en sus ambientes y cómo las cargan.
Analizar los modelos de discípulos de Jesús actuales que conocen identificando los valores que cada uno representa.
“No hay persona, no hay acontecimiento humano que no tenga su punto de referencia en la escucha contemplativa del mensaje de la cruz. Por consiguiente, le pido a Jesús esta gracia para cada uno de ustedes: que puedan contemplar cada vez más, la luz que se desprende de su cruz, para referir a ella todas las realidades de la vida de ustedes y todas las realidades de la historia”. (C.M. Martini)
Concluyamos, de acuerdo a los conceptos vistos, que la SALVCION es como un estilo de vida, un comportamiento especial que se sostiene en determinadas condiciones puestas por el Salvador, pero que debe contra con nuestro libre y entera libertad, porque El no quiere, no atropella ni obliga a nadie a obtener tan maravilloso y milagroso bien. Su sangre, su humillación de pasar de la condición de Dios a la condición humana, el experimentar los vejámenes a los cuales ningún hombre, ningún criminal ha sido sometido, han sido los caminos que El nos ha abierto para salvarnos. El quiere además que todos seamos salvos, El ha venido para todos, justos y pecadores, como el sol que nace para unos y otros, no quiere que ninguno se pierda.
Mateo 9:9-13
9 Cuando se iba de allí, al pasar vio Jesús a un hombre llamado Mateo, sentado en el despacho de impuestos, y le dice: Sígueme. El se levantó y le siguió.
10 Y sucedió que estando él a la mesa en casa de Mateo, vinieron muchos publicanos y pecadores, y estaban a la mesa con Jesús y sus discípulos.
11 Al verlo los fariseos decían a los discípulos: ¿Por qué come vuestro maestro con los publicanos y pecadores?
12 Mas él, al oírlo, dijo: No necesitan médico los que están fuertes sino los que están mal.
13 Id, pues, a aprender qué significa aquello de: Misericordia quiero, que no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores.

“La salvación es para todos y se obtiene creyendo en el Hijo de Dios y aceptándolo como Salvador. «Esta justicia de Dios llega, mediante la fe en Jesucristo, a todos los que creen. De hecho, no hay distinción, pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios…. Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor, y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para ser justificado, pero con la boca se confiesa para ser salvo» (Romanos 3:22,23;10:8-10). «Y el testimonio es éste: que Dios nos ha dado vida eterna, y esa vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios, no tiene la vida» (1 Juan 5:11,12).
Dios ama a todo pecador y no quiere que ninguno se pierda, pero debido a que es santo, Él odia el pecado. Por eso envió a su Hijo Jesucristo para salvar, cambiar y dar un nuevo corazón a los que le invitan a ser su Salvador personal. «Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna» (Juan 3:16).
Permítaseme Subrayar la siguiente frase: “La salvación es para todos y se obtiene creyendo en el Hijo de Dios y aceptándolo como Salvador…” Vuelve a jugar un papel muy importante la Fe, es decir el creer en El, en su evangelio, en su vida, en sus ejemplos, en sus enseñanzas, en el legado que le dio a su Iglesia. Esa que es como la barca dentro de la cual nos metemos para emprender y seguir el viaje de la vida. Pero con un norte seguro que es la Salvación.
No se puede amar aquellos que no se conoce, es una frase muy trillada pero de un alto significado y filosofía. Se hace necesario conocer a Jesús, el amigo que nos ha salvado y que nos ha de salvar, para ello, nada mejor que los Santos Evangelios que son como su biografía, el relato de su paso por la tierra, la fundación de su Iglesia, sus consejos, sus direcciones. Pera también las epístolas, o cartas que sus Discípulos, aquellas personas que presenciaron su vida, que fueron sus testigos presenciales, o que estuvieron muy cerca de El en el tiempo, o coincidieron en sus vidas con El, fueron de su generación, vivieron en la misma época, fueron enviados por Él mismo para difundir su palabra y fundar su iglesia en los diferentes territorios de su influencia y en el extranjero. Los 12 apóstoles, escogidos dentro de los Discípulos, se distribuyeron el territorio asiático, palestino y europeo y fueron sembrando la semilla de la Iglesia, no obstante las grandes persecuciones y el odio de los Judíos que no querían a Jesús; no obstante la vanidad, el poder y el endiosamiento de los reyes y emperadores de la época, los más poderosos y paganos, los de Roma. Ellos, los apóstoles fundadores, a veces no se podían ver, se comunicaban por carta que sus mismos Discípulos llevaban, entregaban y Además informaban de la actividad del quien las mandaba. Fueron muy famosas, son muy famosas, las de San Pedro y las de San Pablo, Pablo especialmente era muy activo, valeroso y se interesaba mucho por mantenerse unido a sus comunidades, a sus hermanos. Veamos esta carta catequesis para conocer mejor a San Pablo y para formarnos una idea de lo que eran sus epístolas.
“SAN PABLO.
Queridos hermanos y hermanas: 
En las últimas catequesis sobre san Pablo hablé de su encuentro con Cristo resucitado, que cambió profundamente su vida, y después, de su relación con los doce Apóstoles llamados por Jesús -particularmente con Santiago, Cefas y Juan- y de su relación con la Iglesia de Jerusalén. Queda ahora la cuestión de qué sabía san Pablo del Jesús terreno, de su vida, de sus enseñanzas, de su pasión. Antes de entrar en esta cuestión, puede ser útil tener presente que el mismo san Pablo distingue dos maneras de conocer a Jesús y, más en general, dos maneras de conocer a una persona. 
En la segunda carta a los Corintios escribe: "Así que en adelante ya no conocemos a nadie según la carne. Y si conocimos a Cristo según la carne, ya no le conocemos así" (2 Co 5, 16). Conocer "según la carne", de modo carnal, quiere decir conocer sólo exteriormente, con criterios externos: se puede haber visto a una persona muchas veces, conocer sus rasgos y los diversos detalles de su comportamiento: cómo habla, cómo se mueve, etc. Y sin embargo, aun conociendo a alguien de esta forma, no se le conoce realmente, no se conoce el núcleo de la persona. Sólo con el corazón se conoce verdaderamente a una persona. 
De hecho los fariseos y los saduceos conocieron a Jesús en lo exterior, escucharon su enseñanza, muchos detalles de él, pero no lo conocieron en su verdad. Hay una distinción análoga en unas palabras de Jesús. Después de la Transfiguración, pregunta a los Apóstoles: "¿Quién dice la gente que soy yo?" y "¿quién decís vosotros que soy yo?". La gente lo conoce, pero superficialmente; sabe algunas cosas de él, pero no lo ha conocido realmente. En cambio los Doce, gracias a la amistad, que implica también el corazón, al menos habían entendido en lo sustancial y comenzaban a saber quién era Jesús. También hoy existe esta forma distinta de conocer: hay personas doctas que conocen a Jesús en muchos de sus detalles y personas sencillas que no conocen estos detalles, pero que lo conocen en su verdad: "El corazón habla al corazón". Y san Pablo quiere decir esencialmente que conoce a Jesús así, con el corazón, y que de este modo conoce esencialmente a la persona en su verdad; y después, en un segundo momento, que conoce sus detalles. 
Dicho esto, queda aún la cuestión: ¿Qué sabía san Pablo de la vida concreta, de las palabras, de la pasión, de los milagros de Jesús? Parece seguro que nunca se encontró con él durante su vida terrena. A través de los Apóstoles y de la Iglesia naciente, seguramente conoció también detalles de la vida terrena de Jesús. En sus cartas encontramos tres formas de referencia al Jesús prepascual. En primer lugar, hay referencias explícitas y directas. San Pablo habla de la ascendencia davídica de Jesús (cf. Rm 1, 3), conoce la existencia de sus "hermanos" o consanguíneos (1 Co 9, 5; Ga 1, 19), conoce el desarrollo de la última Cena (cf. 1 Co 11, 23), conoce otras palabras de Jesús, por ejemplo sobre la indisolubilidad del matrimonio (cf. 1 Co 7, 10 con Mc 10, 11-12), sobre la necesidad de que quien anuncia el Evangelio sea mantenido por la comunidad, pues el obrero merece su salario (cf. 1 Co 9, 14 con Lc 10, 7); san Pablo conoce las palabras pronunciadas por Jesús en la última Cena (cf. 1 Co 11, 24-25 con Lc 22, 19-20) y conoce también la cruz de Jesús. Estas son referencias directas a palabras y hechos de la vida de Jesús. 
En segundo lugar, podemos entrever en algunas frases de las cartas paulinas varias alusiones a la tradición atestiguada en los Evangelios sinópticos. Por ejemplo, las palabras que leemos en la primera carta a los Tesalonicenses, según la cual "el día del Señor vendrá como un ladrón en la noche" (1 Ts 5, 2), no se explicarían remitiéndonos a las profecías veterotestamentarias, porque la comparación con el ladrón nocturno sólo se encuentra en los evangelios de san Mateo y de san Lucas, por tanto está tomado de la tradición sinóptica. 
Así, cuando leemos que Dios "ha escogido más bien lo necio del mundo" (1 Co 1, 27-28), se escucha el eco fiel de la enseñanza de Jesús sobre los sencillos y los pobres (cf. Mt 5, 3; 11, 25; 19, 30). Están también las palabras pronunciadas por Jesús en el júbilo mesiánico: "Te bendigo Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a los sabios e inteligentes y se las has revelado a los pequeños" (Mt 11, 25). San Pablo sabe -es su experiencia misionera- que estas palabras son verdaderas, es decir, que son precisamente los sencillos quienes tienen el corazón abierto al conocimiento de Jesús. También la alusión a la obediencia de Jesús "hasta la muerte", que se lee en la carta a los Filipenses (cf. Flp 2, 8) hace referencia a la total disponibilidad del Jesús terreno a cumplir la voluntad de su Padre (cf. Mc 3, 35; Jn 4, 34). 
Por tanto, san Pablo conoce la pasión de Jesús, su cruz, el modo como vivió los últimos momentos de su vida. La cruz de Jesús y la tradición sobre este hecho de la cruz está en el centro del kerigma paulino. Otro pilar de la vida de Jesús conocido por san Pablo es el Sermón de la Montaña, del que cita algunos elementos casi literalmente, cuando escribe a los Romanos: "Amaos unos a otros. (...) Bendecid a los que os persiguen. (...) Vivid en paz con todos. (...) Venced al mal con el bien". Así pues, en sus cartas hay un reflejo fiel del Sermón de la Montaña (cf. Mt 5-7). 
Por último, en las cartas de san Pablo es posible hallar un tercer modo de presencia de las palabras de Jesús: es cuando realiza una forma de transposición de la tradición prepascual a la situación después de la Pascua. Un caso típico es el tema del reino de Dios, que está seguramente en el centro de la predicación del Jesús histórico (cf. Mt 3, 2; Mc 1, 15; Lc 4, 43). En san Pablo se encuentra una trasposición de este tema, pues tras la resurrección es evidente que Jesús en persona, el Resucitado, es el reino de Dios. Por tanto, el reino llega donde está llegando Jesús. Y así, necesariamente, el tema del reino de Dios, con el que se había anticipado el misterio de Jesús, se transforma en cristología. Sin embargo, las mismas disposiciones exigidas por Jesús para entrar en el reino de Dios valen exactamente para san Pablo a propósito de la justificación por la fe: tanto la entrada en el Reino como la justificación requieren una actitud de gran humildad y disponibilidad, libre de presunciones, para acoger la gracia de Dios. 
Por ejemplo, la parábola del fariseo y el publicano (cf. Lc 18, 9-14) imparte una enseñanza que se encuentra tal cual en san Pablo, cuando insiste en que nadie debe gloriarse en presencia de Dios. También las frases de Jesús sobre los publicanos y las prostitutas, más dispuestos que los fariseos a acoger el Evangelio (cf. Mt 21, 31; Lc 7, 36-50) y sus deseos de compartir la mesa con ellos (cf. Mt 9, 10-13; Lc 15, 1-2) encuentran pleno eco en la doctrina de san Pablo sobre el amor misericordioso de Dios a los pecadores (cf. Rm 5, 8-10; y también Ef 2, 3-5). Así, el tema del reino de Dios se propone de una forma nueva, pero con plena fidelidad a la tradición del Jesús histórico. 
Otro ejemplo de transformación fiel del núcleo doctrinal de Jesús se encuentra en los "títulos" referidos a él. Antes de Pascua él mismo se califica como Hijo del hombre; tras la Pascua se hace evidente que el Hijo del hombre es también el Hijo de Dios. Por tanto, el título preferido por san Pablo para calificar a Jesús es K¶rioV, "Señor" (cf. Flp 2, 9-11), que indica la divinidad de Jesús. El Señor Jesús, con este título, aparece en la plena luz de la resurrección. 
En el Monte de los Olivos, en el momento de la extrema angustia de Jesús (cf. Mc 14, 36), los discípulos, antes de dormirse, habían oído cómo hablaba con el Padre y lo llamaba "Abbá-Padre". Es una palabra muy familiar, equivalente a nuestro "papá", que sólo usan los niños en comunión con su padre. Hasta ese momento era impensable que un judío utilizara dicha palabra para dirigirse a Dios; pero Jesús, siendo verdadero hijo, en esta hora de intimidad habla así y dice: "Abbá, Padre". En las cartas de san Pablo a los Romanos y a los Gálatas, sorprendentemente, esta palabra "Abbá", que expresa la exclusividad de la filiación de Jesús, aparece en labios de los bautizados (cf. Rm 8, 15; Ga 4, 6), porque han recibido el "Espíritu del Hijo" y ahora llevan en sí mismos ese Espíritu y pueden hablar como Jesús y con Jesús como verdaderos hijos a su Padre; pueden decir "Abbá" porque han llegado a ser hijos en el Hijo. 
Por último, quiero aludir a la dimensión salvífica de la muerte de Jesús, como la encontramos en la frase evangélica: "El Hijo del hombre no ha venido para ser servido sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos" (Mc 10, 45; Mt 20, 28). El reflejo fiel de estas palabras de Jesús aparece en la doctrina paulina sobre la muerte de Jesús como rescate (cf. 1 Co 6, 20), como redención (cf. Rm 3, 24), como liberación (cf. Ga 5, 1) y como reconciliación (cf. Rm 5, 10; 2 Co 5, 18-20). Aquí está el centro de la teología paulina, que se basa en estas palabras de Jesús. 
En conclusión, san Pablo no pensaba en Jesús en calidad de historiador, como una persona del pasado. Ciertamente, conoce la gran tradición sobre la vida, las palabras, la muerte y la resurrección de Jesús, pero no trata todo ello como algo del pasado; lo propone como realidad del Jesús vivo. Para san Pablo, las palabras y las acciones de Jesús no pertenecen al tiempo histórico, al pasado. Jesús vive ahora y habla ahora con nosotros y vive para nosotros. Esta es la verdadera forma de conocer a Jesús y de acoger la tradición sobre él. También nosotros debemos aprender a conocer a Jesús, no según la carne, como una persona del pasado, sino como nuestro Señor y Hermano, que está hoy con nosotros y nos muestra cómo vivir y cómo morir.
(©L'Osservatore Romano - 10 de octubre de 2009
L’Osservatore Romano, es el Órgano oficial del Vaticano en donde se encuentra la doctrina que frecuentemente la Iglesia envía al mundo para su instrucción y para el conocimiento universal. Es como una orientación ideológica, no solo para la Iglesia Católica sino para todo el mundo.
Veamos algo que puede ser interesante en este proceso da la salvación, es mi alma la que tengo que salvar, ella por lo tanto el objeto de nuestros cuidados, el instrumento con el cual nos unimos a Dios, su creedor…
“Si Dios me concediese ver mi alma tal cual es, quizá sentiría una pena profunda al descubrirla tan llena de egoísmo, de maldad, de pecados. Quizá me dominaría un sentimiento de terror ante tanta oscuridad, tanta miseria, tantas cobardías.
Pero si Dios me concediera ver mi alma plenamente, en toda su pobreza y en toda su riqueza, descubriría también que está envuelta por un Amor inmenso, misericordioso, magnífico. Vería con claridad que Dios me ama.
Me ama, porque me ha creado. Me ama, porque me ha redimido. Me ama, porque conoce que soy débil. Me ama, porque quiere sacarme del pecado. Me ama, porque me ha enseñado el camino del Reino. Me ama entrañablemente, con amor de Padre, y por eso me pide que también yo empiece a amar a mis hermanos.
Debe ser una gracia maravillosa: descubrir que Dios, Amor, está más dentro que lo íntimo de mi alma, y que está por encima de lo más alto de mis pensamientos. Lo decía san Agustín, y podemos experimentarlo cada uno si podemos ver, desde la luz del Espíritu Santo, nuestra propia alma.
Si Dios me concediese ver mi alma tal cual es, le pediría simplemente que me ayudase a fijarme más en su mirada que en mis miserias. Y que me concediese también la gracia de poder susurrar, los días que me queden de vida, a tantos corazones que están a mi lado que también ellos tienen en los cielos un Padre misericordioso que los busca, que los espera, que los ama.
Su mirada sostiene mis pasos. Su amor explica mi vida. Su verdad me enseña el camino. Su misericordia perdona mis pecados. Su justicia me pide acabar con el egoísmo. Su paciencia salva muchas almas y me pide un poco de paciencia y comprensión para ese familiar, ese amigo, esa persona que me ha hecho tanto
Dios ama a todo pecador y no quiere que ninguno se pierda, pero debido a que es santo, Él odia el pecado. Por eso envió a su Hijo Jesucristo para salvar, cambiar y dar un nuevo corazón a los que le invitan a ser su Salvador personal. «Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna» (Juan 3:16).

7 CAPÍTULO VII.

LAS OBRAS DE MISERICORDIA, PASAPORTE DE SALVACIÓN.

Los evangelistas tratan este tema de una manera muy similar, lo que da una razón de unidad y de veracidad. La seguridad del hecho, cosa muy importante para quienes están detrás de pruebas para creer. En oportunidades el Maestro se condolió del hambre física de sus seguidores, de sui cansancio y atendió su necesidad, con el milagro, los hizo dignos además de presenciar estos actos, incontrovertibles, como que ellos mismos eran los sujetos del beneficio. Ellos los afectados y los beneficiados. Digamos que primero dio el ejemplo y más tarde les recomendaría que hicieran lo mismo, que se preocuparan del hermano, del amigo, desque les servía, del que les oía, de quienes los acompañaban.
Veamos primero este hecho dentro de la multiplicación de los panes y los peces. Ya les había dado el alimento espiritual sin su palabra, ahora satisfacía su necesidad corporal, imaginemos el espacio y leamos con atención:
“Después de esto, se fue Jesús a la otra ribera del mar de Galilea, el de Tiberiades, y mucha gente le seguía porque veían las señales que realizaba en los enfermos. Subió Jesús al monte y se sentó allí en compañía de sus discípulos. Estaba próxima la Pascua, la fiesta de los judíos. Al levantar Jesús los ojos y ver que venía hacia él mucha gente, dice a Felipe: «¿Donde vamos a comprar panes para que coman éstos?» Se lo decía para probarle, porque él sabía lo que iba a hacer. Felipe le contestó: «Doscientos denarios de pan no bastan para que cada uno tome un poco». Le dice uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro: «Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos peces; pero ¿qué es eso para tantos?» Dijo Jesús: «Haced que se recueste la gente». Había en el lugar mucha hierba. Se recostaron, pues, los hombres en número de unos cinco mil. Tomó entonces Jesús los panes y, después de dar gracias, los repartió entre los que estaban recostados y lo mismo los peces, todo lo que quisieron. Cuando se saciaron, dice a sus discípulos: «Recoged los trozos sobrantes para que nada se pierda». Los recogieron, pues, y llenaron doce canastos con los trozos de los cinco panes de cebada que sobraron a los que habían comido. Al ver la gente la señal que había realizado, decía: «Este es verdaderamente el profeta que iba a venir al mundo». Dándose cuenta Jesús de que intentaban venir a tomarle por la fuerza para hacerle rey, huyó de nuevo al monte él solo.” (Juan 6, 1-15)
Es muy común ver al Señor por las riveras del Tiberiades, del Jordán, por los campos de trigo, pues amaba la naturaleza y como les dijo después a los Judíos, no solo predicó en las Sinagogas, sino que lo hizo a campo abierto, delante de justos y pecadores, Judíos y Paganos, es más con alguno frecuencia destacó su afecto por los paganos y pecadores, por los extranjeros, los no extranjeros eran los Judíos, los demás eran paganos o
forasteros, como en el caso de los Samaritanos. Pidió de beber a una mujer Samaritana (forastera) "Vino una mujer de Samaria a sacar agua, Jesús le dijo: Dame de beber". [Juan 4:7] Curó a 10 leprosos y uno solo, el Samaritano, volvió a darle las gracias cuando se vió curado…Curó a la viuda Cananea , Mateo 15:28Mateo 15:28 (perros los llamaban a los cananeos)
Veamos la sencillez, pero la grandeza con las cuales fueron expuestas las “Obras de Misericordia”
“Viendo la muchedumbre, subió al monte, se sentó, y sus discípulos se le acercaron. Y tomando la palabra, les enseñaba diciendo: «Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados seréis cuando os injurien, y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos; pues de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros. (Mateo 5, 1-12)
Pero miremos primero qué es realmente la misericordia. Tener misericordia con otra persona, ser misericordioso con alguien, es tener compasión de ella, es ser benévolo con ella, es ser buen con ella, ayudarle, socorrerla, alimentarla, protegerla, hospedarla, vestirla, defenderla…eso es ser un misericordioso. No podemos confundir la misericordia con la lástima. Tenerle lástima a una persona es un pecado, nadie es digno de lástima, nunca debemos sentir lástima por nadie, de pronto por nuestra miseria, por nuestra falta de fe y de compasión, podemos provocar lástima para nosotros mismos…La misericordia es dar al hermano lo que él necesita, es satisfacer su necesidad, o por lo menos tratar de hacerlo, tener la voluntad de acompañarlo en su necesidad. Dar en forma cristiana, nos es posible de mejor manera que darnos nosotros mismos. No es entregar una dádiva, dar algo al otro, se trata de llegar al alma de la persona necesitada. Por lo tanto no es misericordia, piedad, compasión, dar, donara aquello que nos sobra, lo que ya no necesitamos, nunca puede ese acto ser de misericordia, ni es grato a los ojos de Dios. Es dar lo bueno, lo que se puede utilizar, lo que le puede servir a la otra persona, al necesitado, eso es dar misericordiosamente. La proporción también es importante, si tenemos mucho, hay que dar mucho, si poco hay que dar lo necesario, si no tenemos nada hay que buscar para dar para llenar la necesidad del hermano. Muy en cuenta esta actitud que es la actitud cristiana. Su no se tiene, se pide el milagro. Miremos la multiplicación de los panes y de los peces. Dónde estaba el lago de Jesús, la panadería, el trigo, la tienda …El Padre ve la necesidad y acude en su ayuda.
Muchos personas, sin espíritu cristiano, claro está, se aprovechan del necesitado, del triste. Eso aumenta en alto grado el pecado. La ayuda debes ser sin ningún interés, no debe cobrarse, no debe haber de por medio nada diferente que el deseo de agradar a Dios y de atender una necesidad. Lo demás es un abuso de la debilidad ajena. Una palabra, un buen consejo, Una mano tendida a tiempo, vale muchas veces más que un mendrugo de pan. Una mirada, un simple saludo, un extender la mano para ayudar a pasar la calle a un ciego, un abrazo a la persona triste y agobiada del dolor, un momento de compañía con el enfermo, un minuto dedicado a un persona que necesita compañía, es una buena acción de misericordia. De hecho, en nuestra lista diaria de acciones, debe figurar por lo menos una obra de misericordia, debe registrarse, es un ejercicio importante e interesante , todos los días al terminar las actividades. Las visitas a los Hospitales, al ancianitos, a las cárceles, a los hogares desamparados, hace parte, debe hacer parte de nuestra diaria actividad. Muchas organizaciones y asociaciones programan una actividad al año a esos centros d socialización o a los ancianas y comparten ese día con todos. Eso está muy bien, pero debe aprovecharse para hacer un contacto permanente con las personas que nos necesitan no solo ese día sino durante todo el año. Es decir, es indispensable una actitud permanente de servicio y de ayuda. Es indispensable una conducta ajustada a la del diario vivir en el servicio, una disponibilidad permanente para servir. Decíamos que se debe servir, ayudar sin ningún interés y eso es muy cierto, pero miremos la recompensa, cuando vemos el rostro de Jesús en cada uno de los hermanos a quienes ayudamos, a quienes socorremos, consolamos, visitamos, sanamos…
Lectura del santo Evangelio según san Mateo
“En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Cuando venga el Hijo del hombre, rodeado de su gloria, acompañado de todos sus ángeles, se sentara en su trono de gloria. Entonces serán congregadas ante El todas las naciones, y El apartará a los unos de los otros, como aparta el pastor a las ovejas de los cabritos, y pondrá a las ovejas a su derecha y a los cabritos a su izquierda. Entonces dirá el rey a los de su derecha: ‘Vengan, benditos de mi Padre; tomen posesión del Reino preparado para ustedes desde la creación del mundo; porque estuve hambriento y me dieron de comer, sediento y me dieron de beber, era forastero y me hospedaron, estuve desnudo y me vistieron, enfermo y me visitaron, encarcelado y fueron a verme'. Los justos le contestarán entonces: 'Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te dimos de comer, sediento y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos de forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o encarcelado y te fuimos a ver?' Y el rey les dirá: 'Yo les aseguro que, cuando lo hicieron con el más insignificante de mis hermanos, conmigo lo hicieron'. Entonces dirá también a los de la izquierda: 'Apártense de mi, malditos, vayan al fuego eterno, preparado para el diablo y sus ángeles porque estuve hambriento y no me dieron de comer, sediento y no me dieron de beber, era forastero y no me hospedaron, estuve desnudo y no me vistieron, enfermo y encarcelado y no me visitaron'. Entonces ellos le responderán:
Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, de forastero o desnudo, enfermo o encarcelado, y no te asistimos?’ Y él les replicará: 'Yo les aseguro que cuando no lo hicieron con uno de aquellos más insignificantes, tampoco lo hicieron conmigo’. Entonces irán éstos al castigo eterno y los justos a la vida eterna". Evangelio (Mt 25, 31-46)
Este evangelio me parece digno de enmarcar y tenerlo a la vista todos los días, en la mitad de la sala, pero clavado en el corazón mejor, motor que debería movernos a cumplir con lo que nos pide el Señor. '
Yo les aseguro que, cuando lo hicieron con el más insignificante de mis hermanos, conmigo lo hicieron'.
Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, de forastero o desnudo, enfermo o encarcelado, y no te asistimos?’ Y él les replicará: 'Yo les aseguro que cuando no lo hicieron con uno de aquellos más insignificantes, tampoco lo hicieron conmigo’.
El más insignificante de mis hermanos, yo el primero, pero para mí cuál es el más insignificante ? El que me critica, el chismoso, el que me cae mal, el indigente, el desechable, el pobre, el rico, el bobo, el que todo lo sabe? Ese es el instrumento de mi salvación por quien voy a oír : “‘Vengan, benditos de mi Padre; tomen posesión del Reino preparado para ustedes desde la creación del mundo;” o “'Apártense de mi, malditos, vayan al fuego eterno, preparado para el diablo y sus ángeles”
No es esto maravilloso, no es esto una motivación para mi obrar personal, para estar unido a mis hermanos que me necesitan?
Me parece muy interesante incluir aquí este valioso aporte a nuestra reflexión.
TUVE HAMBRE Y ME DISTE DE COMER…
Por Olga Carrera
Aquel domingo, después de la misa, Felicia se dedicó diligentemente a preparar el almuerzo para su familia: una gran olla de espaguetis y una suculenta salsa con carne.
Desde la ventana de la cocina, que daba directamente al enrejado jardín frontal, observó como tres niños, de entre cuatro y cinco años de edad, iban de casa en casa pidiendo limosna. Nunca le gustó la idea de darle dinero a esos niños que invadían la urbanización los fines de semana, con sus caritas sucias, sus pies descalzos y sus ropas harapientas. Estaba convencida de que el dinero no sería utilizado para llenar sus barriguitas vacías.
Ya su salsa con carne estaba reposando y ahora los tres chiquitos estaban justo frente a su puerta. Pensó en darles comida, ya que había suficiente para todos, pero le pareció poco práctico. No iba a ser fácil para ellos cargar con una lata de espaguetis con salsa. Sabía que no eran de la zona y que la barriada más cercana estaba a por lo menos 20 minutos caminando.
Recordó el Evangelio de esa mañana: Dijo Jesús: Porque tuve hambre y me diste de comer, estuve sediento y me diste de beber…
Por un momento le pasó por la cabeza la idea de hacer pasar a los chiquillos y servirles en la mesa. Si hago eso- pensó- éste será el último fin de semana de tranquilidad en esta casa. De aquí en adelante, vendrán directamente a mi puerta con todos sus familiares a pedir comida. Tendremos comensales por años
… Lo que hagan por uno de estos pequeños, por mí lo hacen..
Qué cristiana tan egoísta soy.-Reflexionó, haciendo un reproche a sus propios pensamientos- Me conmuevo en la iglesia escuchando el evangelio, pero soy incapaz de practicarlo. Qué importa lo que pase el domingo entrante. Hoy estos niños tienen hambre y yo voy a darles de comer.
No lo pensó más, salió al jardín y abrió la puerta de reja. Antes de formular pregunta alguna, los tenía a los tres pidiendo a coro.
- Señora una limosnita.
-¿Pan viejo tiene señora?.
-Por favor señora una ropita vieja…
Sus voces no parecían suplicantes. Sonaba más bien como una cantaleta, como un guión aprendido y ensayado. Seguramente habían repetido las mismas palabras en cada casa que habían visitado.
- Tienen hambre?- les preguntó interrumpiendo la coral de ruegos. Todos callaron al mismo tiempo y cruzaron miradas.
- Sí, dijo el mayor- tomando el papel de líder.
Les gustan los espaguetis?- Indagó Felicia, a lo que todos asintieron con la cabeza.
Pasen- les dijo-Las puertas se abrieron ante ellos y después de titubear por unos segundos entraron en fila india.
Felicia les pidió que se lavaran las manos antes de comer. Eso le daría tiempo para servir la mesa. Desde la cocina podía escuchar sus risitas nerviosas, mezcladas con el ruido del correr del agua. Se acercó para ver cómo iba todo y pensó que era tarea casi imposible que esas manos quedaran limpias. Por sus bracitos ahora chorreaba agua sucia, producto de la mezcla de agua, jabón y tierra. El lavamanos necesitaba una seria limpieza. Felicia les ayudó a asearse un poco mejor y a secarse las manos.
Se sentaron los tres a la mesa. Guardando absoluto silencio, se comunicaban entre sí con miradas de picardía y reprimían la risa en sus gargantas. Estaban viviendo una verdadera aventura.
Los platos colmados de espaguetis con carne acapararon totalmente su atención. Se concentraron en devorar la comida, sin etiqueta de ningún tipo… el objetivo era comer y saciar esas pancitas desacostumbradas a grandes cantidades de alimento.
Las servilletas no fueron tocadas. Se limpiaban la boca con el antebrazo. Al finalizar su comida, corrieron alborotadoramente hacia la puerta de salida.
Tras su partida, Felicia pasó de nuevo el seguro a la reja principal observando como se alejaban, empujándose uno al otro y haciendo juegos de mano. No volvieron sus cabezas para despedirse. Simplemente desaparecieron de su vista al doblar en la primera esquina.
Contrario a lo que Felicia había pronosticado, los niños no regresaron el domingo siguiente…Ni tampoco el domingo de arriba … ni tampoco el de más arriba.
Nunca más los vio.
Es posible- elucubró Felicia- que mis espaguetis no hayan estado tan ricos y que por eso no hayan vuelto…. Pero también es posible que esos niños hayan representado al mismo Jesús y que hayan sido puestos en mi camino para poner a prueba de mi sentido de compromiso cristiano.
Cualquiera fuera la respuesta, se alegró de haber tomado la decisión correcta. -Ellos tenían hambre y les di de comer…
También la Salvación es un acto de sinceridad, de hacer las cosas de corazón, de corazón limpio y sin hipocresías. Miren que los profetas tuvieron el valor de morir por descubrir y decir las cosas malas de su tiempo, por anunciar lo que debía de venir para salvar al pueblo de Israel. La oración, el comportamiento de vida, la fe practicada, la hermandad, las obras de caridad, deben ser un acto de sinceridad. Jesús fue muy duro, muy claro con los Fariseos, especialmente con aquellos que todo lo exterioriorizaban para que la gente los viera y los aplaudiera y les tuviera por buenos, pero en el fondo de sus pensamientos, eran malos, ladrones, adúlteros, mentirosos…
“Jesús y sus discípulos estaban en un barco. Estaban cruzando el lago para ir al otro lado. Los discípulos empezaron a ver alrededor del barco. ¿Qué estaban buscando? ¡Pan! ¿Por qué piensan que buscaban pan? Quizás tenían hambre. Pero muy pronto se dieron cuenta que se les olvidó traer algo. Sólo tenían una barra de pan y estaba muy pequeña.
Pues, Jesús vio lo que estaban haciendo y decidió enseñarles una lección importante. Les
dijo, “Tengan cuidado. Cuídense de la levadura de los fariseos y del rey Herodes.”
Vamos a tomar una pausa por un minuto. ¿Qué estaba diciéndoles Jesús? ¿Quién sabe lo que es la levadura? La levadura es un polvo que se le pone al pan antes de que se cocine para comerse. Cuando el pan está listo para que se meta al horno, la levadura hace que se haga muy grande. El pan de lonches y los panecillos tienen levadura. Las tortillas no tienen levadura. No se necesita mucha levadura para que se levante el pan. Sólo un poco de levadura afecta todo el pan.
Los fariseos eran un grupo de gente que pensaba que era más importante obedecer unas
reglas en vez de amar a Dios. Pensaban que sabían como obedecer a Dios, pero cuando Jesús vino para mostrarles la manera correcta, no escucharon. Herodes era un rey que hacía muchas cosas malas y terribles. Jesús les advertía a los discípulos de la mala influencia que Herodes y los fariseos podían tener sobre ellos y sobre la gente. Jesús les advertía porque sabía que esa gente fácilmente podía persuadir a la gente que no creyera lo que Él les enseñaba.
Cuando los discípulos escucharon lo que dijo Jesús, empezaron a verse el uno al otro. Se decían el uno al otro, “Jesús dice esto porque no tenemos pan.” Jesús los oyó que estaban hablando del pan. Jesús sabía que todavía no comprendían los que les estaba diciendo.
La levadura de los Fariseos era la que hacía crecer sus corazones llenos de orgullo, de vanidad de ostentación. La levadura que los hacía ver muy superiores a los demás, la que impedía que actuaran con humildad y con sinceridad, esa levadura que crece en las almas ruines y las llena de maleza y no nos deja ver con claridad el camino, las luz de la verdad.
La salvación es también un cato de libertad y de responsabilidad. La experiencia nos muestra que la vida pasa muy rápido, mucho más de lo que creemos. Ayer unos niños inquietos y juguetones, hoy unos hombre serios; ayer unos jóvenes sin responsabilidades e ninguna naturaleza, hoy hombres responsables de nuestra familia, del trabajo de la vida, del vivir, y en menos unos ancianos preparando el camino a la eternidad. Responsabilidad porque debemos hacer que se cumpla en nosotros el plan de dios con relación a la propia salvación. Actos, sistema de vida, cumplimiento de sus mandamientos, pertenencia y obediencia a su iglesia, amor al prójimo y a nosotros mismos, caminar dentro de la verdad, de la honestidad y dentro de la caridad El no nos está obligando, nos deja para que libremente optemos por el camino del bien, por el camino que la Iglesia nos señala y el Evangelio nos indica. Por ser un acto libre, la Salvación, es un acto que depende solo de nuestra responsabilidad.
“ Señor, que eres Camino, Verdad y Vida, indícanos con claridad lo que debemos hacer, pero dadnos claridad en la conciencia, en el alma y en la mente para entenderte, para no desviarnos de l camino. Enséñanos a seer humildes, amorosos, caritativos, amantes del bien y líbranos e todo mal que trate de desviarnos de tu camino. Guíanos, como guiaste a los Israelitas en el desierto, muéstranos el fuego de la zarza para que nos perdamos en el desierto de la vida para que veamos siempre con claridad el camino. Cierra nuestros oídos para que no oigan sino solo tus palabras, y no los halagos del mundo, llena nuestros ojos de luz para que siempre te reconozcamos en el más humilde, en el desprotegido en el inválido en el que no tiene a nadie sino solo a Ti. Hártanos con tu pan y con tu vino, para que los placeres del mundo no nos distraigan y nos separen de Ti, permítenos entender con claridad tus palabras, tus enseñanzas y las que nos das por medio de tus pastores de tu Iglesia. Aléjanos de la levadura de los fariseos y de la de Herodes y permítenos siempre obrar con sencillez, con inteligencia y con mucha caridad. Nunca nos dejes de tu mano, condúcenos a ti, que estamos dispuestos a seguirte y a ser dignos de la Salvación que generosamente nos ofreces. Amén.
OJO.!SI NO HAS EMMPEZADO…EMPIEZA. PERO NO TE ATREVAS A PRESENTARTE CON LAS MANOS VACÍAS, LLEVA EL MORRAL LLENO QUE DIGA “OBRAS DE MISERICORDIA” SERÁS FELI POR TODA UNAETERNIDAD…TE LO ASEGURO.!

8 CAPÍTULO VIII .

LA IGLESIA

Todos los caminos conducen a Roma. El Cura, la monja, el zapatero, el maestro…Unos más comprometidos.
Veamos algunos conceptos muy claros, para no confundirnos, sobre la Iglesia, la Iglesia que fundó Jesucristo, a la cual debemos de pertenecer, para merecer los beneficios que El nos vino a traer. Digo con claridad porque el demonio es muy astuto y nos presenta varias “iglesias” que tienden a confundirnos. Iglesias en donde no hay violadores e niños, en donde los sacerdotes son casados, unos con una sola esposa otros con varias obedeciendo a la S. Escritura, especialmente a algunos pasajes del Antiguo testamento, Deut. 25,5, Levítico 18 ,1 y ss. que confunden a las personas que no siguen las orientaciones de la Iglesia Católica.
Mucho ojo con esto, solo a manera de información, recuerdo que hace unos años, no más de tres, en una finca de Anapoima, un pueblecito de Cundinamarca en Colombia, un hombre (sacerdote de otra Iglesia que no era la Católica) Mantenía engañados y prisioneros a 18 jóvenes la mayoría ente los 14 y los 23 años, como sus efebos, mejor dicho como instrumento de sus aberraciones sexuales. Comida, carro, comodidades, todo en nombre de Dios y de su iglesia…La prensa no se escandalizó tanto, no eran “Católicos”. Otras iglesia, también en Colombia, mantiene prisioneros en una vereda de un poblado muy importante, a un grupo de familias y los pastores conviven con las mujeres de todos, no hay problema, porque no son “católicos” No está bien los pecados de la Iglesia Católica, pero causa escozor en la prensa, cuando un curita mete las patas, cuando una monja se enamora, cuando un sacerdote se casa, en fin, cuando un prelado comete algún pecado, se rompen las vestiduras, sin recordar, sin ser concientes que las mismas obligaciones del curita, o de la monja, o del prelado, son las de todos los cristianos, quienes nos honramos con llevar ese nombre. Veamos que dice el mismo Jesucristo al respecto.”Sé que después de mi partida se introducirán ENTRE USTEDES lobos voraces que no perdonarán al rebaño. DE ENTRE USTEDES MISMOS surgirán hombres que enseñarán doctrinas falsas e intentarán arrastrar a los discípulos tras de sí.” Hechos 20:29-30
En la Iglesia Católica surgieron malos pastores y lobos voraces. La prueba es bastante clara: La inquisición, abusos en las cruzadas, malos sacerdotes... ¿qué otras pruebas quieres? El que la Iglesia Católica sea infiltrada por Satanás no demuestra otra cosa que La Iglesia Católica es la VERDADERA IGLESIA DE JESUCRISTO.
Muchos, cuidado de todas maneras, con esto, puesto que el clero, las monjas, los consagrados, pues tienen una mayor y grande responsabilidad, frente a la humanidad, pero ellos no son la Iglesia, ello no debe afectar nuestra fe, a no ser que haya el sentido de la culpabilidad de no haber orado lo suficiente para que ellos pudieran superar las tentaciones que como seres humanos tuvieron. La Iglesia está compuesta por seres humanos, no con solo alma y espíritu, sino en carne, con malas inclinaciones. Los ángles, nos ayudan, los espíritus y los santos imploran ante Dios por nosotros, pero ya pasaron a otro plano, ya no son de la iglesia, han superado esa etapa y Dios los ha premiado por haber sido fieles. No se si ésto sea una herejía, si esto es, que Dios y los hombres me perdonen, pero la Iglesia no es una persona, es la medianidad entre Dios y los hombres, somos todos, ni es tampoco la fe, es como el camino que Jesucristo nos ha trazado para buscar a Dios.
“En primer lugar, la iglesia verdadera tiene nombres bíblicos. Por ejemplo: los nombres Adventista, Bautista, Centro-americana y Gnóstico ni siquiera se mencionan en la Biblia. Por tanto, no son nombres verdaderos. Tales nombres son inventados por los hombres. La iglesia verdadera emplea sólo los nombres que Cristo le ha dado, tales como "iglesia de Cristo", "iglesia de Dios" e "iglesia del Señor" (Romanos 16:16; 1 Corintios 1:2; Hechos 20:28). Cuando alguien dice ser evangélico, mormón o Pentecostal, en realidad está confesando no pertenecer a la iglesia verdadera. Los verdaderos seguidores de Cristo han recibido de El, el nombre de cristiano (1 Pedro 4:16). Por esto, se niegan a identificarse con cualquier otro nombre. Católica, que significa universal.
La iglesia verdadera enseña la verdad a cerca de la salvación. Hoy día, varias sectas bautizan a los recién nacidos que ni siquiera pueden ejercer el mínimo de fe. La mayoría de las sectas predican que solamente hay que "aceptar a Cristo como su Salvador" para ser salvo. Pero, según la Biblia, ni el bautismo sin fe tiene validez, ni la fe sin el bautismo. Por tanto, la iglesia verdadera enseña que el hombre se salva mediante la fe en Cristo, el arrepentimiento, el bautismo en agua y la fidelidad a Cristo hasta la muerte “(Marcos 16:16; Hechos 2:38; 22:16 y Apocalipsis 2:10).
Necesitamos, como humanos que somos, una seguridad de estar dentro de la “verdadera” Iglesia. Pero cómo saberlo si todas dicen que son verdaderas? El razonamiento desapasionado, la buena voluntad y la buena Fe, el análisis de las personas, especialmente de los fundadores, los principios, el diferenciar de los tiempos, de las épocas en que cada iglesia, (Secta) se fundó, las razones por las cuales se hizo, nos dan un poco de luz sobre el particular. Pero s my importante acudir a las persona autorizadas para instruirnos, orientarnos sobre el tema. Miren algo muy ala vista y muy simple. Un sacerdote dedica cinco años de estudios de elemental o primaria, seis o siete en algunos casos de educación secundaria o media, cuatro años de estudio de filosofía, cuatro años de estudio de Teología, para poder ser ordenado como sacerdote. Ese simple camino le da autoridad para que sea nuestro guía, tiene los elementos intelectuales necesarios para instruirnos, pero además ha tenido que llevar una vida de sacrificio, de austeridad y de entrega, toda una vida, diez y nueve años, por lo menos. De allí en adelante la Iglesia le ofrece especializaciones, en universidades de gran prestigio, normalmente de cuatro años, para estudiar Sagradas escrituras, lenguas antiguas, Teodicea, exégesis…Se da este mismo camino, o por lo menos parecido en alguna otra iglesia? Tienen sus pastores la misma formación que los nuestros?
“El Nuevo Testamento enseña que los atributos de la iglesia verdadera son soteriológicos, no institucionales. La iglesia es una porque la expiación que Cristo hizo en la cruz "derribó la pared intermedia de separación ... para crear en sí mismo un solo y nuevo hombre ... haciendo la paz" (Efesios 2:14-15). Así, pues, la barrera que separa a otros creyentes según su clase, raza, y sexo ha sido quitada por la muerte de Cristo en la cruz. Por tanto, el Señor resucitado es la exaltada Cabeza de "una nueva creación" (2 Cor. 5:17), que es su "único cuerpo" (Fil. 1:16; 19-23; 2:14).

La iglesia es santa porque, por su muerte en la cruz, Cristo compró y puso aparte para ser el pueblo de Dios a todos los que creen en el evangelio. En el uso bíblico, "santidad" o "santificación" se refiere a lo que es puesto aparte por Dios para su servicio, que incluye predicar el evangelio de salvación, reconciliación, y paz. La comunidad de los creyentes en Cristo es la comunidad de "los santificados en Cristo Jesús y llamados a ser santos" (1 Cor. 1:2). Así que los "santos" son los que han puesto su confianza en Cristo como Salvador, que han nacido de nuevo por el Espíritu, que se han reconciliado con Dios y los unos con los otros, y a los cuales Dios ha separado del mundo para que sean su pueblo (2 Tes. 2:13, 14; 2 Tim. 1:9, 10). Las congregaciones locales no son sino las manifestaciones locales de la única iglesia universal de Cristo.

La iglesia es apostólica porque su fe y su vida están fundadas únicamente en el testimonio de los apóstoles a quienes Cristo designó soberanamente para que testificaran y proclamaran su obra salvadora (Lucas 6:13; Hechos 1:2, 21, 22; Juan 14:26; 15:26s; 17:20). El Nuevo Testamento ha preservado para la iglesia el contenido de la enseñanza de los apóstoles concerniente a Cristo, su obra redentora en la cruz, su triunfante resurrección de los muertos, y su ascensión al cielo, donde fue exaltado por el Padre para que se sentase a su diestra. El Nuevo Testamento ha preservado también las implicaciones de todas estas cosas para la vida de la comunidad de creyentes - que es una, santa y católica.

Así como la iglesia fue fundada en el testimonio de los apóstoles, así también es alimentada y crece mediante la continuación en la enseñanza de los apóstoles (Hechos 2:42). Las congregaciones han de mantener las tradiciones entregadas a ellos por los apóstoles (1 Cor. 11:2; 15:1-11; 2 Tes. 2:15). La más fuerte condena está dirigida a cualquiera que corrompa la pureza del evangelio apostólico (Gál. 1:6-9). La interpretación del evangelio por los apóstoles es la norma final de la sana enseñanza (2 Tim. 1:13-14; Tito 1:3, 9). Esta es "la fe que fue entregada una vez (por todas) a los santos" (Judas 3), y por cuanto la iglesia cristiana sostiene el verdadero evangelio como fue proclamado por los apóstoles, es "columna y fundamento de la verdad" (1 Tim. 3:15). Sólo esta entrega al testimonio evangélico salvaguardará la unidad, la santidad, y la catolicidad de la iglesia.”
1.1- ¿Cuántas Iglesias fundó Jesús?

1.2- Jesús fundó UNA SOLA IGLESIA.
Y ahora, yo te digo: Tú eres Pedro, o sea Piedra, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia (Mt. 16,18).
1.2.- ¿Cuánto tiempo durará la Iglesia que fundó Jesús?

La Iglesia que fundó Jesús, durará hasta el fin del mundo.
Los poderes del infierno no podrán vencerla (Mt. 16,18).
Yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin del mundo (Mt 28,20).
1.3.- Entre todas las Iglesias actuales, ¿Cuál es aquella única Iglesia que fundó Jesús?
Entre todas las Iglesias actuales, la Iglesia Católica es aquella única que fundó Jesús.
1.4.- ¿Cómo sabemos que la Iglesia católica es la única Iglesia que fundó Jesús?
Lo sabemos por el hecho que la Iglesia Católica es la única Iglesia antigua, que llega hasta Jesús. Mientras todas las demás Iglesias o sectas, salieron de la Iglesia Católica y tienen a hombres como fundadores.
1.5.- ¿Cómo sabemos que la Iglesia Católica llega hasta Jesús?
Lo sabemos por los documentos históricos. Por ejemplo, tenemos la lista de todos los papas, desde San Pedro hasta el papa actual. (Véase: Lista de los papas).
1.6.- ¿Es cierto que Jesús dio permiso a ciertas personas para que fundaran OTRAS IGLESIAS, aparte de la que él fundó personalmente?
No es cierto. Según la Biblia, Jesús fundó una sola Iglesia y no dio a nadie permiso para fundar otras Iglesias.
1.7.- ¿Cómo llama la Biblia a los que se salen de la Iglesia, que fundó Cristo, y enseñan otras doctrinas?
A los que se salen de la Iglesia que fundó Cristo y enseñan otras doctrinas, la Biblia los llama ANTICRISTOS es decir enemigos de Cristo y PERTURBADORES. Por lo tanto, quedan MALDITOS.
Hijitos míos, es la última hora, y se les dijo que tendría que llegar el anticristo; en realidad, ya han venido varios anticristos, por donde comprobamos que ésta es la última hora.
Ellos salieron de entre nosotros mismos, aunque realmente no eran de los nuestros. Si hubieran sido de los nuestros se habrían quedado con nosotros. Al salir ellos, vimos claramente que entre nosotros no todos eran de los nuestros (1Jn 2, 18-19).
En realidad no hay otros evangelio, sino que hay entre ustedes algunos perturbadores que quieren trastornar el Evangelio de Cristo. Pero aunque viniéramos nosotros o viniera del cielo algún ángel para anunciarles el Evangelio de otra manera que lo hemos anunciado. ¡sea maldito! (Gal 1,7-8).
Contra el pensar de algunas personas, no católicas, es muy cierto que el paganismo, las persecuciones, mataron a todos los apóstoles, a muchos de sus seguidores, al mismo Jesucristo…pero es que cuando uno muere todo se acaba, sus obras, sus negocios, su apellido, todo? Es utópico pensarlo. La Historia, la Tradición nos hablan muy claro, con hechos y con pruebas escritas sobre la continuidad de la Iglesia fundada personalmente por Jesucristo. El documento más claro y preciso, el Nuevo Testamento, pero especialmente los Evangelios y las Cartas de los Apóstoles, o Epístolas.
“Tertuliano escribía: «sanguis martyrum semen christianorum, la sangre de los mártires es semilla de nuevos cristianos» (Apol., 50, 13: CCL 1, 171).
“En nuestro siglo «el testimonio ofrecido a Cristo hasta el derramamiento de la sangre se ha hecho patrimonio común de católicos, ortodoxos, anglicanos y protestantes» (Tercio millennio adveniente, 37).
“«Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto» (Jn 12, 24).
La lista interrumpida de papas, o sucesores de San Pedro, se constituye en otra prueba muy efectiva de que la Iglesia católica, Romana, es la verdadera.
“Bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás, porque no te ha revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos.
18 Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.
19 A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos. “

Como otra prueba contundente de la legitimidad de la Iglesia Católica, vemos la época y los fundadores de algunas de las “iglesias” más notables.
“CUANDO Y POR QUIEN FUE FUNDADA CADA IGLESIA LUTERANA: Fundada por Martín Lutero, un ex-sacerdote católico, en el año 1517
ANGLICANA: Fundada por el rey Henry (Enrique) VIII de Inglaterra en 1534.
PRESBITERIANA: Fundada por John (Juan) Knox en Escocia, en el año 1560.
BAUTISTA: Fundada por John (Juan) Smyth, en Amsterdam en el año 1605.
IGLESIA REFORMADA HOLANDESA: Fundada por Michaelis Jones, en Nueva York en el año 1628.
EPISCOPAL: Salió de la anglicana y fue fundada en las colonias inglesas de Norte América por Samuel Seabury en el siglo XVII.
METODISTA: Fundada por John (Juan) y Charles (Carlos) Wesley en Inglaterra en 1744.
IGLESIA UNITARIA (Unitarian): Fundada por Theophilus Lindley en Londres, en 1774.
MORMON: Fundada por Joseph (José) Smith en Palmyra, Nueva York, en 1829.
ADVENTISTA DEL SEPTIMO DIA: Fundada por William (Guillermo) Miller quién murió en 1849.
EJERCITO DE SALVACION (Salvation Army): Fundada por William (Guillermo) Booth en Londres en 1865.
CIENTIFICA CRISTIANO (Christian Scientist): Fundada en 1879 por la Señora Mary (María) Baker Eddy.
IGLESIA DEL Nazareno, PENTECOSTALES, IGLESIA DE SANTIDAD,
TESTIGOS DE JEHOVÁ, EVANGELICOS Y MILES DE OTRAS: Fueron fundadas en los siglos XIX y XX, la mayoría en los Estados Unidos. (Hace a penas 200 años no existían).
IGLESIAS SIN DENOMINACION: No tienen una fe definida sino que cada cual toma las doctrinas de iglesias protestantes o cada miembro interpreta la Biblia a su manera, independiente de la fe cristiana de los primeros siglos. Cada comunidad local es "iglesia" independiente. Estas aparecen y desaparecen continuamente.
La Iglesia CATÓLICA: Fundada por Jesucristo, El Hijo de Dios, aproximadamente en el 33 A.D. El fundó una sola Iglesia para reunir en ella a todos los hombres. Referente a ella dio a Pedro la promesa:
"Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella." Mateo 16:18.
El Islam es una religión monoteísta cuyo dogma se basa en el libro del Corán, el cual establece como premisa fundamental para sus creyentes que "No hay más dios que Dios y que Mahoma es el mensajero de Dios" (Alá, en árabe Al-lāh, significa el que es, razón por la que se usa la palabra "Alá" para referirse a la deidad única islámica). Los eruditos islámicos definen al Islam como: "La sumisión a Dios el Altísimo a través del Monoteísmo, la obediencia y el abandono de la idolatría". El libro sagrado del Islam es el Corán, dictado por Alá a Mahoma a través de Yibril (el arcángel Gabriel). Los seguidores del Islam se denominan musulmanes (en árabe مسلم). Atestiguan que Mahoma es el último de los profetas enviados por Dios y sello de la Profecía.
El Islam se inició con la predicación de Mahoma en el año 622 en La Meca (en la actual Arabia Saudita). Bajo el liderazgo de Mahoma y sus sucesores, el Islam se extendió rápidamente, existe discrepancia entre los musulmanes y no musulmanes si se extendió por imposición religiosa o militar, o por conversión de los pueblos al Islam.
El Sacerdocio
Miremos algunos de los lineamientos del “CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA”
Documento que ha de ser como el camino, la orientación universal el Documento autorizado de la Iglesia Católica, que nos permite interpretar algunos de los elementos del culto, de la moral, de la filosofía de la Iglesia. Es la guía más segura y el mejor de los maestros que según la Iglesia Católica, debe ser consultada y seguida por todos los cristianos que aspiren a seguir con honestidad el camino de Jesús. Sus autores son personas totalmente autorizadas y estudiosas que nos orientan con seguridad en todas nuestras actitudes frente ala Religión. Primero establezcamos con este Catecismo, orientación y enseñanza de la Iglesia, lo relacionado con el Sacramento del Orden, o el sacramento que establece los Obispos, los Presbíteros (sacerdotes) y a los diáconos y luego miramos como no obstante haber sido escogidos, dentro de los más santos de nuestra comunidad de cristianos, ungidos y llamados especialmente a la santidad, con más fuerza que todo los demás, son seres humanos, débiles y expuestos también con más fuerza a las tentaciones, del mundo, de la carne y del demonio. No son solo espíritu, condición exclusiva de los ángeles, ni solo materia, condición exclusiva de los animales, sino la combinación de cuerpo y espíritu, condición exclusiva del ser humano. Estamos también en la obligación de orar por ellos, para que no caigan en tentación, para que no caigan y den mal ejemplo, puesto que el mismo Jesús fue tentado por el demonio.

EL SACRAMENTO DEL ORDEN

1536 El Orden es el sacramento gracias al cual la misión confiada por Cristo a sus Apóstoles sigue siendo ejercida en la Iglesia hasta el fin de los tiempos: es, pues, el sacramento del ministerio apostólico. Comprende tres grados: el episcopado, el presbiterado y el diaconado.
[Sobre la institución y la misión del ministerio apostólico por Cristo ya se ha tratado en los números 874-876. Aquí sólo se trata de la realidad sacramental mediante la que se transmite este ministerio].
1537 La palabra Orden designaba, en la antigüedad romana, cuerpos constituidos en sentido civil, sobre todo el cuerpo de los que gobiernan. Ordinatio designa la integración en un ordo. En la Iglesia hay cuerpos constituidos que la Tradición, no sin fundamentos en la sagrada Escritura (cf Hb 5,6; 7,11; Sal 110,4), llama desde los tiempos antiguos con el nombre de taxeis (en griego), de ordines (en latín): así la liturgia habla del ordo episcoporum, del ordo presbyterorum, del ordo diaconorum. También reciben este nombre de ordo otros grupos: los catecúmenos, las vírgenes, los esposos, las viudas...
1538 La integración en uno de estos cuerpos de la Iglesia se hacía por un rito llamado ordinatio, acto religioso y litúrgico que era una consagración, una bendición o un sacramento. Hoy la palabra ordinatio está reservada al acto sacramental que incorpora al orden de los obispos, de los presbíteros y de los diáconos y que va más allá de una simple elección, designación, delegación o institución por la comunidad, pues confiere un don del Espíritu Santo que permite ejercer un "poder sagrado" (sacra potestas) (cf LG 10) que sólo puede venir de Cristo, a través de su Iglesia. La ordenación también es llamada consecratio porque es un "poner aparte" y un "investir" por Cristo mismo para su Iglesia. La" imposición de manos" del obispo, con la oración consecratoria, constituye el signo visible de esta consagración.

El único sacerdocio de Cristo

1544 Todas las prefiguraciones del sacerdocio de la Antigua Alianza encuentran su cumplimiento en Cristo Jesús, "único [...] mediador entre Dios y los hombres" (1 Tm 2,5). Melquisedec, "sacerdote del Altísimo" (Gn 14,18), es considerado por la Tradición cristiana como una prefiguración del sacerdocio de Cristo, único "Sumo Sacerdote según el orden de Melquisedec" (Hb 5,10; 6,20), "santo, inocente, inmaculado" (Hb 7,26), que, "mediante una sola oblación ha llevado a la perfección para siempre a los santificados" (Hb 10,14), es decir, mediante el único sacrificio de su Cruz.
Dos modos de participar en el único sacerdocio de Cristo
1546 Cristo, sumo sacerdote y único mediador, ha hecho de la Iglesia "un Reino de sacerdotes para su Dios y Padre" (Ap 1,6; cf. Ap 5,9-10; 1 P 2,5.9). Toda la comunidad de los creyentes es, como tal, sacerdotal. Los fieles ejercen su sacerdocio bautismal a través de su participación, cada uno según su vocación propia, en la misión de Cristo, Sacerdote, Profeta y Rey. Por los sacramentos del Bautismo y de la Confirmación los fieles son "consagrados para ser [...] un sacerdocio santo" (LG 10)
1547 El sacerdocio ministerial o jerárquico de los obispos y de los presbíteros, y el sacerdocio común de todos los fieles, "aunque su diferencia es esencial y no sólo en grado, están ordenados el uno al otro; [...] ambos, en efecto, participan (LG 10), cada uno a su manera, del único sacerdocio de Cristo" (LG 10). ¿En qué sentido? Mientras el sacerdocio común de los fieles se realiza en el desarrollo de la gracia bautismal (vida de fe, de esperanza y de caridad, vida según el Espíritu), el sacerdocio ministerial está al servicio del sacerdocio común, en orden al desarrollo de la gracia bautismal de todos los cristianos. Es uno de los medios por los cuales Cristo no cesa de construir y de conducir a su Iglesia. Por esto es transmitido mediante un sacramento propio, el sacramento del Orden.
1552 El sacerdocio ministerial no tiene solamente por tarea representar a Cristo –Cabeza de la Iglesia– ante la asamblea de los fieles, actúa también en nombre de toda la Iglesia cuando presenta a Dios la oración de la Iglesia (cf SC 33) y sobre todo cuando ofrece el Sacrificio Eucarístico (cf LG 10).
1553 "En nombre de toda la Iglesia", expresión que no quiere decir que los sacerdotes sean los delegados de la comunidad. La oración y la ofrenda de la Iglesia son inseparables de la oración y la ofrenda de Cristo, su Cabeza. Se trata siempre del culto de Cristo en y por su Iglesia. Es toda la Iglesia, cuerpo de Cristo, la que ora y se ofrece, per Ipsum et cum Ipso et in Ipso, en la unidad del Espíritu Santo, a Dios Padre. Todo el cuerpo, caput et membra, ora y se ofrece, y por eso quienes, en este cuerpo, son específicamente sus ministros, son llamados ministros no sólo de Cristo, sino también de la Iglesia. El sacerdocio ministerial puede representar a la Iglesia porque representa a Cristo.
V. El ministro de este sacramento
1575 Fue Cristo quien eligió a los Apóstoles y les hizo partícipes de su misión y su autoridad. Elevado a la derecha del Padre, no abandona a su rebaño, sino que lo guarda por medio de los Apóstoles bajo su constante protección y lo dirige también mediante estos mismos pastores que continúan hoy su obra (Prefacio de Apóstoles I: Misal Romano). Por tanto, es Cristo "quien da" a unos el ser apóstoles, a otros pastores (cf. Ef 4,11). Sigue actuando por medio de los obispos (cf LG 21).
1576 Dado que el sacramento del Orden es el sacramento del ministerio apostólico, corresponde a los obispos, en cuanto sucesores de los Apóstoles, transmitir "el don espiritual" (LG 21), "la semilla apostólica" (LG 20). Los obispos válidamente ordenados, es decir, que están en la línea de la sucesión apostólica, confieren válidamente los tres grados del sacramento del Orden (cf DS 794 y 802; CIC can. 1012; CCEO, can 744; 747).
1577 "Sólo el varón (vir) bautizado recibe válidamente la sagrada ordenación" (CIC can 1024). El Señor Jesús eligió a hombres (viri) para formar el colegio de los doce Apóstoles (cf Mc 3,14-19; Lc 6,12-16), y los Apóstoles hicieron lo mismo cuando eligieron a sus colaboradores (1 Tm 3,1-13; 2 Tm 1,6; Tt 1,5-9) que les sucederían en su tarea (San Clemente Romano, Epistula ad Corinthios 42,4; 44,3). El colegio de los obispos, con quienes los presbíteros están unidos en el sacerdocio, hace presente y actualiza hasta el retorno de Cristo el colegio de los Doce. La Iglesia se reconoce vinculada por esta decisión del Señor. Esta es la razón por la que las mujeres no reciben la ordenación (cf Juan Pablo II, Mulieris Dignitatem 26-27; Id., Carta ap. Ordinatio sacerdotalis; Congregación para la Doctrina de la Fe decl. Inter insigniores; Id., Respuesta a una duda presentada acerca de la doctrian de la Carta Apost. "Ordinatio Sacerdotalis").
1578 Nadie tiene derecho a recibir el sacramento del Orden. En efecto, nadie se arroga para sí mismo este oficio. Al sacramento se es llamado por Dios (cf Hb 5,4). Quien cree reconocer las señales de la llamada de Dios al ministerio ordenado, debe someter humildemente su deseo a la autoridad de la Iglesia a la que corresponde la responsabilidad y el derecho de llamar a recibir este sacramento. Como toda gracia, el sacramento sólo puede ser recibido como un don inmerecido.
1579 Todos los ministros ordenados de la Iglesia latina, exceptuados los diáconos permanentes, son ordinariamente elegidos entre hombres creyentes que viven como célibes y que tienen la voluntad de guardar el celibato "por el Reino de los cielos" (Mt 19,12). Llamados a consagrarse totalmente al Señor y a sus "cosas" (cf 1 Co 7,32), se entregan enteramente a Dios y a los hombres. El celibato es un signo de esta vida nueva al servicio de la cual es consagrado el ministro de la Iglesia; aceptado con un corazón alegre, anuncia de modo radiante el Reino de Dios (cf PO 16).
Queda muy claro, que solo la iglesia Católica puede ordenar Sacerdotes, Obispos y Diáconos. No nos presenta el Catecismo el tiempo, los estudios, los programas que tiene que estudiar un sacerdote, pero en términos de tiempo son, lo reiteramos: Cinco años de primaria, seis de Bachillerato ( Media y Bachillerato propiamente dicho, o Haig Schooll) cuatro años de universidad para el título de Licenciado en Filosofía y cuatro años para la licenciatura en Teología . Un total de 19 años de estudios básicos para poder ser ordenado sacerdote, ninguna de las llamadas iglesias aparte de la Católica, obliga a sus pastores a un estudio tan riguroso.

Monjas, Religiosos y Religiosas.

Tomemos de la Revista – Web de las “Islas de Gran Canaria, Fuerteventura, Lanzarote y La Graciosa” estas explicaciones, que me parecen muy sencillas para que el común de las gentes tenga una idea de la vida religiosa, es un concepto muy simple, pero a veces suficiente para valorar a estos hermanos que todo en lo entregan en las manos de Jesús y que en cumplimiento de las “Obras de Misericordia” están presentes en todas las obras de beneficencia y de caridad. Sería muy importante que las personas que critican la riqueza de la Iglesia Católica, averiguaran cuáles son estas obras, en qué proporciones, cuál es la labor que hacen y con qué tipo de consagración y de recursos. Como lo anotaba anteriormente el Catecismo, son sacerdotes y sacerdotisas, con misión especial asignada por la Iglesia para el servicio a los demás.
SACERDOTES RELIGIOSOS SACERDOTES DIOCESANOS
Hacen votos públicos de pobreza, castidad y obediencia.
No hacen ningún tipo de votos

Cuando son ordenados, hacen promesa de obediencia al Obispo y promesa de celibato.
Viven en común compartiendo las cosas materiales. Si trabajan lo que ganan lo tienen que entregar a la congregación a la que pertenecen. Lo que necesiten se los suministra la propia congregación.
El sacerdote diocesano puede vivir solo en la casa parroquial. Aunque, si lo desea, puede vivir en comunidad con otros sacerdotes diocesanos. Vive de su trabajo o del sueldo que le da el Obispado por la atención a las parroquias.
Renuncian al mundo. El carisma de su congregación marca su vida en servicio a los demás: dedicación a los enfermos, enseñanza, etc., etc.
También lo hace el sacerdote diocesano; pero el sacerdote diocesano está, tiene que estar, presente en las realidades del mundo: parroquias, movimientos, etc.
Siguen una espiritualidad concreta: la de su fundador y otros hermanos y hermanas que han llegado a la santidad.
El sacerdote diocesano es muy libre de escoger la
espiritualidad que más le llene en los distintos
momentos de su vida. Un sacerdote diocesano en un determinado momento puede seguir una espiritualidad y en otros momentos elegir otra.
No está sujeto a una espiritualidad concreta.
“GUÍA DE LA VIDA RELIGIOSA
Para entender mejor la Vida Consagrada.

Los religiosos y las religiosas son esas personas que se consagran a Dios y que forman parte de una congregación religiosa. Muchas veces las personas las llaman "monjas" o "frailes"…


1.- ¿Qué es eso de "religiosos"?
Los religiosos y religiosas tienen todos tres características en común:
.Han consagrado su vida a Dios mediante los votos públicos de pobreza, castidad y obediencia en un instituto religioso.
.Viven en comunidades donde comparten su experiencia de fe.
.Renuncian al mundo. Esto no significa que se desentienden del mundo, sino de los afanes materiales al que el mundo les invita.

2.- ¿Todos los religiosos son sacerdotes?
No. Hay institutos religiosos donde hay sacerdotes y hermanos que no lo son. Existen incluso congregaciones exclusivamente de Hermanos que no son ordenados sacerdotes. Tampoco las congregaciones femeninas son sacerdotisas.

3.- ¿Entonces, hay sacerdotes "religiosos" y otros sacerdotes que no lo son?
Efectivamente. Hay sacerdotes que pertenecen a un instituto religioso y otros que no.
Los sacerdotes "diocesanos" no pertenecen a ningún instituto religioso concreto sino a cada diócesis. El superior de un sacerdote diocesano es el Obispo de esa diócesis donde ha sido ordenado sacerdote.

4.- ¿Cuál es la mejor de las dos opciones?
Los seres humanos siempre estamos comparando… En este tema no hay opciones mejores que otras. Cada persona individualmente tiene que preguntarse dónde le quiere Dios y actuar en consecuencia.
En la vida de fe el mejor sitio es estar donde Dios nos quiere. Quien es llamado a la vida religiosa, como religioso, y el que es llamado a la vida diocesana, pues como sacerdote diocesano. Cada uno debe descubrir el lugar desde donde servir al Señor y a los demás.

5.- ¿Qué es la vida religiosa?
La Vida Religiosa es una forma de vida que ayuda a que se realicen, humana y espiritualmente sus miembros, desde el seguimiento específico de Jesucristo, a través del servicio y la presencia en el mundo y en la Iglesia.”

8.1.1 COMPROMISO DE LA IGLESIA CATOLICA

Desde los tiempos de la Iglesia naciente la comunidad cristiana ha buscado comprometerse socialmente, teniendo preferencia por los más necesitados.[36] Esto fue reconocido por el Emperador Juliano el Apóstata, (332-363), quien fue un fuerte opositor de la Iglesia La Iglesia Católica fue fundadora de los primeros hospitales, asilos y orfanatos en la historia de Occidente desde la temprana http://es.wikipedia.org/wiki/Edad_Media Edad Media Las primeras escuelas europeas nacieron de la labor de las, Ordenes religiosas, siendo las Universidades más célebres las fundadas por los Papas. En Europa, de las 52 Universidades anteriores a 1.400, 40 fueron fundadas por los Papas, entre ellas las de París, Montpellier, Oxford, Cambridge, Heidelberg, Leipzig, Colonia, Varsovia, Cracovia, Vilna, Lovaina, Roma, Padua, Bolonia, Pisa, Ferrara, Alcalá, Salamanca y Valladolid.[39]
La Iglesia católica actualmente cuenta con misioneros religiosos y laicos de ambos sexos que realizan de forma regular obras sociales, tanto materiales como de apoyo moral y espiritual. La Iglesia en 1996 dedicó unos 5,2 millones de dólares a ayuda humanitaria, sin contar con los aportes que hicieron privadamente los laicos y las Ordenes religiosas.
En casi todas las diócesis del mundo, en los países donde le es permitido, la Iglesia Católica lleva a cabo algún tipo de obra social. La cantidad de Fundaciones o Pastorales parroquiales de ayuda abarcan estos campos: escuelas, dispensarios, centros de acogida para niños y ancianos, hospitales, centros de rehabilitación de toda índole, leproserías, etc.
En Estados Unidos, la asistencia caritativa católica encuentra una organización corporativa en la Catholic Charities USA, que agrupa a más de 1.700 asociaciones que trabajan en las diócesis y que apoyan a más de 9 millones de personas, según se informó en 2010.[42]
Hacia finales del siglo XX la Iglesia católica educaba en el Tercer Mundo a un millón de universitarios, 96.000.000 en enseñanza media 15.000.000 en la enseñaza Primaria, La Compañía de Jesús educa en Hispanoamérica a más de un millón de niños en las Escuelas Gratuitas de Promoción Popular Fe y alegría
En 1.995 la Iglesia contaba alrededor del mundo con 45.562 jardines de infancia, con 3.786.723 de niños en ellos. De estos centros, 3.835 estaban en África, 5.331 en América del Norte, 5.857 en Hispanoamérica, 6.654 en Asia, 23.566 en Europa y 319 en Oceanía. Este mismo año dirigía 78.160 escuelas primarias y elementales con 22.390.309 alumnos; atendía 6.056 hospitales, 12.578 ambulatorios, 781 leproserías, 10.467 Casas para ancianos, enfermos crónicos, inválidos y minusválidos, 6.351 consultorios familiares, 6.583 guarderías infantiles, 7.187 centros especiales de educación o reeducación social y otros 23.003 centros asistenciales.
Hacia el año 2000, la Iglesia administraba 408.637 parroquias y misiones, 125.016 escuelas primarias y secundarias, 1.046 Universidades, 5.853 Hospitales, 13.933 centros de acogida para ancianos y discapacitados, 74.936 dispensarios, leproserías, enfermerías y otras instituciones. En total, la Iglesia es responsable de la educación de 55.440.887 niños y jóvenes (más de 55 millones), y dispone de 687.282 centros sociales en todo el mundo
La agrupación católica de mayor presencia mundial, con mayor número de obras, es Cáritas, que realiza labores humanitarias y guía proyectos humanos, con presencia en los 5 Continentes. Cáritas ,España, por ejemplo, invirtió en 1.999 más de 19.000.000.000 de pesetas en la lucha contra la pobreza En 2009, y a pesar de la crisis económica que vivió el país aquel año, Cáritas España destinó 230 millones de euros para ayudas sociales.[
Los últimos papas han mostrado un marcado interés por los crecientes problemas sociales. Así, Juan Pablo II en una ocasión destinó 1.720.000 dólares a poblaciones afectadas por calamidades y para proyectos de promoción cristiana; 1.313.000 a comunidades indígenas, mestizas, afroamericanas y campesinos pobres de América Latina; 1.800.000 para la lucha contra la desertificación y la carencia de agua en el Sahel. Esto entre otras ayudas menores de cientos de miles de dólares dirigidas a solucionar situaciones humanas críticas y estimular la solidaridad.
Según datos del Anuario Pontificio dados a la luz en 2008, "las instituciones de asistencia y de beneficencia de identidad católica, en todo el mundo, son más de 114.738; de éstas, 5.246 son hospitales; 17.530 son dispensarios; 577 son leproserías; 15.208 son residencias de ancianos, enfermos incurables y discapacitados.
El Vaticano ha distribuido, a petición del Sumo Pontífice, 5.000.000 de dólares en el año 1997; 7.000.000 en 1998 y 9.000.000 en 1999, etc. Estas cifras han sido destinadas a ayudar a las poblaciones afectadas por catástrofes naturales o humanas. Y en 1999 la suma destinada por el Vaticano a ayudas en general ascendieron a un total de 30.000.000.
Según el Pontificio Consejo para la Pastoral de la Salud, la Iglesia Católica administra y sirve el 26% de los centros hospitalarios y de ayuda sanitaria existentes en todo el mundo. Cuenta con 117.000 centros de salud (hospitales, clínicas, casas de alojamiento para huérfanos), 18.000 dispensarios y 512 centros para la atención de personas con lepra. En el Vaticano existen más de 100 organizaciones que se dedican a repartir limosnas a los pobres de todo el mundo.
La Iglesia católica opera numerosos establecimientos de atención a las víctimas de la epidemia de sida alrededor del mundo. Se ha manifestado en el sentido de que los seropositivos al VIH merecen apoyo, comprensión y compasión. En 2010 se dio a conocer el uso de 1,2 millones de euros por parte de la Congregación para la evangelización de los pueblos (del Vaticano) para sostener el trabajo de 131 centros de prevención y tratamiento del SIDA, en 41 países. La iglesia reconoce que la epidemia de sida es grave, pero se muestra crítica hacia las estrategias adoptadas en varios países. Por ejemplo, rechaza el modelo "biológico-higienista" adoptado en la educación sexual y las estrategias de prevención de la infección por VIH que incluyen el uso del condón Desde el punto de vista de la jerarquía católica, la promoción del condón es un engaño porque no brinda protección total y alienta el adelanto de la edad de iniciación sexual. Como estrategia para detener la epidemia la iglesia propone la promoción de un "preservativo moral", basado en la promoción de la fidelidad y la educación sexual familiar.[57]
Por deseo de Juan Pablo II, desde 1984 exista una Fundación para la ayuda del Sahel, que promueve proyectos de desarrollo en países del norte de África afectados por la desertificación. Entre los años 2001 y 2004, la Fundación había invertido más de 9 millones de euros en distintos proyectos.
La ONG católica Manos Unidas ha invertido (entre 2007 y 2009), 2.373.890,83 euros en 68 proyectos orientados al desarrollo de Haití.
Nota Bene: Datos tomados de Wikipedia y del Observatore Romano.
Cómo sería de provechoso que usted, mi amable lector, se tomara un tiempito y fuera personalmente quien certificara la veracidad de estos datos, antes de prejuzgar cualquier otra cosa. Porque es que hay muchas personas que haban del dinero de la iglesia, del oro y de las pompas del Vaticano, de las riquezas del papa y de esas cosas, sin saber que nadie, pero nadie personalmente es dueño de nada de lo que la Iglesia tiene, todos son administradores, del Papa para abajo, los obispos, los cardenales, los sacerdotes, son administradores y ninguno de ellos puede disponer a su arbitrio. Si alguno lo hace, se han presentado caso incluso, pero esos personajes han sido sancionados ejemplarmente, tal es el caso del Banco Ambrosiano, cuyo capital mayoritario de la Iglesia Católica.
Es más, la Iglesia ha tratado de estipular un sueldo para los sacerdotes administradores de las Parroquias, para que puedan vivir, pues son personas que tienen que comer, vestirse, subsistir y muchos de ellos con familia pobre, padres enfermos, hermanos necesitados, etc. Hasta hace muy poco tiempo, los sacerdotes no tenían ningún tipo de ayuda para sus enfermedades, médico, medicinas, tratamientos médicos, seguros de ninguna naturaleza y la misma Iglesia ha ido implementando ante esta grave necesidad, este tipo de beneficios, incluso el Retiro y las casas de la Tercera Edad. Tengo que, haciendo justicia a un gran sacerdote, gran Obispo Monseñor ISAIAS DUARTE CANCINO, Obispo de la ciudad de Cali, Colombia, asesinado en pleno ministerio, por fuerzas oscuras, quien organizó estos servicios para los sacerdotes de las parroquias en Santander, empezando por su capital Bucaramanga, Girón en donde dejó grandes obras, Floridablanca y demás municipios…Algunas parroquias tienen personas muy generosas pudientes, cristianos que pagan el diezmo religiosamente, pero, las más, son de gentes muy necesitadas, pobres y aún de quienes viven en la miseria y no se pueden sostener, menos sostener a otras personas como al sacerdote y su familia.
Sirva este resumen tan escatológico, para asegurarnos en nuestra Iglesia la Iglesia Católica, única fundada por Jesucristo, Jesús, quien estableció como primer Papa, administrador de su Iglesia a San Pedro, y podemos mostrar la lista de los Papas hasta el actual Benedicto XVI. Ninguna otra Iglesia puede hacerlo.
En consecuencia lo que nos da seguridad de esta afirmación es lo siguiente:
Primero. Fue el mimo Jesús, el fundador de su propia Iglesia, si hablamos de Jesús el Hijo de Dios, al que adoramos, amamos y en quien confiamos, como el camino, la verdad y la vida, el amor supremo, no podemos despreciar, estar por fuera de la Iglesia que El mismo fundó.
Segundo. Si analizamos la Historia de la humanidad, la época en que fueron fundadas las diferentes iglesias, encontramos dos cosas muy importantes. Uno, que la Iglesia Católica es la única que corresponde a los tiempos de Jesús, más de dos mil años y Dos,
Que las demás iglesias fueron fundadas por personas o que se rebelaron contra su propia Fe, o que crearon un ambiente para hacer creer a sus afiliados que era la Iglesia de Dios.
Tercero. Que podemos mostrar la lista de los sucesores de San Pedro a quien Jesucristo encargó de su Iglesia, hasta nuestros días, lo cual despeja toda duda de existencia.
Cuarto. Que tanto los apóstoles, primeros directores de la Iglesia, pastores de la grey de Jesucristo, hasta nuestros días, papas, Sacerdotes, monjas, religiosos, Católicos en general, somos seres humanos susceptibles de caer en el error, de pecar, pero que la Iglesia es incorruptible, durará hasta el fin de los siglos, según la misma promesa del Señor.
Qué hermoso concluir este capítulo, con un correo que me envía mi queridísima exa-discípula, desde el pueblo de Girón, santuario del “Señor de los Milagros”, Colombia. Dios me la ha de bendecir siempre a ella, a su familia y a todos los Gironeses.

8.1.2 “Carta de SACERDOTE CATOLICO AL NEW YORK TIMES

Querido hermano y hermana periodista:
Soy un simple sacerdote católico. Me siento feliz y orgulloso de mi vocación. Hace veinte años que vivo en Angola como misionero.
Me da un gran dolor por el profundo mal que personas que deberían de ser señales del amor de Dios, sean un puñal en la vida de inocentes. No hay palabra que justifique tales actos.. No hay duda que la Iglesia no puede estar, sino del lado de los débiles, de los más indefensos. Por lo tanto todas las medidas que sean tomadas para la protección, prevención de la dignidad de los niños será siempre una prioridad absoluta.
Veo en muchos medios de información, sobre todo en vuestro periódico la ampliación del tema en forma morbosa, investigando en detalles la vida de algún sacerdote pedófilo. Así aparece uno de una ciudad de USA, de la década del 70, otro en Australia de los años 80 y así de frente, otros casos recientes… Ciertamente todo condenable! Se ven algunas presentaciones periodísticas ponderadas y equilibradas, otras amplificadas, llenas de preconceptos y hasta odio.
¡Es curiosa la poca noticia y desinterés por miles y miles de sacerdotes que se consumen por millones de niños, por los adolescentes y los más desfavorecidos en los cuatro ángulos del mundo! Pienso que a vuestro medio de información no le interesa que yo haya tenido que transportar, por caminos minados en el año 2002, a muchos niños desnutridos desde Cangumbe a Lwena (Angola), pues ni el gobierno se disponía y las ONG’s no estaban autorizadas; que haya tenido que enterrar decenas de pequeños fallecidos entre los desplazados de guerra y los que han retornado; que le hayamos salvado la vida a miles de personas en México mediante el único puesto médico en 90.000 km2, así como con la distribución de alimentos y semillas; que hayamos dado la oportunidad de educación en estos 10 años y escuelas a más de 110.000 niños...No es de interés que con otros sacerdotes hayamos tenido que socorrer la crisis humanitaria de cerca de 15.000 personas en los acuartelamientos de la guerrilla, después de su rendición, porque no llegaban los alimentos del Gobierno y la ONU. No es noticia que un sacerdote de 75 años, el P. Roberto, por las noches recorra las ciudad de Luanda curando a los chicos de la calle, llevándolos a una casa de acogida, para que se desintoxiquen de la gasolina, que alfabeticen cientos de presos; que otros sacerdotes, como P. Stefano, tengan casas de pasaje para los chicos que son golpeados, maltratados y hasta violentados y buscan un refugio.
Tampoco que Fray Maiato con sus 80 años, pase casa por casa confortando los enfermos y desesperados. No es noticia que más de 60.000 de los 400.000 sacerdotes, y religiosos hayan dejado su tierra y su familia para servir a sus hermanos en una leprosería, en hospitales, campos de refugiados, orfanatos para niños acusados de hechiceros o huérfanos de padres que fallecieron con Sida, en escuelas para los más pobres, en centros de formación profesional, en centros de atención a cero positivos… o sobretodo, en parroquias y misiones dando motivaciones a la gente para vivir y amar.
No es noticia que mi amigo, el P. Marcos Aurelio, por salvar a unos jóvenes durante la guerra en Angola, los haya transportado de Kalulo a Dondo y volviendo a su misión haya sido ametrallado en el camino; que el hermano Francisco, con cinco señoras catequistas, por ir a ayudar a las áreas rurales más recónditas hayan muerto en un accidente en la calle; que decenas de misioneros en Angola hayan muerto por falta de socorro sanitario, por una simple malaria; que otros hayan saltado por los aires, a causa de una mina, visitando a su gente. En el cementerio de Kalulo están las tumbas de los primeros sacerdotes que llegaron a la región…Ninguno pasa los 40 años.
No es noticia acompañar la vida de un Sacerdote “normal” en su día a día, en sus dificultades y alegrías consumiendo sin ruido su vida a favor de la comunidad que sirve.
La verdad es que no procuramos ser noticia, sino simplemente llevar la Buena Noticia, esa noticia que sin ruido comenzó en la noche de Pascua. Hace más ruido un árbol que cae que un bosque que crece.
No pretendo hacer una apología de la Iglesia y de los sacerdotes. El sacerdote no es ni un héroe ni un neurótico. Es un simple hombre, que con su humanidad busca seguir a Jesús y servir sus hermanos. Hay miserias, pobrezas y fragilidades como en cada ser humano; y también belleza y bondad como en cada criatura…
Insistir en forma obsesionada y persecutoria en un tema perdiendo la visión de conjunto crea verdaderamente caricaturas ofensivas del sacerdocio católico en la cual me siento ofendido.
Sólo le pido amigo periodista, busque la Verdad, el Bien y la Belleza.
Eso lo hará noble en su profesión.
En Cristo, P. Martín Lasarte sdb

9 CAPITULO IX

EL HOMBRE.

Entonces dijo Dios: “Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza, y tenga dominio sobre los peces del mar, las aves del cielo, el ganado, y en toda la tierra, y sobre todo animal que se desplaza sobre la tierra.”Creó, pues, Dios al hombre a su imagen; a imagen de Dios lo creó; hombre y mujer los creó.”
Dios los bendijo y les dijo: “Sed fecundos y multiplicaos. Llenad la tierra; sojuzgadla y tened dominio sobre los peces del mar, las aves del cielo y todos los animales que se desplazan sobre la tierra.”
Dios dijo además: “He aquí que os he dado toda planta que da semilla que está sobre la superficie de toda la tierra, y todo árbol cuyo fruto lleva semilla; ellos os servirán de alimento.
Y a todo animal de la tierra, a toda ave del cielo, y a todo animal que se desplaza sobre la tierra, en que hay vida, toda planta les servirá de alimento.” Y fue así.
…Y en el sexto día, vio Dios que lo que había hecho era bueno y dijo: Hagamos al Hombre, a nuestra imagen y semejanza, a imagen suya lo hizo…
"Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó" (Gn. 1:26-27).
“…Y el señor Dios formó al hombre del polvo del suelo y sopló en sus narices el aliento de la vida, y el hombre vino a ser alma viviente…”
Como podemos ver, la Sagrada Biblia es muy explícita en el relato e la Creación del Hombre, relato totalmente a nuestro alcance y al alcance del pueblo de Israel, no muy letrado , ni fácil de entender relatos complicados.
Lo esencial para nosotros es tomar las dos figures más importantes que aparecen: “Dios formó al hombre del polvo del suelo y sopló en sus narices el aliento de la vida,”
“…dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza…”
El polvo del suelo, la tierra, imagen con la cual se nos describe la Creación es la materialización de la existencia humana, es parte de la tierra, es material, es huesos y carne y sangre compuestos materiales, eso es el hombre por una parte y “…sopló en sus narices el soplo de vida…” la figura es un tanto simple, pero muy real, el soplo es la comunicación del espíritu, del alma, de la semejanza de Dios. El aire, el soplo es eso que no vemos, pero que sentimos, que nos anima, nos calienta o nos enfría, nos mueve interiormente, pero que además por asemejarnos a Dios o hacernos semejantes a El, nos da un carácter de eternidad, de trascendencia…No es esto realmente hermoso? No nos vasta esto para dar gracias permanentes a nuestro Creador. Nos crea a su imagen, nos crea poderoso, dominadores, dueños de la tierra y del mar pero además dueños de la eternidad. Gloria a Dios…Recordemos que este relato inicialmente fue hecho para un pueblo alfarero que sabía manejar la tierra, que hacía figurillas, imágenes maravillosas, obras de arte con el barro. Es la explicación sencilla de la Biblia para que todo el mundo entienda cómo fue la creación del hombre.
La Mujer.
“…No es bueno que el hombre esté solo…”
" y creó Dios al humano a su imagen... varón y hembra los creó ." (Gen.1:27)
"Elohim trajo sueño profundo sobre Adam, y tomó de su costado y cerró la carne en su lugar". La traducción original y explicada de este texto expresa que Adam entró en profunda meditación y mientras estaba sumido en sus mismos pensamientos había capacitado de igual manera que a él a una mujer y la habían preparado para que le fuese ayuda idónea, más sería responsabilidad de él, por ello dice: "de su costilla", o sea, "responsabilidad de él"; "y cerró la carne en su lugar", o sea, que resaltó su situación de hombre. "Y dijo Adam: esta si es carne de mi carne y hueso de mis huesos", Adam pensó: "es igual que yo"; ella "sí era ayuda idónea".
No podía el Creador menos que darle al Hombre, algo que fuera sangre de su sangre, hueso de sus huesos, corazón de su corazón, puesto que con ella iba a compartir toda su vida , sus pensamientos, llegará a ser con ella un solo corazón y una sola carne. La figura de haberla extraído de muy cerca al corazón, de una costilla, significa que es arte de nuestro más profundo ser, que debe ser el objeto material de nuestro amor, con la cual debemos compartir la orden del Señor de amarse y de multiplicarse. No es bueno que el hombre esté solo, ella es nuestro complemento, compañía, nos da los hijos, nos da su amor, disipa la soledad. Es la mejor obra de Dios y el mayor regalo que el creador nos da,, solo nos queda ser generosos, gratos, quererla mucho, como se quiere a Dios mismo.
Qué responsabilidad también la de la mujer, qué dignidad tan grande la que le ha sido comunicada por parte de su mismo Creador, borrar la soledad de la humanidad, llenarlo todo, ser co-creadora, ser corazón del hombre, complacer el deseo de Dios “no es bueno que el hombre esté solo…”
RESPONSABILIDAD.
Ser consecuentes con la Creación, significa ser consecuentes con el Creador, ser fieles a sus deseos, a sus órdenes de amor, de multiplicación, de crecimiento de la humanidad. Cómo se logra. Siendo fieles al amor propuesto, al sentir en todo momento la unidad, nunca la soledad. Ser consecuentes con el Creador, significa ser consecuente con el Plan de Dios, es decir con lo que El quiere de nosotros, que le entreguemos todo a su voluntad, por medio del servicio a la familia, a la comunidad, a los demás.
No es poca cosa el haber sido credos a imagen y semejanza de Dios, ese solo hecho nos obliga a vivir dentro de las normas de la sana moral, las buenas costumbres, las relaciones amistosas, el perdón, el acompañamiento de quien lo necesite, el agradecimiento, la necesidad de ser mejores cada día, en cada momento.
La voluntad de Dios está muy clara, expresada en sus mandamientos, en las orientaciones de su Iglesia, en los Sacramentos, en las Obras de Misericordia fundamentalmente. El ha señalado el camino y si bien es cierto que no nos obliga, si debemos nosotros obligarnos, debe ser nuestra obligación seguirlas, puesto que nadie más que nosotros quienes debemos responderle en un acto, no de temor, si de amor infinito y profundo, a su querer de seguir siendo todos los días nuestro Creador. Así como la Creación fue un profundo acto de amor, debe ser también un continuo acto de amor nuestra vida, El es camino, la Verdad y la vida…Lo hacemos bajo nuestro conocimiento y responsabilidad, nunca nos arrepentiremos de tal determinación
Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida (Jn 14, 6-14)

9.1.1 LOS SANTOS

Los santos, son seres humanos que sometidos a la voluntad de Dios, a sus mandamientos, han pertenecido a su Iglesia y han realizado las cosas “ordinarias en forma extraordinaria” La Iglesia, mediante un grupo de jueces, digámoslo de esa manera, se encarga de analizar, de estudiar la vida de determinadas personas que han sido paradigmas, ejemplos de vida, ayuda a la comunidad, entrega a los demás, generalmente, otras veces totalmente dedicados a oración y ocasionalmente sacrificados, asesinados por ser leales a su Fe, es el caso de los santos Mártires, muy comunes entre los primeros cristianos, víctimas de las persecuciones de los emperadores paganos de Roma o de otros reinos. El reconocimiento de la santidad de una persona, empieza generalmente, porque Dios le ha concedido a esa persona el obrar un milagro reconocido. La Iglesia se informa y una vez que descarta toda causa natural y solo se da por causa sobrenatural y acepta el milagro, solo como una prueba de que Dios ha llamado a esa persona a la Salvación. Luego reúne todas las demás pruebas de su vida, generalmente no encuentra acciones que conlleven faltas graves, pecados mortales, delitos contra la humanidad, contra sus hermanos, sino todo lo contrario, entrega, sacrificio, vida extraordinaria de servicio y oración y después de muchos años lo propone a la Iglesia para ser Beato y posteriormente Santo. Luego la Iglesia lo Canoniza y lo propone a la humanidad como modelo de vida e intermediario entre el hombre y Dios. El Santo canaliza nuestras oraciones y se une a nuestras súplicas, en la certeza de la cercanía al Señor, para que el Señor nos oiga y se apiade de nosotros, nos conceda lo que pedimos, si es para el bien de nuestra alma.
En muchas oportunidades los padres, nos colocan bajo la protección de un Santo especial, en el momento del nacimiento o en e Sacramento del Bautismo, además de consagrarnos a la Virgen María. Yo, personalmente fui consagrado a la Virgen de Las Mercedes y a San Antonio de Padua, santuario que él mismo me dio la oportunidad de conocer en Padua, Italia. Es nuestro deber, renovar todos los días esta consagración y aceptarla de corazón.
LOS ANGELES.
Los Ángeles son seres superiores al hombre, seres de luz, que nunca han tenido cuerpo material, creados como el hombre, por Dios, para que sean sus servidores y sus adoradores permanentes. Son sus servidores en bien de la humanidad y de la creación.
Los ángeles son unos espíritus puros creados por Dios para que le alaben eternamente y ejecuten órdenes.
Los ángeles son espíritus puros, esto es, no son cuerpos ni están hechos para unirse a ningún cuerpo.
Están dotados de inteligencia y voluntad. Son superiores al hombre. Poseen un conocimiento más perfecto, son inmortales y no están sujetos a nuestras miserias, dolores y necesidades.
Algunos de ellos se han manifestado de una forma u otra.
A la venida de Jesucristo Nuestro Señor, están presentes:
a)En la Anunciación.
b)Cuando José pensó abandonar a la Santísima
Virgen.
c)En el nacimiento de Jesús.
d)En la huida a Egipto.
e)Cuando avisaron a los Reyes Magos.
f) En el desierto (tentaciones de Jesús)
g)En el Huerto de los Olivos
h)En la Resurrección
i) En la Ascensión
j) En la Asunción.
El Creador, ha asignado a cada uno, un ángel en el momento de la Creación de cada uno, para que lo cuide, lo oriente, lo libre de todos los males, especialmente de las acechanzas del demonio. Ese angelito permanece al lado de nosotros toda la vida, algún santo, siempre que se sentaba, dejaba un espacio libre y no permitía que nadie se sentara en ese lugar, cuando le preguntaron el porqué de esa actitud, respondió que ese era el puesto de su Ángel de la Guarda, que siempre estaba con él.
Reiteramos que nuestros comentarios van dirigidos al común de las gentes, a los que no han tenido muchas oportunidades de conocer la filosofía la teología, de los Ángeles. Tratamos de llegar a quienes el Ángel de su guarda (algunas personas lo llaman el Ángel de la Guardia”)protege, es invocado por esas personas, pero que no conocen mucho de su existencia teológica, de su funciones. Pues bien. Número uno. Cuando uno quiere, o tiene un amigo, lo primero que uno hace es tenerlo en cuenta en todo, lo saluda siempre que lo encuentra, si está lejos se comunica por teléfono, le escribe y en estos tiempos le envía un “Facebook” , “Twuitter” o cualquiera de esas cosas, o un simple E. Mail, o correo electrónico si puede, es decir está pendiente de ese amigo, cultiva su amistad y considera que un amigo es un hermano del que siempre debemos estar preocupados, al que siempre debemos amar y con quien todo debemos compartir. Eso y más es nuestro Ángel de la Guarda, el amigo, el guía, el consejero, el consolador, el que nos alegra en la tristeza, limpia nuestras lágrimas, activa nuestras risa, nos hace sentir alegres y disfrutar a plenitud de la vida. Ese es el Ángel de la Guarda, en consecuencia, hay que saludarlo al abrir los ojitos por la mañana, si nos despertamos por la noche, él está ahí, es la oportunidad de hablar con él, sin que nadie nos oiga, de platicar tantas cosas de nuestra vida, de pedirle su protección…Invitarlo a compartir la mesa en el momento de la comida, sentirlo en el momento de salir de la casa a dar un a vuelta, a hacer una diligencia; hablar con él cuando estemos “solos”, invocarlo cuando sintamos que se ha ido a descansar aburrido de nuestra indiferencia o de nuestra rutina sin él, no. El no descansa, no necesita además, siempre, pero siempre está ahí con nosotros, pendiente de todo lo que tenemos que hacer, de p protegernos, de ayudarnos, de inspirarnos lo mejor. Lo puedes sentir si quieres, lo puedes oír, lo puedes oler, lo puedes ver, soñar, lo que tú quieras porque él está solo para ti. El no sufre, pero podríamos decir que lo hace ciando no hacemos lo correcto, cuando despreciamos al hermano, dejamos de orar, quebrantamos los mandamientos, nos separamos de Dios, obramos mal, decimos mentiras, dejamos de practicar la caridad, no perdonamos al que nos ha ofendido, no pedimos perdón a quien hemos agraviado, sufre y en muchas oportunidades sin separarse de nosotros, se cubre la cara, se tapa lo s oídos, se siente como avergonzado, es por eso una buena costumbre, una sana manera de actuar bien, pedirle perdón, así como suena, por nuestras desviaciones, por no haberlo tenido en cuenta, por desoírlo, por no aceptar su presencia…No existe, no tenemos un amigo mejor que el Ángel de la Guarda, prueba, si no lo has sentido de esa manera, ensaya y me comentas que sientes y si es o no cierto todo esto que estás leyendo, si quieres averigua un poco más sobre él y encontrarás historias maravillosas de sus actuaciones, no te imaginas, de veras lo que él es y representa para nosotros, Es más, ahí está en ti, al lado tuyo, así tú no lo hubieras sabido, así no lo hayas conocido, así no creas en nada, o no creas en él, porque el Creador, ha colocado un Ángel al lado de cada una de sus creaturas humanas. Háblale, coméntale, llámalo, invítalo, él te ha de contestar y aparecerá milagrosamente en tu vida para estar siempre contigo, se sentirá alagado, si no lo conocías, si habitaba en una cas en donde no era reconocido…Ah, y todos los días, a cada momento invócalo y rézale “Oración al
Ángel de la Guarda”
Ángel de mi guarda,
dulce compañía,
no me desampares
ni de noche ni de día.
Las horas que pasan,
las horas del día,
si tú estás conmigo
serán de alegría
No me dejes solo,
sé en todo mi guía;
sin Ti soy chiquito
y me perdería
Ven siempre a mi lado,
tu mano en la mía.
¡Ángel de la guarda,
dulce compañía!
(Anónimo)

9.1.2 EL OTRO, FUNDAMENTAL…

Si miramos un poco la historia de la Creación, centrándonos en el Hombre, nos encontramos que El nos creó “en parejas” “"Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza, ... Y Creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó" (1:26-27).. Esto debes tenerlo muy claro para no entrar en polémicas inútiles, descubrimientos luminosos de los hombres, de los “avanzados” de los partidarios de las parejas del mismo sexo. “ Varón y hembra los creó” La naturaleza, haciendo un paréntesis, a veces trata de cambiar el ritmo de lo natural y aparecen personas influenciadas genéticamente, o por el sistema cultural o educacional que se aficionan, por decirlo de alguna manera a buscar pareja del mismo sexo, eso no es natural, eso no fue lo que hizo el Creador, eso no es obra de Dios…No quiere decir que esas personas no son nuestros hermanos, si que lo son, respetamos su manera de pensar, de querer sexualmente al otro, pero no es lo natural, no es lo de Dios. Ellos necesitan que oremos mucho por sus sentimientos, por su conducta social, necesitan mucho más de la asistencia del Creador para que entiendan su principio y su final. Pero bueno, dejemos eso a los entendidos, sin olvidad que ellos son también “el otro” Cuando aquí hablamos del “otro” estamos hablando del otro ser humano que está al lado de nosotros, que existe creado por Dios, que nació de naturaleza human, que vive, que sufre, que disfruta de la vida, que tiene necesidades, que las satisface o no, que comparte la naturaleza , que disfruta de la tierra en donde v vivimos, que aspira a trascender , que surge, que cae, que se levanta o que permanece sumido den el fracaso, que tiene y atesora bienes, o que no tiene, que puede vivir bien en comodidad, o en miseria, es decir que es un semejante en quien debemos fijarnos permanentemente, tanga o no dinero, vivienda, vehículos lujosos o no lujosos, viva en covachas o en palacios. El “OTRO” es nuestro hermano y solo mediante él nos pedemos salvar, solo mediante él podemos aspirar a llegar de nuevo a nuestro Dios, alcanzar la salvación. Algunos credos, es decir algunos que piensan religiosamente diferente a nosotros los Católicos, mal informados, lógicamente, establecen línea directa con Dios, no necesitan del hombre, especialmente para servirle y ayudarlo, no, solo para que le sirvan o lo ayuden. No necesitan los Sacramentos como la confesión y la Eucaristía, el Matrimonio a su manera, la Confirmación o invocación al Espíritu Santo en la Confirmación…en fin no necesitan de lo establecido por Dios legítimamente como su Iglesia, no lo establecido por su Iglesia Legitimante constituida…entonces, por qué tengo que confesarle mis pecados a un hombre igual a mí, pecador y de pronto más pecador que yo? No, eso no va conmigo, Vamos directo a Dios. Bueno, miremos con serenidad esto. ¿Tú puedes ofender a Dios ? ¿Si pecas quebrantas la ley, ofendes a Dios ? Mira bien lo que voy a decir, no te escandalices en primer lugar. Dios es Omnipotente, Santo, el Santo de los Santos, Principio y fin de Todas las cosas, será susceptible de que lo ofendamos? Es nuestra obligación adorarle y reconocerle como nuestro Creador, Es invisible además, un espíritu Puro, el Pero Cómo? No. nos atrevemos, por más ateos y odio que sintamos por El, no lo podemos ofender. Si pudiéramos ya lo habíamos matado, perdón, lo habíamos destrozado, destruido, Si envió su Hijo a la tierra y lo sacrificamos en una Cruz, siendo el Hijo de Dios, qué no haríamos con Dios mismo? No crea que lo entiendas muy fácil, tampoco yo, pero esa es la realidad. A quién ofendemos entonces cuando quebrantamos la ley, cual ley ? Quebrantamos la ley de Dios para ofender al hombre, al hermano, al otro. O, no? Entonces el al otro al que debemos pedir perdón, si él nos perdona, Dios nos perdona, si no, es probable que lo piense dos veces…Digo, me atrevo a decir que lo piensa dos veces y Dios me ha de perdonar, porque El es la infinita Misericordia, por una parte, por otra no creó a nadie para que se condenara, puesto que el pecado es fuente de condenación. Pero miren esta partecita del Evangelio cuando nos enseña cómo va a enviar al cielo a los escogidos y como van a dar a los infiernos lo no escogidos, es decir cómo nos escoge al momento de premiarnos o de castigarnos:
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
- 31Cuando venga en su gloria el Hijo del hombre y todos los ángeles con él, se sentará en el trono de su gloria 32y serán reunidas ante él todas las naciones.
Él separará a unos de otros, como el pastor separa las ovejas de las cabras.
33Y pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda.
34Entonces dirá el rey a los de su derecha:
«Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo.
35Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, 36estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme».
37Entonces los justos le contestarán: «Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber?; 38¿cuándo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?; 39¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?»
40Y el rey les dirá:«Os aseguro que cada vez que lo hicisteis con uno de éstos mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis».
41Y entonces dirá a los de su izquierda: «Apartaos de mí, malditos; id al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. 42Porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber, 43fui forastero y no me hospedasteis, estuve desnudo y no me vestisteis, enfermo y en la cárcel y no me visitasteis».
44Entonces, también éstos contestarán: «Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o forastero o desnudo, o enfermo o en la cárcel y no te asistimos?»
45Y él replicará: «Os aseguro que cada vez que no lo hicisteis con uno de éstos, los humildes, tampoco lo hicisteis conmigo».
46Y éstos irán al castigo eterno y los justos a la vida eterna.”
Miremos con atención los subrayados, que son míos, “cada vez que lo hicisteis con uno de éstos mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis».”
“…cada vez que no lo hicisteis con uno de éstos, los humildes, tampoco lo hicisteis conmigo».” “Mateo 25,31-46
Queda bien claro, no es verdad? Hay alguna duda,? No lo creo sinceramente, es el “humilde hermano” el que nos da el pase a la gloria o el que nos abre las puertas del suplicio eterno…
El hacerlo o el no hacerlo, no es con Dios, Él es el dueño de todo, El todo lo tiene, es con el “humilde hermano” con el que no tiene, con el incapacitado, con el pobre, el ignorante, el desquiciado, el enfermo, el desnudo, con el prisionero, el hambriento…ese es el otro. Bueno ya todas estas en dónde está el otro, e dónde se habrá escondido? No lo sabes? Pues sal un poquito de tu encierro, de tu abrigo, de tu abundancia, cierra tu nevera, revisa tu estante en donde tienes todos los remedios y sal a la calle, tú que tienes riquezas, comodidades, estás alentado, tienes salud, dinero y amor, mira a tu alrededor…enciende el televisor, la radio, mira el periódico, ves un poco de gente ahogándose, que ha perdido todo lo que tenía y lo que no tenía por las inundaciones, por la violencia? Observa el semáforo en donde estás parado con tu flamante vehículo. Aún no lo ves? Pasa por un Hospital, por un ancianato, por una cárcel, un centro de rehabilitación mental o de conducta, mira bien a ver si por esos lados está el Juez, Dios , Jesús…Nada, no ves nada…«Os aseguro que cada vez que lo hicisteis con uno de éstos mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis».No seas bobito, o bobita, ahí está en los desnudos, en los presos, en los que están ahogándose por la inundación, en los loquitos, en el desplazado, en los enfermos, en los ancianitos…en “los Humildes” y desarrapados, hambrientos, ahí está, no dejes pasar la oportunidad de servir, de acompañar, de ganarte el cielo…Despierta, están tocando a tu puerta, Ese es EL OTRO.

10 CAPITULO X

Veamos a manera de imaginación este diseño, permitamos que el Santo Espíritu fluya.
EL PLAN DIVINO, EL PLAN DE DIOS.
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Creación del Universo
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Preparación del escenario.
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Creación del Hombre
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1ª. Opción. El Paraíso, pero si obedecen. Caída de Adán y Eva Prueba no superada. Aparente victoria de Satán.
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La Ley de Moisés: Los Mandamientos.
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2ª. Opción. Redención del Hombre. El Padre envía a su propio Hijo a la tierra.
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Ejemplo de vida, predicación de Jesús( El Evangelio, la Buena Nueva)
Fundación de la Iglesia Católica
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Pasión y muerte de Jesús
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Resurrección
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Envío del Espíritu Santo
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La Iglesia establece sus :
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*Mandamientos
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· Sacramentos
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Mi creación y mi aparición en escena.
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Libre albedrío
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La Salvación por el otro.
§
Legado de Jesús: Su propia madre , La Virgen María
Pensemos de una manera muy simple, que Dios como el principio de la sabiduría, se ideó este plan, así de sencillo, como para poderlo entender plenamente. Como si nosotros fuéramos a hacer una gran obra y nos sentáramos a pensar , cómo se pueden hacer las cosas ? Es lógico que se trataba de la Redención del Género humano, de la Salvación de la humanidad, que solo Dios en su infinita sabiduría podía trazar un Plan tan perfecto para que todos nos pudiéramos salvar, porque si bien es cierto que creó a los ángeles para que lo adoraran, le sirvieran y le alabaran por toda la eternidad, no es menos cierto que creó al hombre para los mismos fines, pero con una prueba, por decirlo de alguna manera, especial, como para que nos sintiéramos mejor que los ángeles al ganarnos el derecho a la Salvación. Interesante, verdad? Juan Pablo II, Nuestro actual Papa Benedicto XXII, nos han invitado a reflexionar en este paso tan importante de la Salvación implementando el Plan de Dios y recordándonos cuales eran esos planes divinos al ser creados por Él.
El Génesis, premier libro de la Biblia, nos describe la creación del Universo de manera prodigiosa, sencilla y entendible. Parece ser el libro más antiguo del que tenga noticias la humanidad, traducido de todas las lenguas antiguas, miles de años, por expertos de la Iglesia y con una terminología que pudiéramos entender, desde los primeros lectores hasta nosotros, los más avanzados. Nos habla de una Creación en seis días, de una creación del Hombre sacado del barro de la tierra, de un espíritu infundido por un soplo del Creador, de una pareja sacada de las costilla del varón…Muy interesante relato por cierto.
Por eso es bueno preguntar a personas que sepan versadas en estos temas, porque si nos confunde un término del idioma que dominamos, Español, Inglés, francés, Italiano, cualquiera, un arcaísmo o término antiguo que ya no se usa, costumbrismo o una simple palabra que pos su territorialidad cambia de significado, por decir algo, “bolsa” en algunas partes, es talego, en otras, paca, en otra, empaque, así mil más, cómo pretendemos con nuestra mente finita entender todo el significado de estas palabras que nos presenta la Biblia, si muchas de ellas a pesar de su traducción al idioma tienen miles de años? Por cuestiones semánticas, el bus es güagüa en Puerto Rico, Cuba, República Dominicana, en el caribe; nuestro fara, es conocido como rabi pelado, como chucha…en fin, lo importante es entender que una palabra de hace mil o dos mil años pueda tener el mismo significado para nosotros que para quienes la vieron nacer. Por eso la Biblia habla de días, o períodos, habla de una hechura de barro, pues los Caldeos, los Egipcios, los Arameos, los Israelitas eran orfebres, el soplo era como comunicar el espíritu, por eso y para que todos entendiéramos, incluso ellos, los de los primeros tiempos, la Biblia ha utilizado esos términos exactamente. Incluso, hay costumbres que han trascendido notablemente. Antes no había control sobre poscontagios con la sangre, por lo tanto las transfusiones eran imposibles de realizar, por prevención y por higiene, algunas enfermedades se creía que se transmitían por consumir carne de animales “sucios” cuál no lo es? Pero el cerdo por ejemplo que come de todo, entonces no se podía consumir esta carne, era un delito que se castigaba , muchas cosas no se pueden tomar al pie de la letra, por eso insisto en consultar con un sacerdote con una persona versada ojalá en Sagradas escrituras, hay sacerdotes que dedican toda su vida a estudiar estas disciplinas.
Con estas aclaraciones, digamos que Dios creó el Universo en seis días, nos dice la Biblia que después de cada día el Creador veía que era bueno y continuaba la Creación, el séptimo día creó al hombre “lo creó a su imagen y semejanza, hombre y mujer los creó…” Ese es el primer paso del Plan Divino, prepararnos el escenario y luego sí ubicarnos en él.
Colocó a Adán y a Eva en un sito muy lindo que llamó Paraíso y les hizo ciertas advertencias.
“Después de crear al hombre con polvo y barro de la tierra, Dios plantó un jardín paradisíaco al este del Edén, y lo llenó de árboles cuyos frutos eran como joyas radiantes y apetitosas, entre ellos el Árbol de la Ciencia del Bien y del Mal. Pisón (el Orontes) riega la tierra de Javilá (Arabia o Siria), donde abundan el oro y el rubí; el Guijón (el Nilo) rodea la tierra de Kush (Nubia); el Tigris corre al oriente de Asiria (en Mesopotamia), y el cuarto es el Eufrates. Dios puso a Adán allí y le permitió que asistiese a la asamblea divina (Gén. II: 8-14; Ezequiel XXVIII: 13).”
Los unió en matrimonio para que poblaran la tierra y les dijo que podían comer de todos los frutos, menos de uno, los del “Árbol del Bien y del Mal”, ellos desobedecieron y fueron sacados del Paraíso.
Algunos morbosos, de pronto nosotros también pensamos que la manzana de Eva, la que le ofreció a comer a Adán, no era la fruta del árbol prohibido sino el sexo, qué malvada es nuestra mente, no? Si eran casados y puestos por Dios, con la orden de “Creced y multiplicaos, llenad la tierra…” Cómo podrían pecar por el sexo? No, guardemos esa morbosidad y entendamos que fue un acto de desobediencia real, de rebeldía a la voluntad de Dios, que nos costó a todos la pena de la condenación eterna. Es el triunfo de Satán, el Ángel del mal . Pero también el despliegue del siguiente paso en el Plan de Dios, la recuperación de la humanidad, la salvación del hombre, la Redención. No se podía el demonio quedar con las suyas, y pensó el Señor, digámoslo de esa manera en enviar a la tierra a su propio Hijo, pues la dignidad del hombre , la dignidad con que había sido creado, y la infinita misericordia y compasión de Dios, así lo ameritaban.
Durante el tiempo que transcurrió entre la creación del Hombre y la venida de Jesús, transcurrieron muchos años, muchísimos años, y durante ese tiempo Dios siempre veló por la humanidad enviando caudillos que orientaran a los hombres y sobretodo que alimentaran la esperanza de la venida del Mesías. El más destacado de todos los caudillos fue Moisés, ojalá nos tomáramos el cuidado de leer la historia de Moisés, que además de ser una pieza literaria de primer orden, inimitable e inigualable, es altamente instructiva de nuestro origen y del anuncio de la venida del Señor. En un monte de mucha significación para el pueblo de Dios, recibe Moisés del cielo, las Tablas de la Ley, por medio de la cual el pueblo debía conducirse, los diez mandamientos.
“Moisés subió varias veces al monte Horeb, y en dos ocasiones permaneció allí cuarenta días y cuarenta noches. (Éx 24:18; 34:28.) La primera vez volvió con dos tablas de piedra “en las que el dedo de Dios había escrito”, y que contenían las “Diez Palabras” o Diez Mandamientos, las leyes básicas del pacto de la Ley. (Éx 31:18; Dt 4:13.)
“"En aquel tiempo, Jehová me dijo: Lábrate dos tablas de piedra como las primeras.... Y escribiré en aquellas tablas las palabras que estaban en las primeras tablas que quebraste; y las pondrás en el arca.… Y escribió en las tablas.... los diez mandamientos.... y me las dio Jehová. Y volví y descendí del monte, y puse las tablas en el arca que había hecho." Deuteronomio 10:1-5
Éxodo 20

10.1.1 Los Diez Mandamientos

(Dt. 5.1-21)
1 Y habló Dios todas estas palabras, diciendo:
2 Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre.
3 No tendrás dioses ajenos delante de mí.
4 No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.
5 No te inclinarás a ellas, ni las honrarás;(A) porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen,
6 y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos.(B)
7 No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano;(C) porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano.
8 Acuérdate del día de reposo[a] para santificarlo.(D)
9 Seis días trabajarás, y harás toda tu obra;
10 mas el séptimo día es reposo[b] para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna,(E) tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas.
11 Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo[c] y lo santificó.(F)
12 Honra a tu padre y a tu madre,(G) para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da.(H)
13 No matarás.(I)
14 No cometerás adulterio.(J)
15 No hurtarás.(K)
16 No hablarás contra tu prójimo falso testimonio.(L)
17 No codiciarás(M) la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.
Con los Mandamientos, Dios mantiene su Plan, lo implementa y Moisés es un instrumento muy importante, le antecede a la venida del Mesías y dentro del tiempo que se ha anunciado, por los diferentes profetas hasta su primo Juan Bautista, después del cual aparece Jesús, plenamente autorizado y confirmado por el Espíritu Santo en el Bautizo de Jesús, en el río Jordán..”este es mi hijo muy amado, en quien tengo puestas todas mis complacencias..” Mat. 3,17
Ah, pero ahora entra en el Plan una figura en extremo tierna, dulce, sencillamente admirable que pone a temblar al triunfador del Paraíso, al maligno, es la figura del Niño Jesús, a su lado José y María sus padres. Ella, será también nuestra madre para siempre.
Sigamos con mucha atención este Plan, porque en este punto entra en la arte más interesante, puesto que Jesús, el Hijo de Dios, el redentor, entra en acción. Ya no son los Profetas los que anuncian la llegada del Reino de Dios, es Él mismo que viene a los suyos, así muchos no lo reciban; empieza a entrevar la Buena Nueva a todos los pueblos, con ayuda de los más sencillos, los más humildes, unos pescadores de Galilea que han sido observadores fieles de la ley de Moisés, los apóstoles. Ellos lo acompañarán en su camino por la Vida Pública y con ellos fundará la IGLESIA CATOLICA, su Iglesia, la única fundada por Jesús. Ella será como el lazo con el cual se pueda realizar la continuación de su Plan Divino de Salvación para el hombre. Pero es ahí en donde debemos estar para poder participar de dicho Plan. No lo olvides ni por un momento que ahí estamos nosotros como parte muy importante, como sujetos de ese Plan, es fundamental que lo pienses, que te apropies de la responsabilidad que tienes, de la participación personal que debes dar, de la conciencia de pertenencia en este gran acto de Dios.
La predicación de la verdad, el cuestionamiento al sistema social practicado por los mal intérpretes de ley Mosaica, de los Escribas y Fariseos, la confirmación de las profecías, el miedo de la monarquía a perder el poder romano frente a los Judíos, el temor de algunos sacerdotes Judíos de perder sus prebendas religiosas, el llamamiento a una vida con el prójimo, al amor, a la caridad, el llamamiento al reconocimiento del otro, enfermo, desvalido, viuda, leproso, pagano…eso movió los cimientos de la molicie y del dominio de las élites Judías y entonces había que borrar de la faz de la tierra a quien se oponía a este tipo de estructura, de tejido social.
Jesús, el Mesías, rebela directamente su Plan al Hombre, lo hace públicamente a riesgo de su muerte. El Plan de Redención, basado en la entrega, en el amor al prójimo, en la Bienaventuranzas…Esto lo lleva a la más denigrante de las muertes, la muerte de Cruz, el juicio más inicuo, el trato más vil que pueda dársele a un ser humano…eso nos valió la vida, el paraíso de nuevo, la Salvación. Bendita sea la dolorosa pasión de Jesús y su magno acto de generosidad con el hombre. Está sellada la victoria sobre el mal, sobre Satanás.
Hay un silencio, un temor que dura tres largos días, ha sido destruido el Templo, pero en tres días será reedificado, “Jesús les respondió: “Destruyan este templo y en tres días lo volveré a levantar Los judíos le dijeron: “Han sido necesarios cuarenta y seis años para construir este Templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?” Pero él se refería al templo de su cuerpo. Por eso, cuando Jesús resucitó, sus discípulos recordaron que él había dicho esto, y creyeron en la Escritura y en la palabra que había pronunciado.” Juan
Capítulo 2,13-22.
“ Pero cuando el Padre envíe en mi nombre al Consolador, al Espíritu Santo, él será quien os enseñe muchas cosas y os recuerde todo lo que yo os he dicho.”
“ El Espíritu Santo vendrá y los ayudará, porque el Padre lo enviará para tomar mi lugar. El Espíritu Santo les enseñará todas las cosas, y les recordará todo lo que les he enseñado”. Juan 14,26
La Resurrección de Cristo es un hecho demasiado importante como para quedar referido sólo como un acontecimiento histórico. En la Resurrección de Cristo está el centro de nuestra fe, porque “si no resucitó Cristo, vana es nuestra predicación, vana también vuestra fe” (1 Co. 15, 14), nos advierte San Pablo.
La Resurrección constituye ante todo la confirmación de todo lo que Cristo hizo y enseñó. Todas las verdades, incluso las más difíciles de comprender por el ser humano, encuentran su comprobación porque Cristo, al resucitar, ha dado la prueba definitiva de su autoridad como Dios (cf. Catecismo de la Iglesia Católica #651).
Una vez Cristo resucitado renace la Fe en sus seguidores, se patentiza la derrota de sus perseguidores y se inicia como un proceso final, puesto que El partirá victorioso de la tierra y enviará al Espíritu Santo para que nos asista en todo, aunque El nunca nos abandonará, así lo prometió en la Ultima cena.
"Yo estaré siempre con vosotros hasta la consumación de los siglos" (Mt 28,20).
“… y enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado. Y he aquí yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin de la época. "
De aquí hasta el momento de la Ascensión del Señor se termina de consolidar su Iglesia, la Iglesia Católica y Apostólica, puesto que la inicia con sus primeros apóstoles, la única y verdadera Iglesia fundada por Jesucristo, ninguna otra ha sido fundada por El, esto debe quedar muy claro.
Al Resucitar Jesús y Ascender en cuerpo y alma al Padre, queda consolidado el Plan de Dios, nos corresponde a nosotros seguirlo llevando a cabo en cada uno de nosotros y no perder nunca de horizonte que todo lo sufrido, lo hecho, lo acontecido en la Creación, en la Encarnación, Dios hecho hombre, la Pasión y muerte, la Resurrección y la Ascensión, todo absolutamente todo, lo hizo el Señor por mí, por la humanidad dentro de la cual yo soy lo más importante por el hecho solo de existir. El Plan está muy claro, fácil de entender ahora y no tengo otro camino que seguir esos lineamientos que conducen a mi salvación. Si me aparto de esto, todo ha sido inútil, la obra de Dios, su muerte, su Encarnación, todo y yo el único culpable, no se puede buscar en otra parte al culpable porque El ha puesto todo en mis manos, tremenda responsabilidad, bendita responsabilidad, loado sea el nombre del Señor.
Solo que Dios me ha dejado quienes me ayuden en este camino, especialmente la Santa iglesia, para eso, ella como madre y maestra de la humanidad ha estableció:
*Los Sacramentos y
*Los Mandamientos de la Iglesia.
Los recuerdas? Pero lo más importante, los practicas?
No podemos cerrar sin dar un vistazo a nuestra propia madre:
“Junto a la cruz de Jesús estaban su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Cleofás, y María Magdalena. 26 Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo.» 27 Luego dice al discípulo: «Ahí tienes a tu madre.» Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa.”
Ella estuvo desde antes del nacimiento de Jesús, suplicando todos los días, a cada instante al Señor, que le permitiera ser “la esclava de las esclavas el Señor…” El premio a su humildad, SER LA MADRE DE JESUS, lo lleva en sus entrañas, recibe el anuncio del ángel, nace en los labios de su prima Isabel, la madre de Juan el Bautista, el Magnificat, “Mi alma glorifica al Señor, y mi espíritu está transportado de gozo en el Dios salvador mío…” después del Ave María, la oración más bella que existe en el oratorio católico…
Al tomarla el apóstol como madre suya, la toma a nombre de toda la humanidad, a nombre mío, qué dicha más grande, qué regalo después de la Redención, más grande y más significativo. Ella está en el corazón, al lado de cada uno de nosotros, es la Virgen de las Mercedes, del amor, de la Misericordia, del Buen Consejo, de Guadalupe, de Reina de los Pueblos, sus nombres como las flores de un jardín se refieren a la misma maravillosa persona, a nuestra madre del cielo y de la tierra, puesto que ella está ahí donde la necesitamos, ella es la medianera en el Señor, su Hijo, ella nos consuela, es la madre de los afligidos, nos llena de amor, de cuidados, de ternura, de paz, es la Virgen de la Paz, ella es la quien mira el bien por nosotros, la que nos libra de todo mal, la aconseja a nuestro Ángel de la Gurda y le impele para que no nos descuide un solo momento, ella nos prepara su manto para recibirnos en el momento de presentarnos ante el Supremo Juez. “Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor está contigo, bendita tú eres entre todas la mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, JESÚS
DOCUMENTO 1
DOCUMENTOS DE ILUMINACION.
DESDE PARÍS Y LOURDES, LA LECCIÓN DEL PAPA «LITÚRGICO»
Fuente: chiesa.espresso.repubblica.it
Autor: Sandro Magister
Sobre el nacimiento de la gran música occidental
De la exposición ofrecida en el Collège des Bernardins, París, 12 de septiembre de 2008
Los Salmos contienen frecuentes instrucciones incluso sobre cómo deben cantarse y acompañarse de instrumentos musicales. Para orar con la Palabra de Dios el sólo pronunciar no es suficiente, se requiere la música. Dos cantos de la liturgia cristiana provienen de textos bíblicos, que los ponen en los labios de los Ángeles: el "Gloria", que fue cantado por los Ángeles al nacer Jesús, y el "Sanctus", que según Isaías 6 es la aclamación de los Serafines que están junto a Dios. A esta luz, la Liturgia cristiana es invitación a cantar con los Ángeles y dirigir así la palabra a su destino más alto. Escuchemos en ese contexto una vez más a Jean Leclercq: "Los monjes tenían que encontrar melodías que tradujeran en sonidos la adhesión del hombre redimido a los misterios que celebra. Los pocos capiteles de Cluny, que se conservan hasta nuestros días, muestran los símbolos cristológicos de cada uno de los tonos" (cf. Ibid., p. 229).
En San Benito, para la plegaria y para el canto de los monjes, la regla determinante es lo que dice el Salmo: "Coram angelis psallam Tibi, Domine" –delante de los ángeles tañeré para ti, Señor (cf. 138, 1). Aquí se expresa la conciencia de cantar en la oración comunitaria en presencia de toda la corte celestial y por tanto de estar expuestos al criterio supremo: orar y cantar de modo que se pueda estar unidos con la música de los Espíritus sublimes que eran tenidos como autores de la armonía del cosmos, de la música de las esferas.
De ahí se puede entender la seriedad de una meditación de san Bernardo de Claraval, que usa un dicho de tradición platónica transmitido por Agustín para juzgar el canto feo de los monjes, que obviamente para él no era de hecho un pequeño matiz, sin importancia. Califica la confusión de un canto mal hecho como un precipitarse en la "zona de la desemejanza", en la "regio dissimilitudinis". Agustín había echado mano de esa expresión de la filosofía platónica para calificar su estado interior antes de la conversión (cf. Confesiones VII, 10.16): el hombre, creado a semejanza de Dios, al abandonarlo se hunde en la "zona de la desemejanza" – en un alejamiento de Dios en el que ya no lo refleja y así se hace desemejante no sólo de Dios, sino también de sí mismo, del verdadero ser hombre. Es ciertamente drástico que Bernardo, para calificar los cantos mal hechos de los monjes, emplee esta expresión, que indica la caída del hombre alejado de sí mismo. Pero demuestra también cómo se toma en serio este asunto. Demuestra que la cultura del canto es también cultura del ser y que los monjes con su plegaria y su canto han de estar a la altura de la Palabra que se les ha confiado, a su exigencia de verdadera belleza.
De esa exigencia intrínseca de hablar y cantar a Dios con las palabras dadas por Él mismo nació la gran música occidental. No se trataba de una "creatividad" privada, en la que el individuo se erige un monumento a sí mismo, tomando como criterio esencialmente la representación del propio yo. Se trataba más bien de reconocer atentamente con los "oídos del corazón" las leyes intrínsecas de la música de la creación misma, las formas esenciales de la música puestas por el Creador en su mundo y en el hombre, y encontrar así la música digna de Dios, que al mismo tiempo es verdaderamente digna del hombre e indica de manera pura su dignidad.
Sobre la presencia real de Jesús en la eucaristía
De la homilía de la Misa en la Explanada de los Inválidos, París, 13 de septiembre de 2008
¿Cómo llegar a Dios? ¿Cómo lograr encontrar o reencontrar a Aquel que el hombre busca en lo más profundo de sí mismo, hasta olvidarse frecuentemente de sí? San Pablo nos invita a usar no solamente nuestra razón, sino sobre todo nuestra fe para descubrirlo. Ahora bien, ¿qué nos dice la fe? El pan que partimos es comunión con el Cuerpo de Cristo; el cáliz de acción de gracias que bendecimos es comunión con la Sangre de Cristo. Extraordinaria revelación que proviene de Cristo y que se nos ha transmitido por los Apóstoles y toda la Iglesia desde hace casi dos mil años: Cristo instituyó el sacramento de la Eucaristía en la noche del Jueves Santo. Quiso que su sacrificio fuera renovado de forma incruenta cada vez que un sacerdote repite las palabras de la consagración del pan y del vino. Desde hace veinte siglos, millones de veces, tanto en la capilla más humilde como en las más grandiosas basílicas y catedrales, el Señor resucitado se ha entregado a su pueblo, llegando a ser, según la famosa expresión de San Agustín, "más íntimo en nosotros que nuestra propia intimidad" (cf. Confesiones, III, 6.11).
Hermanos y hermanas, veneremos fervientemente el sacramento del Cuerpo y la Sangre del Señor, el Santísimo Sacramento de la presencia real del Señor en su Iglesia y en toda la humanidad. Hagamos todo lo posible por mostrarle nuestro respeto y amor. Démosle nuestra mayor honra. Nunca permitamos que con nuestras palabras, silencios o gestos, quede desvaída en nosotros y en nuestro entorno la fe en Cristo resucitado presente en la Eucaristía. Como dijo magistralmente San Juan Crisóstomo: "Consideremos los favores inefables de Dios y todos los bienes de los que nos hace gozar cuando le ofrecemos la copa, cuando comulgamos, dándole gracias por haber liberado al género humano del error, por haber acercado a él a los que estaban alejados y haber convertido a los desesperados y ateos de este mundo en un pueblo de hermanos, de coherederos del Hijo de Dios" (Homilía 24 sobre la Primera Carta a los Corintios, 1). De hecho, sigue diciendo, "lo que está en la copa es precisamente lo que ha brotado de su costado, y eso es lo que participamos" (ibíd.). No se trata sólo de participar y compartir, sino que hay "unión", nos dice.
La Misa es el sacrificio de acción de gracias por excelencia, el que nos permite unir nuestra propia acción de gracias a la del Salvador, el Hijo eterno del Padre. Por sí misma, la Misa nos invita también a huir de los ídolos, porque, como reitera San Pablo, "no podéis participar en dos mesas, la del Señor y la de los malos espíritus" (1 Co 10,21). La Misa nos invita a discernir lo que en nosotros obedece al Espíritu de Dios y lo que en nosotros aún permanece a la escucha del espíritu del mal. En la Misa sólo queremos pertenecer a Cristo, y repetimos con gratitud –con "acción de gracias"- el clamor del salmista: "¿Cómo pagaré al Señor todo el bien que me ha hecho?" (Sal 116,12). Sí, ¿cómo dar gracias al Señor por la vida que me ha dado? La respuesta a la pregunta del salmista está en el mismo Salmo, pues la Palabra de Dios responde con misericordia a las cuestiones que plantea. ¿Cómo pagar al Señor todo el bien que nos hace sino retomando sus propias palabras: "Alzaré la copa de la salvación, invocando su nombre" (Sal 116,13)?
Alzar la copa de la salvación e invocar el nombre del Señor, ¿no es precisamente la mejor manera de "no tener que ver con la idolatría", como nos pide San Pablo? Cada vez que se celebra una Misa, cada vez que Cristo se hace sacramentalmente presente en su Iglesia, se realiza la obra de nuestra salvación. Celebrar la Eucaristía significa, por tanto, reconocer que sólo Dios puede darnos la felicidad plena, enseñándonos los verdaderos valores, los valores eternos que nunca declinarán. Dios está presente en el altar, pero también está presente en el altar de nuestro corazón cuando en la comunión le recibimos en el sacramento de la Eucaristía. Sólo Él nos enseña a huir de los ídolos, espejismos del pensamiento.
Ahora bien, queridos hermanos y hermanas, ¿quién puede alzar la copa de la salvación e invocar el nombre del Señor en nombre de todo el pueblo de Dios, sino el sacerdote ordenado para ello por el Obispo? A este respecto, queridos ciudadanos de París y de la región parisina, así como los venidos de toda Francia y de otros países vecinos, permitidme hacer un llamamiento, esperanzado en la fe y en la generosidad de los jóvenes que se plantean la cuestión de la vocación religiosa o sacerdotal: ¡No tengáis miedo! ¡No tengáis miedo de dar la vida a Cristo! Nada sustituirá jamás el ministerio de los sacerdotes en el corazón de la Iglesia. Nada suplirá una Misa por la salvación del mundo!
Sobre la oración del Angelus Domini
Del mensaje en el Angelus del mediodía, Lourdes, 14 de septiembre de 2008
Cada día, la oración del Ángelus nos ofrece la posibilidad de meditar unos instantes, en medio de nuestras actividades, en el misterio de la encarnación del Hijo de Dios. A mediodía, cuando las primeras horas del día comienzan a hacer sentir el peso de la fatiga, nuestra disponibilidad y generosidad se renuevan gracias a la contemplación del "sí" de María. Ese "sí" limpio y sin reservas se enraíza en el misterio de la libertad de María, libertad plena y total ante Dios, sin ninguna complicidad con el pecado, gracias al privilegio de su Inmaculada Concepción.
Este privilegio concedido a María, que la distingue de nuestra condición común, no la aleja, más bien al contrario la acerca a nosotros. Mientras que el pecado divide, nos separa unos de otros, la pureza de María la hace infinitamente cercana a nuestros corazones, atenta a cada uno de nosotros y deseosa de nuestro verdadero bien. Estáis viendo, aquí, en Lourdes, como en todos los santuarios marianos, que multitudes inmensas llegan a los pies de María para confiarle lo que cada uno tiene de más íntimo, lo que lleva especialmente en su corazón. Lo que, por miramiento o por pudor, muchos no se atreven a veces a confiar ni siquiera a los que tienen más cerca, lo confían a Aquella que es toda pura, a su Corazón Inmaculado: con sencillez, sin fingimiento, con verdad. Ante María, precisamente por su pureza, el hombre no vacila a mostrarse en su fragilidad, a plantear sus preguntas y sus dudas, a formular sus esperanzas y sus deseos más secretos. El amor maternal de la Virgen María desarma cualquier orgullo; hace al hombre capaz de verse tal como es y le inspira el deseo de convertirse para dar gloria a Dios.
María nos muestra de este modo la manera adecuada de acercarnos al Señor. Ella nos enseña a acercarnos a Él con sinceridad y sencillez. Gracias a Ella, descubrimos que la fe cristiana no es un fardo, sino que es como un ala que nos permite volar más alto para refugiarnos en los brazos de Dios.
La vida y la fe del pueblo creyente manifiestan que la gracia de la Inmaculada Concepción hecha a María no es sólo una gracia personal, sino para todos, una gracia hecha al entero pueblo de Dios. En María, la Iglesia puede ya contemplar lo que ella está llamada a ser. En Ella, cada creyente puede contemplar desde ahora la realización cumplida de su vocación personal. Que cada uno de nosotros permanezca siempre en acción de gracias por lo que el Señor ha querido revelar de su designio salvador a través del misterio de María. Misterio en el que estamos todos implicados de la más impresionante de las maneras, ya que desde lo alto de la Cruz, que celebramos y exaltamos hoy, Jesús mismo nos ha revelado que su Madre es Madre nuestra. Como hijos e hijas de María, aprovechemos todas las gracias que le han sido concedidas, y la dignidad incomparable que le procura su Concepción Inmaculada redunda sobre nosotros, sus hijos.
Algo más sobre la presencia real de Jesús en la eucaristía
De la meditación conclusiva en la procesión eucarística, Lourdes, 14 de setiembre de 2008
La Hostia Santa es el Sacramento vivo y eficaz de la presencia eterna del Salvador de los hombres en su Iglesia. [...] Una inmensa muchedumbre de testigos está invisiblemente presente a nuestro lado, cerca de esta bendita gruta y ante esta iglesia querida por la Virgen María; la multitud de todos los que han contemplado, venerado, adorado, la presencia real de Quien se nos entregó hasta la última gota de su sangre; la muchedumbre de todos los que pasaron horas adorándolo en el Santísimo Sacramento del Altar. [...] San Pierre-Julien Eymard lo dijo todo cuando escribió: "La Santa Eucaristía, es Jesucristo pasado, presente y futuro".
Jesucristo pasado, en la verdad histórica de la tarde en el cenáculo, que se nos recuerda en toda celebración de la Santa Misa.
Jesucristo presente, porque nos dice: "Tomad y comed todos, porque esto es mi cuerpo, ésta es mi sangre". "Esto es", en presente, aquí y ahora, como en todos los aquí y ahora de la historia de los hombres. Presencia real, presencia que sobrepasa nuestros pobres labios, nuestros pobres corazones, nuestros pobres pensamientos. Presencia ofrecida a nuestras miradas como aquí, esta tarde, cerca de la gruta donde María se reveló como Inmaculada Concepción.
La Eucaristía es también Jesucristo futuro, Jesucristo que viene. Cuando contemplamos la Hostia Santa, su cuerpo glorioso transfigurado y resucitado, contemplamos lo que contemplaremos en la eternidad, descubriendo el mundo entero llevado por su Creador cada segundo de su historia. Cada vez que lo comemos, pero también cada vez que lo contemplamos, lo anunciamos, hasta que el vuelva, "donec veniat". Por eso lo recibimos con infinito respeto.
Algunos de nosotros no pueden todavía recibirlo en el Sacramento, pero pueden contemplarlo con fe y amor, y manifestar el deseo de poder finalmente unirse a Él. Es un deseo que tiene gran valor ante Dios: esperan con mayor ardor su vuelta; esperan a Jesucristo, que debe venir.
SANDRO MAGISTER nació el 1943 en Busto Arsizio, arquidiócesis de Milán, en la fiesta de los Ángeles Custodios. Al día siguiente fue bautizado en la Iglesia Católica. Está casado con Anna. Tiene dos hijas, Sara y Marta. Vive en Roma.

Sus primeras lecturas importantes, como estudiante de liceo, fueron:

– “I santi segni”, de Romano Guardini;
– “Il mistero pasquale”, de Louis Bouyer;
– “Bible et Liturgie”, de Jean Daniélou;
– “Missarum Sollemnia”, de Josef A. Jungmann;
– “De Mysteriis”, de San Ambrosio;
– “Catholicisme”, de Henri De Lubac.

Ha estudiado teología, filosofía e historia en la Facultad de Teología de Milán y en la Universidad Católica del Sagrado Corazón. En el 1967 obtuvo la licencia en teología.

Es Periodista. Escribe para el semanario "L'espresso". Se ha especializado en información religiosa, en particular sobre la Iglesia Católica y el Vaticano.

Ha escrito dos libros de historia política de la Iglesia italiana: “La política vaticana e l'Italia 1943-1978”, Roma, 1979; y “Chiesa extraparlamentare. Il trionfo del pulpito nell'età post-democristiana”, Nápoles, 2001. Sobre este tema da cursos en la universidad de Urbino.

Ha preparado la publicación del libro "Homilias. El año litúrgico narrado por Joseph Ratzinger, Papa", editado en el 2008 por Libri Scheiwiller.

EL SITIO WEB WWW.CHIESA es creación suya. Desde el otoño del 2002 es íntegramente bilingüe, en italiano y en inglese. Desde el otoño del 2006 está también en francés y en español.

El sitio web llega a una amplia y creciente platea de lectores: cerca de la mitad en Italia, el 20 por ciento en los Estado Unidos y el resto en todo el mundo, de Japón a Argentina, de Sudáfrica a Suecia, de la India a la China.

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OCUMENTO 2
LA ALEGRÍA, ¿UN MANDAMIENTO?
Fuente: Catholic.net
Autor: P. Fernando Pascual
Jesucristo mismo, al final de las bienaventuranzas, nos dijo: “Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos...” (Mt 5,12). O, como leemos en otro pasaje: “alegraos de que vuestros nombres estén escritos en los cielos” (Lc 10,20).
El mensaje cristiano es un mensaje de alegría. Es “Evangelio”, que significa “buena noticia” o “noticia alegre”. Es esperanza, es paz, es consuelo, es gozo profundo. Porque Dios ha entrado en la historia humana. Porque el demonio ha sido arrojado fuera. Porque la misericordia destruye el pecado. Porque el Hijo nos muestra el rostro del Padre. Porque la muerte ha sido derrotada. Porque el Señor tiene preparado un lugar para cada uno en el Reino de los cielos.
Necesitamos aprender a ver con alegría nuestra fe cristiana. Necesitamos presentarla con toda su belleza a los hombres. Lo recordaba en una de sus primeras entrevistas el Papa Benedicto Nos dejaría sorprendidos si alguien nos dijese: “te ordeno que seas alegre”. Porque la alegría no parece que caiga bajo ningún mandamiento. Porque, según parece, estar alegres, vivir en un gozo profundo, conseguir un estado de felicidad completa, se colocaría en un nivel que no depende de nuestras decisiones, propósitos o buenos deseos. Y si no depende de nuestra voluntad, tampoco podría ser mandado.
Sin embargo, en cierto sentido sí se puede “mandar” la alegría. San Pablo se atrevió a pedirlo con su pluma limpia, desde su escucha al Espíritu Santo. “Estad siempre alegres en el Señor; os lo repito, estad alegres” (Flp 4,4).
XVI, poco antes de ir a Colonia para reunirse con los jóvenes de todo el mundo (agosto de 2005). A la pregunta ¿qué querría decir a los jóvenes? el Papa respondía:
“Quisiera mostrarles lo bonito que es ser cristianos, ya que existe la idea difundida de que los cristianos deban observar un inmenso número de mandamientos, prohibiciones, principios, etc, y que por lo tanto el cristianismo es, según esta idea, algo que cansa y oprime la vida y que se es más libre sin todos estos lastres. Quisiera en cambio resaltar que ser sostenidos por un gran Amor y por una revelación no es una carga, sino que son alas, y que es hermoso ser cristianos. Esta experiencia nos da amplitud, pero sobre todo nos da comunidad, el saber que, como cristianos, no estamos jamás solos: en primer lugar encontramos a Dios, que está siempre con nosotros; y después nosotros, entre nosotros, formamos siempre una gran comunidad, una comunidad en camino, que tiene un proyecto de futuro: todo esto hace que vivamos una vida que vale la pena vivir. El gozo de ser cristianos, que es también bello y justo creer”.
¿Se puede mandar la alegría? Quizá podríamos responder que sí, si entendemos por alegría ese “gozo de ser cristianos” que nace del mayor acto de “obediencia” que los hombres podemos hacer: la obediencia, llena de Amor, que nos permite acoger libremente al Hijo de Dios hecho Hombre por nosotros.
Acoger su Evangelio de esperanza y de misericordia, sentirlo presente y vivo en la Iglesia, recordar sus palabras desde la luz interior del Espíritu Santo, ¿no es una fuente de profunda alegría?
Podemos, por lo tanto, vivir alegres, darnos con gozo y sin miedos al Padre que nos ama, servir con entusiasmo a nuestro hermano. Vale la pena recordar siempre que “Dios ama al que da con alegría” (2Co 9,7) y que “hay más alegría en dar que en recibir” (Hch 20,35).
Entonces, sí se puede mandar la alegría. Porque también Dios nos ha mandado que le amemos desde su mismo Amor, desde su entrega plena, desde su Encarnación redentora, desde su Cruz humilde, desde una presencia callada y constante en su Iglesia. Amados y amantes, seremos felices, seremos dichosos, seremos perfectos como perfecto es nuestro Padre de los cielos.
DOCUMENTO 3
PADRE NUESTRO
Nuestro idioma no es tan amplio en las acepciones del término, pero una de ellas Rezar es como “tocar con uno” como cuando decimos “eso no va conmigo, o eso va conmigo, como para mirar el medio vaso con agua lleno, en lugar de mirar el medio vacío. Es posible que en su idioma original, en que lo encontró el evangelista, que pudo ser el Arameo, su sentido es el que le da la Iglesia como de unión, de comunicación, de acercamiento…de intimidad, me gusta más este sentido como de unión en intimidad. Ese parece ser el sentido que le da el Maestro, cuando enseña a sus discípulos cómo debe ser la oración. Solo nuestros hermanos separados, algunos grupos de protestantes, se atreven a tener el último significado de los términos evangélicos, tan antiguos casi como la humanidad, para darles una significación semántica moderna. Qué peligro para influir negativamente en las personas que de pronto toman nuestro concepto. Se nos dificulta interpretar un modismo, digamos que moderno, un regionalismo, la palabra de un grupo étnico, de una jerga…en fin, con mayor razón una palabra que hace dos mil años fue pronunciada y que ha tenido exégetas consagrados estudiándola, entonces, como nos atrevemos a buscar la literalidad de un término para aplicarlo hoy? Veamos entonces “REZAR” como un acto de intimidad en dos direcciones. Una. Yo y Dios, mi Ser Superior, mi protector, mi Creador. Para los católicos, Abba, el Padre amoroso. Dos. Yo y mis congéneres, los demás, el resto de la humanidad. TRES, Yo, el otro y Dios…Por eso dijo; “Padre NUESTRO” Y no Padre MIO.En esa intimidad es mejor empezar a mirar la manera de rezar y en este caso de “REZAR” el PADRE NUESTRO.. Porqué el Padre Nuestro? Porque es la oración insignia, la que el Señor les propuso a sus apóstoles, que “rezaran” cuando se fueran a dirigir al Padre.
El hecho lo encontramos relatado en Mateo, 6,5 entre otras partes. No es que Jesús tuviera rabia contra los judíos, El era Judío, contra su manera de proceder en algunos casos. Si, especialmente contra su manera de “Orar” de rezar. Especialmente por los Fariseos, que se creían los “dueños de Dios” porque es que a veces nos creemos dueños de Dios, por ser cristianos, religiosos, sacerdotes, diáconos, monjas, profesores, maestros…Hermanos en Cristo. Contra los actos de algunos fariseos. Pero es bueno hacer la diferencia que no era contra los judíos, primero Jesús era Judío circunciso: no fue “contra” nadie, contra las personas, si contra las malas maneras, las cosas malas…
Segundo, nos dio el ejemplo de no estar en contra de nadie, si, de lo malo, de los actos de los malos, es digno de imitar. Lo malo hay que rechazarlo, no se puede estar con lo malo, pero con el pecador, con el malo hay que ser benigno, ayudarlo a salir del mal. Son dos elementos totalmente distintos. Primero la humildad, la entrega al Señor, el rendirnos ente su poder y ante su misericordia, no podemos pedir con revólver en mano, la cualidad de la sencillez e indispensable en la oración.
Oremos juntos.
PADRE NUESTRO, levanta la cabeza, física o mentalmente, es un grito, una llamada, una invocación. Como quien dice: Nuestro Padre, nuestro Papá, Abba, papá querido
QUE ESTÁS EN EL CIELO, es como un sentido de ubicación, digámosle en dónde está para que no crea que no sabemos en donde se encuentra, imaginemos el cielo, rodeado de ángeles, dando amor a la humanidad, a su creación, al universo, dirigiendo todo lo que existe.
SANTIFICADO SEA TU NOMBRE. Sintamos un gusto inmenso en poderlo saludar, en alabarlo. El recibe con agrado la alabanza de sus criaturas, como un padre ama que su hijo le diga, “papá, como luces de bien, joven, vigoroso…” sintámonos muy cerca de El..Observémoslo interiormente alabado por todos los santos y santas del cielo, de la tierra, por toda la creación que lo reconoce como Dios. Reina en la tierra, en el infierno, en todas partes, en cada uno de nosotros, se el verdadero Rey del universo.
VENGA A NOSOTROS TU REINO. ES una actitud de súplica, hagamos como cuando le solicitamos algo a una persona con amor, con insistencia, con cariño, cuando le pedimos algo que queremos que nos lo conceda de veras. Venga tu reino, Señor, insistamos con la cabeza, con ese movimiento interior de súplica. Por favor, no nos vayas a decir que no. Esas actitudes debe verlas el Señor fuera de oír las meras palabras.
HAGASE TU VOLUNTAD. Sintámonos abandonados en las manos del Señor, pero que sea una actitud de veras, no solo de palabra, que él nos sienta desmadejados en sus brazos, dejémonos amar, que El no necesita amor, “necesita” amarnos, somos nosotros los que necesitamos amor y El nos lo puede dar todo. Sintámonos totalmente abandonados en El Pero que lo sintamos de corazón, es una actitud interior, total….como perdidos en El, sin reservarnos nada, entregándole de veras el cuerpo, el alma, las cosas, lo que más amamos, lo que nos ata a la tierra, los seres queridos, aquel objeto que “amamos” tanto, todo absolutamente todo.
ASI EN LA TIERRA. En donde El nos ha colocado, en el sitio que nos une esencialmente a los hombres de donde tenemos que emerger hacia El, como el humo que una vez encendido el fuego tiene que buscar el vacío, ascender, buscar las alturas, el cielo azul, el espacio en donde pueda caber porque la tierra no es capaz de contenerlo todo. En este espacio reducido y pequeño, pero que es el espacio de nuestra búsqueda, de nuestra, preparación santificación, purificación desde donde debemos tender a ser perfectos como El es perfecto, desde donde escuchamos sus enseñanzas, practicamos sus doctrinas, encontramos a nuestros hermanos, a los buenos y a los no tan buenos, a los que nos gustan a y los que nos cuesta trabajo reconocer.
COMO EN EL CIELO. Como en donde los ángeles le rinden su tributo de adoración, los santos reconocen su suprema superioridad, los arcángeles se inclinan ante su Majestad, y el mismo rey de los infiernos lo reconoce como absoluto creador. En donde El es absoluto, pero en donde nos tiene también un sitio reservado que nos prometió antes del la Ascensión, al lado del Padre, junto al Espíritu Santo. Hay que sentirlo así, como decirle todo esto interiormente en un lampo de segundo que nos haga sentir unidos a El.
DADNOS HOY NUESTRO PAN DE CADA DIA. Socórrenos la salud, el alimento, el amor nuestro a nuestros semejantes y el de los semejantes a nosotros. El agua, el pan, el trabajo, la salud, concédenos lo que te pedimos si es para el bien de nuestras almas, llénanos de ti, de tu amor, de tu bondad. Alimenta nuestra alma con tus enseñanzas, con tu amor con tus consejos, con tu doctrina con tu Iglesia, con tus pastores, atiende al más necesitado, dale la fe al incrédulo, alimenta su esperanza, al creyente auméntale la fe, permite que alimente la fe de sus coterráneos. Dadnos únicamente lo que necesitamos, quita la avaricia y las cosas supérfluas de la lista de nuestras vidas. Pero especialmente dadnos tu pan, entrégatenos Tu mismo que eres el mejor alimento, el pan de salvación. Pongámonos en una actitud de súplica, de total humildad porque estamos vacíos y se El no nos socorre moriremos de hambre. Necesitamos el agua que El ofreció a la Samaritana en el poso de Jacob, agua de vida eterna. Que sea la actitud la que mueva al Señor a concedernos el Pan de cada día.
PERDONA NUESTRAS OFENSAS. Asumamos una actitud de mayor humildad, estamos pidiendo perdón a quien nos puede perdonar, al Todo-poderoso, pero al Todo-cariñoso, al que nos ama y nos ha visto caer en el pecado, en el desamor, en el desprecio, al que nos ha visto orar con altivez, orgullo e hipocresía. Estamos frente al que no podemos ocultarle nada, al que todo lo sabe. Hagamos de cuenta que estamos al pié de la columna última de la Iglesia, postrados de rodillas, con la cabeza inclinada, avergonzados. Perdón Señor por las ofensas a nuestros hermanos, a los más humildes, a los necesitados. Perdón por no haber atendido la necesidad de quien nos solicitó ayuda y no quisimos dársela, no le saquemos disculpas, digámosle así con sinceridad, con suma humildad, como obligándolo a que nos perdone al ver nuestra actitud. Repitámosle si es necesario varias veces, Perdónanos, perdónanos, perdónanos…
COMO NOSOTROS PERDONAMOS A LOS QUE NOS OFENDEN. Si no lo hemos hecho así, adquiramos el compromiso con nosotros mismos, de perdonar, pero de perdonar de veras, siete veces siete. Es difícil. El perdón puede ser lo más duro de nuestra práctica religiosa. Ah, pero miren lo que estamos diciendo: Que nos perdone como NOSOTROS, perdonamos. Si lo hemos hecho siempre así, sintamos en lo profundo del alma la satisfacción y la paz que el mismo perdón nos da. No guardemos el menor resquicio de rencor, cubramos eso con amor, con PERDON Y OLVIDO.
NO NOS DEJES CAER EN LA TENTACION. El mal, el demonio está alrededor de nosotros como un “león hambriento…”es muy fácil caer, la “necesidad”, la ignorancia, la falta de fe, la falta de voluntad, la molicie, la gula la avaricia, la sensualidad, la oportunidad, nuestra humana debilidad, el falso temor a los amigos, el orgullo, la altivez, el machismo, el feminismo, el falso sentido de superioridad, el yo lo puedo todo, el “el Señor me perdona todo” nos empujan al pecado. El mismo Satán nos puede conducir como lo hizo con el mismo Jesús, a la falsa torre del orgullo, de la vanidad, y decirnos:” Si eres el cristiano, el verdadero amigo de Jesús, que todo lo puede, tírate que allá abajo los ángeles te recibirán y no te pasará nada malo…” haz esto o aquello que eso no es malo, roba, habla mal de tu prójimo, engaña, estafa, fornica, eso no vaya a misa, la honra de las personas no tienen nada que ver con lo que pensamos o decimos, una mentirita cualquiera la dice. En fin, de toda esa música que sentimos en el corazón, en el oído en el momento de hacer algo malo, LIBRANOS SEÑOR. No nos dejes caer. Mira que somos débiles, muy débiles. Todo esto debemos pensarlo mientras decimos No nos dejes caer en la tentación
Y LIBRANOS DEL MAL. Debemos pensar que El no quiere el mal de nadie, la condena del pecador, que El vino para salvar, no para condenar,. Si nos libera de enemigo que nos quiere hacer el mal, nos libra del mal. Si estamos cerca de El, estamos lejos del mal. En una actitud muy personal digamos: aléjanos Señor de todo lo malo, de lo malo que hay en nuestra humana naturaleza, dentro de nosotros mismos, dentro de los demás, en el mundo, en el aire, en la tierra, en el fuego, en el agua. En los elementos que están al Norte, al Sur, al oriente y al Occidente. Todo el mal que está ubicado en esas dimensiones, aléjalos Señor. Todo el mal que está sobre nosotros, al lado de nosotros, debajo de nosotros, todo aléjalo Señor, Líbranos del Mal.
AMEN. Pensemos que el “Amén” es como un cierre, un sellar todo lo que hemos dicho, lo que hemos pedido, lo que hemos deseado, pensado, lo que hemos suplicado, todo lo sellamos con el “Amén” así sea, así se nos conceda, así sea hecho Señor. Pero deseémoslo con fuerza, cerremos con toda la fuerza del corazón, amén con el alma, con todo lo que tenemos, sintamos la fuerza de un huracán en ese cierre. La fuerza de un “Francés” de un Iván” de todos los huracanes juntos en una sola fuerza. AMEN.
Es mi obra buena del día, para todos mis amigos, en el día del Huracán “Francés” mirando la mitad del vaso lleno.
Ervin A. Figueroa B.
Aug. 4/2004 Pembroke Pine.
DOCUMENTO 4
Y el AVE MARIA, LA ORACION MAS HERMOSA.
Recordemos Que la Virgen, era una niña Judía, llevada desde muy temprana edad para que se preparara al matrimonio, pues todas las mujeres judías aspiraban a ser la madre del Mesías. Por lo tanto debían estar preparadas en todo sentido. De acuerdo a las familias se les escogía el esposo que iría a formar también el hogar del Salvador. Normalmente, dentro de la misma familia. Esto nos da la idea solamente, de la calidad de persona que se preparaba para tan magna misión.
Pero miren lo que pasaba. Ella, la Virgen María, esa casi niña inocente de todo, nunca pensó en su corazón ser la Madre del Señor, Era una dignidad demasiado grande para ella, no cabía en su cabecita aunque su corazón lo estaba esperando, era el molde perfecto escogido desde la eternidad para se la madre del hijo de Dios. Su oración, nos cuentan los estudiosos de María, era: “Señor, permíteme ser la esclava de las esclavas del Señor…”Lo hacía de corazón, era lo que vivía, lo que sentía en el fondo de su alma. Por eso María también es la madre de la Oración y de la Humildad. Dios miraba complacido las oraciones de María y un buen día, pensó Dios, le tengo que dar la primera gran alegría a mi madre…Empecemos aquí a acompañar ese gran pensamiento de Dios.
Imaginemos un ángel. La criatura más hermosa que haya podido Dios crear, creada para que le tributara el homenaje de la adoración permanente. Un ángel es como un destello de luz cuya belleza no se puede describir…los que han visto los ángeles nos relatan casi impotentes de poder hacerlo, su extraordinaria belleza.. Pues bien, Dios escoge a uno de ellos, al arcángel San Gabriel como mensajero y en una mañana luminosa cuando María se encontraba orando, pidiendo que pudiera ser la esclava de las esclavas del Señor, una luz resplandeciente iluminó el oratorio de la virgen y ella estupefacta, acompañémosla en este gesto, sorprendida, pero envuelta en una profunda luz, ve como el arcángel va saliendo lentamente de aquella luz con los brazos extendidos hacia ella, el rostro iluminado de alegría y con una profunda sonrisa en sus labios, deja escapar estas palabras de saludo: Su prima Isabel, la madre del Bautista, es el medio por el cuál el Ángel del Señor llega a María en este precioso momento. :
DIOS TE SALVE, MARÍA, repitamos con el ángel, Dios te salve María. Oía el saludo de Dios por medio de esta hermosa criatura. Ella, ya como tranquilizada del primer impacto, no puede menos que sonreír con el Arcángel. Oigamos el saludo de Dios junto a María y sonriamos con ella, acompañémosla en este momento feliz. Miremos su rostro, cerciorémonos de la forma de su cara y del repliegue de sus labios….
LLENA ERES DE GRACIA…continúa el espíritu. María sintió toda la fuerza, sintámosla con ella, de Dios en su corazón. Su humildad estaba premiada, había sido llena de gracia por el mismo Dios, se sentía plena, jubilosa, recibiendo esa gracia…”gratia plena…”
EL SEÑOR ES CONTIGO…Estuvo a punto de desmayarse de felicidad. Pero cómo puede ser esto, si yo estaba pidiendo ser la esclava de las esclavas del Señor? El señor es contigo…y ella se repetía, conmigo?…el Señor es contigo? Sí, siempre lo he sentido así, pero que el Ángel me lo diga, como saludo del mismo Dios? Si, María el Señor es contigo.
BENDITA TÚ ERES, es la bendición directa de Dios, es la primera vez que Dios por boca de su Ángel dice: Bendita tú eres…Bendita tú eres, repitamos con el Ángel, Bendita tú eres….muchas veces. Bendita tú eres, bendita tú eres…..
ENTRE TODAS LAS MUJERES. Dios la escoge entre todas las mujeres, no importaba si era rica o pobre, piadosa o disipada, de buena o no buena familia, judía o no, la escogía ENTRE TODAS LAS MUJERES…porque era la más DIGNA DE SER LA MADRE DE DIOS….
Y BENDITO ES ELFRUTODE TU VIENTRE, ¡JESÚS!...Lloremos de la emoción con María, aquí tuvo que soltar sus lágrimas de emoción, yo creo que no resistió más, porque se le anunciaba que el fruto de su vientre era nada menos que JESÚS, el Mesías, el Enviado, el Redentor…Dos cosas: que iba a ser madre y que el fruto de su maternidad se llamaba Jesús…Pero soy soltera, no soy digna de ser la madre del Creador, de dónde me viene tanta dicha, tanta alegría…No tuvo otra palabra:” He aquí la eslava del Señor…” Junto a ella sintamos las palpitaciones de su corazoncito, enjuguemos con ella sus lágrimas de alegría, compartamos también la alegría del Ángel que estaba dando la noticia, porque eso era un gran honor. Anunciar la venida del Señor, en forma oficial y próxima. Repitámosle. Bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Despacio, Bendito es el fruto de tu vientre, Jesús,
Yo creo sinceramente, que esta oración es la más hermosa que tiene la iglesia para la Virgen y para nosotros en donde le recordamos cómo El la hizo su madre.
Luego la Iglesia, nos ha recomendado que digamos lo siguiente para confirmar la alegría que sentimos por haber Dios escogido a la Virgen María como madre suya.
Con toda la fe unámonos a esa súplica_
SANTA MARIA, Ella, bien identificada, la hija de los servidores del culto, de Joaquín y de Ana, la escogida por Dios, la humilde, la piadosa, la pura, la hermosa…
MADRE DE DIOS, la que todo lo puede por ser la madre del Creador, del Todopoderoso, del Señor de los cielos y de la tierra, de los ángeles y de los hombres, pero especialmente del Dios del Amor. Madre del Dios del amor, de quien más ama a los hombres…Madre de nuestro padre Todocariñoso, Todoamoroso, de nuestro Padre celestial. Abba. Madre de Dios…
RUEGA POR NOSOTROS PECADORES. Tú que eres la Inmaculada, la santa, la sin mancha alguna, dile al Señor que nos mire con piedad y misericordia a los pecadores, a nosotros, que no nos abandone, que nos ame mucho, que estamos dispuestos a dejarnos amar por él y por ti, Virgen María…
AHORA, aquí en el mundo, en este “valle de lágrimas” en estos momentos de descontrol, de ateismo, de fetichismos, de brujerías, de falsos profetas, de lobos con piel de oveja, de espejismos, de pornografía, de orgullo, de indolencia…En mi hogar, en mi trabajo, en la calle, en el bus, en mi carro, en el sitio en donde me encuentre, ruega por nosotros, dile a Jesús que esté pendiente de nosotros…en todo momento.
Y EN LA HORA DE NUESTRA MUERTE, en ese momento crucial de tinieblas y de incertidumbre, de dudas y de dolores, de angustias, de despedidas, de partir, de no ser ya mas de este mundo, de llegar a tu seno, condúcenos tú María al seno de Dios, asístenos en nuestras cuentas con el Señor, no nos desampares un segundo, permanece con nosotros, perdona nuestra ingratitud y asístenos en ese duro momento. Pero asiste también a quienes nos rodean ,a quienes nos despiden, a quienes lloran nuestra ausencia, a quienes siempre han estado a nuestro lado, a quien nos da el último apretón de manos, al que reza uno oración por nuestra alma agonizante, a todos, Madre de Dios y nuestra ayúdanos en ese momento,
AMEN Oyenos, escúchanos, así sea, acepta esta oración míranos compasiva y amorosa, acógenos, que sea como pedimos, que así sea….
DOCUMENTO 5
LA COMFESION
Se acerca la Semana Santa, la Pascua y el tiempo pascual. Estos días me llegan muchas preguntas relativas al sacramento de la Penitencia y a algunas prácticas que causan perplejidad a muchos fieles. Afortunadamente en la mayoría de parroquias se ha erradicado la praxis de las absoluciones colectivas sin los requisitos que las legitiman.
Con todo, parece que en muchos lugares se ha impuesto una curiosa costumbre:
Los fieles se acercan al confesor y se acusan genéricamente. Dicen “he pecado” o sólo manifiestan algún pecado. Seguidamente se les da la absolución.
Esta manera de proceder está explícitamente reprobada por la suprema autoridad de la Iglesia y, por tanto, debe suprimirse en los lugares donde aún se practica.
Como párroco considero que uno de los bienes más grandes para la mayoría de fieles que no practican habitualmente durante el año (y que por desgracia son mucha mayoría) es que se cumpla el precepto de confesar al menos una vez al año y comulgar por Pascua de Resurrección (que puede extenderse a la cincuentena pascual). Puede parecer poco, pero preguntémonos ¿cuántos son los fieles bautizados que no confiesan ni comulgan una sola vez al año?
La solicitud maternal de la Iglesia para con sus hijos manda con fuerza de precepto grave que no falte al menos esta confesión y comunión anual. Si esto se prepara bien y se hace debidamente puede ser el punto de partida para una reinserción gradual a la normalidad de la vida cristiana.
Sería una lastima y algo muy grave para la vida sobrenatural de los fieles (en palabras de Juan Pablo II) que se olvidaran estos saludables preceptos y que se desvirtuaran con prácticas del todo abusivas e inaceptables.
Dicho esto me permito recordar algunos puntos de la Carta Apostólica en forma de Motu Propio Misericordia Dei que todos los pastores y fieles de la Iglesia deberíamos tener muy claros.
En la carta de convocatoria del Año Sacerdotal, el Papa, proponiendo el ejemplo del Santo Cura de Ars, nos decía que los sacerdotes no deberíamos resignarnos jamás a ver los confesionarios vacíos. Ni de fieles, ni de sacerdotes que están allí ofreciendo el Sacramento. Tal vez el Santo Padre debería añadir que tampoco nos resignáramos a ver iglesias “vacías” de confesionarios, pues, aunque parezca increíble, éstos han llegado a desaparecer de algunos templos.
Los puntos que siguen del documento papal, como verán, son de gran actualidad ocho años después.
CARTA APOSTÓLICA EN FORMA DE «MOTU PROPRIO» MISERICORDIA DEI SOBRE ALGUNOS ASPECTOS DE LA CELEBRACIÓN
DEL SACRAMENTO DE LA PENITENCIA (Breve extracto)
La tarde del día mismo de su Resurrección, cuando es inminente el comienzo de la misión apostólica, Jesús da a los Apóstoles, por la fuerza del Espíritu Santo, el poder de reconciliar con Dios y con la Iglesia a los pecadores arrepentidos: «Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos» (Jn 20,22-23).
A lo largo de la historia y en la praxis constante de la Iglesia, el «ministerio de la reconciliación» (2 Co 5,18), concedida mediante los sacramentos del Bautismo y de la Penitencia, se ha sentido siempre como una tarea pastoral muy relevante, realizada por obediencia al mandato de Jesús como parte esencial del ministerio sacerdotal.
La celebración del sacramento de la Penitencia ha tenido en el curso de los siglos un desarrollo que ha asumido diversas formas expresivas, conservando siempre, sin embargo, la misma estructura fundamental, que comprende necesariamente, además de la intervención del ministro – solamente un Obispo o un presbítero, que juzga y absuelve, atiende y cura en el nombre de Cristo –, los actos del penitente: la contrición, la confesión y la satisfacción.
A fin de que el discernimiento sobre las disposiciones de los penitentes en orden a la absolución o no, y a la imposición de la penitencia oportuna por parte del ministro del Sacramento, hace falta que el fiel, además de la conciencia de los pecados cometidos, del dolor por ellos y de la voluntad de no recaer más, confiese sus pecados. En este sentido, el Concilio de Trento declaró que es necesario «de derecho divino confesar todos y cada uno de los pecados mortales». La Iglesia ha visto siempre un nexo esencial entre el juicio confiado a los sacerdotes en este Sacramento y la necesidad de que los penitentes manifiesten sus propios pecados, excepto en caso de imposibilidad.

Por lo tanto, la confesión completa de los pecados graves, siendo por institución divina parte constitutiva del Sacramento, en modo alguno puede quedar confiada al libre juicio de los Pastores (dispensa, interpretación, costumbres locales, etc.).
… consciente de mi responsabilidad pastoral y con plena conciencia de la necesidad y eficacia siempre actual de este Sacramento, dispongo cuanto sigue:
1. Los Ordinarios han de recordar a todos los ministros del sacramento de la Penitencia que la ley universal de la Iglesia ha reiterado, en aplicación de la doctrina católica sobre este punto, que:
a) «La confesión individual e íntegra y la absolución constituyen el único modo ordinario con el que un fiel consciente de que está en pecado grave se reconcilia con Dios y con la Iglesia; sólo la imposibilidad física o moral excusa de esa confesión, en cuyo caso la reconciliación se puede conseguir también por otros medios».
b) Por tanto, «todos los que, por su oficio, tienen encomendada la cura de almas, están obligados a proveer que se oiga en confesión a los fieles que les están encomendados y que lo pidan razonablemente; y que se les dé la oportunidad de acercarse a la confesión individual, en días y horas determinadas que les resulten asequibles».
2. Los Ordinarios del lugar, así como los párrocos y los rectores de iglesias y santuarios, deben verificar periódicamente que se den de hecho las máximas facilidades posibles para la confesión de los fieles. En particular, se recomienda la presencia visible de los confesores en los lugares de culto durante los horarios previstos, la adecuación de estos horarios a la situación real de los penitentes y la especial disponibilidad para confesar antes de las Misas y también, para atender a las necesidades de los fieles, durante la celebración de la Santa Misa, si hay otros sacerdotes disponibles.
3. Dado que «el fiel está obligado a confesar según su especie y número todos los pecados graves cometidos después del Bautismo y aún no perdonados por la potestad de las llaves de la Iglesia ni acusados en la confesión individual, de los cuales tenga conciencia después de un examen diligente», se reprueba cualquier uso que restrinja la confesión a una acusación genérica o limitada a sólo uno o más pecados considerados más significativos. Por otro lado, teniendo en cuenta la vocación de todos los fieles a la santidad, se les recomienda confesar también los pecados veniales.
7. Por lo que se refiere a las disposiciones personales de los penitentes, se recuerda que:
a) «Para que un fiel reciba válidamente la absolución sacramental dada a varios a la vez, se requiere no sólo que esté debidamente dispuesto, sino que se proponga a la vez hacer en su debido tiempo confesión individual de todos los pecados graves que en las presentes circunstancias no ha podido confesar de ese modo».
c) Está claro que no pueden recibir validamente la absolución los penitentes que viven habitualmente en estado de pecado grave y no tienen intención de cambiar su situación.
8. Quedando a salvo la obligación de «confesar fielmente sus pecados graves al menos una vez al año», «aquel a quien se le perdonan los pecados graves con una absolución general, debe acercarse a la confesión individual lo antes posible, en cuanto tenga ocasión, antes de recibir otra absolución general, de no interponerse una causa justa».
9. Sobre el lugar y la sede para la celebración del Sacramento, téngase presente que:
a) «El lugar propio para oír confesiones es una iglesia u oratorio», siendo claro que razones de orden pastoral pueden justificar la celebración del sacramento en lugares diversos;
b) las normas sobre la sede para la confesión son dadas por las respectivas Conferencias Episcopales, las cuales han de garantizar que esté situada en «lugar patente» y esté «provista de rejillas» de modo que puedan utilizarlas los fieles y los confesores mismos que lo deseen.
Todo lo que he establecido con la presente Carta apostólica en forma de Motu propio, ordeno que tenga valor pleno y permanente
Dado en Roma, junto a San Pedro, el 7 de abril, Domingo de la octava de Pascua o de la Divina Misericordia, en el año del Señor 2002, vigésimo cuarto de mi Pontificado.
JUAN PABLO II
DOCUMENTO 6
SHEMA YISRAEL
Nuestra sociedad está en serios problemas. Durante los últimos cuarenta años ha habido un dramático descenso en la educación y la moral, y un ascenso igualmente dramático en el crimen, asesinatos, abortos, drogas, divorcios y otros males sociales. Los expertos están esforzándose para entender las rezones de esta declinación. ¿Es la economía? ¿Es la falta de grupos especiales de interés? ¿Tienen la culpa los grandes capitales? ¿O son los republicanos? ¿Tienen la culpa los demócratas?. La verdad es que casi todo lo que está mal en nuestra sociedad se debe al hecho de que como nación hemos estado perdiendo el conocimiento de Dios. Casi todos los problemas de la vida y sus soluciones, son teológicos. La persona que accede a un conocimiento correcto de Dios se librará de un millón de otros problemas en la vida. La persona que tiene un errado concepto de Dios añadirá un millón de otros problemas a su vida. Difícilmente hay un problema en la sociedad que no pueda ser relacionado a ideas imperfectas acerca de Dios. Es imposible que in individuo mantenga sus buenas prácticas morales o que una sociedad mantenga sus valores correctos cuando su idea de Dios es errónea o inadecuada. Esta declinación en el conocimiento de Dios nos ha traído casi todos nuestros problemas. Un re descubrimiento del conocimiento de Dios nos ayudará grandemente a solucionarlos. La obligación más importante para la iglesia hoy en día es purificar el concepto de Dios hasta que sea una vez más digno de El. Si recuperamos el verdadero poder espiritual para nuestras vidas y salud de nuestra nación, debemos pensar de Dios como El es, no como asumimos que es. Una manera de aprender quién es realmente Dios, es aprendiendo Sus nombres que nos han sido revelados en la Biblia. 
Los nombres bíblicos son algo más que sílabas con sonidos llamativos. La mayoría de los nombres encontrados en las páginas de las Santas Escrituras revelan el carácter intrínseco y la naturaleza del que lo lleva. 
La Biblia revela que Dios tiene muchos nombre y títulos. Podemos entender mejor quién es Dios cuando estudiamos Sus nombres revelados en las Escrituras.
 ELOHIM
“ELOHIM” es el primer nombre de Dios encontrado en el Tenach (Antiguo testamento). Está en Génesis Génesis 1:1 y es la tercera palabra de las escrituras hebreas: En el principio “Elohim” - “Dios.” Elohim es el nombre más comúnmente traducido como “Dios”. Elohim proviene de una raíz que significa “fuerza, capacidad, poder”. Se usa más de 2,300 veces en la escrituras para referirse al Dios de Israel. Elohim es inusual puesto que es plural.
 También puede traducirse como “dioses”. Éxodo 12:12 refiere “todos los Elohim (dioses) de Egipto.” Este nombre plural que se usa para el Único Dios de Israel abre la puerta para la revelación de la naturaleza plural pero sin embargo singular de Dios que se revela más aún en el resto de las escrituras.
Elohim se puede combinar con otras palabras. Cuando ello ocurre se enfatizan diferentes atributos de Dios.
DOCUMENTO 7 Anónimo…
SI DIOS ME CONCEDIERA VER MI ALMA
Si Dios me concediese ver mi alma tal cual es, quizá sentiría una pena profunda al descubrirla tan llena de egoísmo, de maldad, de pecados. Quizá me dominaría un sentimiento de terror ante tanta oscuridad, tanta miseria, tantas cobardías.
Pero si Dios me concediera ver mi alma plenamente, en toda su pobreza y en toda su riqueza, descubriría también que está envuelta por un Amor inmenso, misericordioso, magnífico. Vería con claridad que Dios me ama.
Me ama, porque me ha creado. Me ama, porque me ha redimido. Me ama, porque conoce que soy débil. Me ama, porque quiere sacarme del pecado. Me ama, porque me ha enseñado el camino del Reino. Me ama entrañablemente, con amor de Padre, y por eso me pide que también yo empiece a amar a mis hermanos.
Debe ser una gracia maravillosa: descubrir que Dios, Amor, está más dentro que lo íntimo de mi alma, y que está por encima de lo más alto de mis pensamientos. Lo decía san Agustín, y podemos experimentarlo cada uno si podemos ver, desde la luz del Espíritu Santo, nuestra propia alma.
Si Dios me concediese ver mi alma tal cual es, le pediría simplemente que me ayudase a fijarme más en su mirada que en mis miserias. Y que me concediese también la gracia de poder susurrar, los días que me queden de vida, a tantos corazones que están a mi lado que también ellos tienen en los cielos un Padre misericordioso que los busca, que los espera, que los ama.
Su mirada sostiene mis pasos. Su amor explica mi vida. Su verdad me enseña el camino. Su misericordia perdona mis pecados. Su justicia me pide acabar con el egoísmo. Su paciencia salva muchas almas y me pide un poco de paciencia y comprensión para ese familiar, ese amigo, esa persona que me ha hecho tanto daño...
Si Dios me concediese ver mi alma...
DOCUMENTO 8

DIOSES DE NUESTRO TIEMPO
Fuente: Catholic.net
Autor: P. Antonio Rivero

Estos dioses -que son múltiples como Dios es uno- cambian frecuentemente de cara y de lenguaje, se procrean e inventan nuevos engaños. Son máscaras de satanás, quien tiene la propiedad de mimetizarse y transformase como la mentira, ya que no está sujeto al "si, sí,no, no" de la verdad, que es una sola uy no se disfraza.

I. EL DIOS PROGRESO
Por ello los laicos, con su competencia en los asuntos profanos y con su actividad elevada desde dentro por la gracia de Cristo, contribuyan eficazmente a que los bienes creados, de acuerdo con el designio del Creador y la iluminación de su verbo, sean promovidos, mediante el trabajo humano, la técnica y la cultura civil, para utilidad de todos los hombres sin excepción (Lumen Gentium, 36)
Su credo es éste: "Caminamos en un progreso indefinido que no se detendrá. Ha habido guerras, genocidios y tragedias espantosas. Pero estamos progresando. Todo lo que es progreso es bueno, aunque esto suponga sacrificar el presente en aras de un futuro incierto. El progreso debe ser adorado.

Sin embargo, los remozones producidos por Hiroshima, Chernobil, la guerra química, el auge del ecologismo, la situación de miseria o de injusticia a que están sometidas grandes masas de población, la violencia siempre constante en algún lugar del mundo...han sacudido fuertemente las columnas del Progreso, llevando a veces desconfianza al mismo Progreso y sus promesas, y poniendo en disputa sus mismas bases filosóficas. ¿Y los pueblos enteros que sufren hambre y miseria por causa de la guerra, la corrupción, el colonialismo, la usura internacional? ¿Y los que no tienen acceso a la cultura, al confort, a la tecnología? Pueblos enteros sometidos a la esclavitud económica, social, política, psicológica...manipulados por los ideólogos, por los tecnócratas, por la usura internacional.

Por tanto, criticamos a este ídolo lo siguiente:

1. Los avances que lanza este progreso no siempre están de acuerdo con la ética y la moral, quedan desvinculados de ella. A este ídolo le interesa la ganancia, que llega a ser la prueba contundente de su bondad y acierto. Hace de esa ganancia ley, llegando, así, lo legal (derecho positivo) a ser lo justo (derecho natural). Una vez más, no sabe o no quiere distinguir entre derecho natural y derecho positivo. Se preocupa de la efectividad, no de la moralidad. Detrás de esta posición se esconde el influjo de Kant (1724-1804) que decía: el mérito proviene del deber y no del bien. Y este deber deriva de la decisión común a todos los hombres. Y si la decisión común dice que hay que esterilizar, estimular los experimentos in vitro que nos darán un día humanoides fríos (terrorismo de laboratorio enguantado y silencioso) , criados sin necesidad de madres, emplear la anticoncepción y el aborto para detener el crecimiento demográfico (que crece de modo geométrico, mientras que los alimentos crecen aritméticamente -a decir de Malthus-), legalizar la eutanasia ...entonces es bueno eso. Pero aquí la bien no nace de la verdad y la verdad no surge de la realidad. El bien para este dios depende del futuro, del proyecto del futuro, a donde él nos conduce.

2. Este progreso tiene poder para romper toda barrera; le da a la técnica y a la experimentación un cheque en blanco para someter incluso la intimidad del hombre. El dios Progreso llama progreso a toda costumbre nueva, por más desvergonzada que sea. Por eso, los países musulmanes desprecian tanto a Occidente.

3. La disidencia para este dios es un pecado gravísimo. En la URSS significaba la muerte o la cárcel. En Occidente significa la muerte civil, se excluye al sujeto de la sociedad, no se lo deja hablar ni se le oye, se le juzga sin ecuanimidad, y se le condena no por lo que hace, sino por lo que piensa y por lo que él mismo es. Si es un político, se le cierran todos los medios de comunicación. Si es un docente, se le persigue por no estar al día en las novedades pedagógicas. Si es un dirigente social, se lo condena por ser moralista y no ser práctico. Si es un promotor de la fe, se lo margina por estar fuera de tiempo.

4. Ese dios no ha podido quebrar esa búsqueda de sobrenaturalidad insaciable del alma humana. Dios está de moda siempre. Pero este dios progreso intenta confundir a la gente, proporcionándoles dioses en lugar de Dios, religiosidades en lugar de religión, sectas en lugar de Iglesias, opiniones en lugar de fe, mundalismo en lugar de unidad, consuelos en lugar de justicia y auténtica paz; fantasmas y reencarnaciones en lugar de Cristo, encarnado en el seno de María. Anécdota de la muerte de Malenkov, aquel jerarca soviético de la posguerra. Lo estaban velando, en presencia de altos jerarcas que venían a brindarle su homenaje. En ese momento, delante de todos, para despedirse, se acercó la viuda al féretro, le dio un beso e hizo sobre él la señal de la cruz, porque Malenkov en el último tiempo de su vida había pedido el bautismo.


II. EL DIOS LIBERTAD

Cada hombre, dice este dios, tiene una libertad absoluta. De esa libertad brotan los valores. Todo lo que vaya contra esa libertad es antisagrado (moral, religión católica con sus dogmas y mandamientos). No hay pecado. No hay límites. La libertad salva, rige y condena.

Digamos nosotros:

1. Hay influjo de la revolución francesa, inspirada a su vez en Rousseau, para quien "el hombre nació bueno, sin pecado original" (Contrato Social). Influjo también de Nietzche, padre del nacional-socialismo como del bolcheviquismo, cuyo mayor terrorismo fue decretar que "Dios está muerto" y, como lógica contrapartida, decretar la "inocencia dionisíaca de los hombres". Es como decir: Dios es el culpable y lo hemos guillotinado; y el hombre es inocente y lo adoramos.

2. En nombre de este dios se asesinaron durante la revolución francesa a 250.000 de una población de 600.000 personas, 778 parroquias. En España durante la guerra civil, se destruyeron 20.000 iglesias, incineración de tesoros de arte religioso, el asesinato del 80 por ciento de los sacerdotes; esto en la zona nacional. En la zona roja, 11 obispos y más de 10.000 sacerdotes. A esto se añade: la profanación de imágenes sagradas que luego sirvieron de blancos para práctica de tiro; los vasos sagrados como orinales.

3. Este dios ha dado a luz al terrorismo de Sendero luminoso en Perú, el de Hitler, el de Stalin, todos surgidos de la misma raíz iluminista. Otros: asesinatos en la plaza de Tianonmen en China Popular; la entrada de marines en Panamá y la demolición de barrios indefensos hostiles a los invasores; el bombardeo selectivo y discriminado de templos (mezquitas e iglesias católicas) y hospitales en Irak, durante la guerra del golfo. En Bosnia-Herzegovina, los serbios llevan más de 40.000 mujeres violadas, monjas incluidas.

4. Como es una libertad sin Dios, que se endiosa, y está destinada a esclavizar y no a liberar.

5. La libertad es un desafío y una responsabilidad. Es un fruto que se consigue ganando las batallas interiores del dominio propio y entregando las propias energías no a fines egoístas, sino a objetivos superiores y generoso.


III. EL DIOS CIENCIA
"La organización técnico-científica de ciertos países está engendrando una visión cientista del hombre cuya vocación es la conquista del universo. En esta visión, sólo se reconoce como verdad lo que la ciencia puede demostrar; el mismo hombre se reduce a su definición científica. En nombre de la ciencia todo se justifica, incluso lo que constituye una afrenta a la dignidad humana. Al mismo tiempo se someten las comunidades nacionales a decisiones de un nuevo poder, la tecnocracia. Una especie de ingeniería social puede controlar los espacios de libertad de individuos e instituciones, con el riesgo de reducirlos a meros elementos de cálculo" (Puebla, 315).

"Es cierto que el progreso actual de las ciencias y de la técnica, las cuales, debido a su método no pueden penetrar hasta las íntimas esencias de las cosas, puede favorecer cierto fenomenismo y agnosticismo cuando el método de investigación usado por estas disciplinas se considera sin razón como la regla suprema para hallar toda la verdad. Es más, hay el peligro de que el hombre, confiado con exceso en los inventos actuales, crea que se baste a sí mismo y deje de buscar ya cosas más altas.
(Gaudium et spes, 57)

Su credo: sólo la ciencia nos puede dar certezas, está por encima del bien común, de la ética, de la persona. Todo lo que no es ciencia es sentimiento, subjetivismo, espiritualismo.

A la diosa ciencia le corresponde un altar; el bien del hombre, su conciencia, su conducta, su integridad moral están por debajo de ella.

Esto es lo que expresó Roosevelt en 1912: "Creo que la asimilación de los países latinoamericanos será larga y difícil mientras esos países sigan siendo católicos". En la misma línea Rockefeller, en 1969, recomendó en Roma que sustituyera a los católicos de Latinoamérica por otros cristianos, recomendación que está en marcha con ingentes recursos de todo orden. Tendencia asociada con el control de natalidad y con la política monetarista del FMI.

Digamos:

1. Hay influjo de Comte y de Kant que decían había una separación absoluta e irreductible entre los sentimientos y los hechos. A los primeros -dicen- corresponde el mundo subjetivo; a los segundos, el objetivo, experimentable, científico. Si fuera verdad esto, tendríamos que eliminar el misterio que todo hombre lleva consigo.

2. Hay un reduccionismo científico. Nuestro conocimiento verdadero se entiende que es conocimiento de lo experimentable o de lo medible. Se niega a la inteligencia la capacidad de ponerse en contacto con lo que no está sujeto a ella ni es medible; se la reduce a la capacidad de conocer lo cuantitativo.

3. Hay un reduccionismo del hombre, de sus capacidades espirituales, su razonalidad

4. Hay que decir también que la fe no está contra la razón ni contra la ciencia. Por tanto, la ciencia se convierte en ídolo y en su soberbia quiere llenarlo todo cuando abandonaa su misión de instrumento y pretende dictar leyes al mismo Dios. Es el momento en que cae de su pedestal y se rompe.


IV. EL DIOS HOMBRE
"La religión del Dios que se hace hombre se ha encontrado con la religión del hombre que se hace Dios".(Pablo VI)
Su credo: el hombre es inmanentista, total y completo en sí mismo, nada sobre él. Es la medida de todas las cosas. Su placer, su tener, su yo, marcan su ley. Es él el principio supremo de la ley. Dios es válido en la medida en que le sirve.

Decimos:

1. Aquí el hombre ha perdido su condición de creatura. Estamos retornando a Feuerbach (1804-1872).

2. Aquí Dios viene suprimido, su gracia. El hombre consigue todo con sus fuerzas, incluso en cosas del espíritu. De ahí, el yoga, el control mental y la meditación trascendental para conseguir la experiencia mística. Ya no es Dios que llega y atrapa, sino el esfuerzo humano que quiere conseguir todo, incluso llegar a Dios.

3. Aquí el hombre dice a Cristo que baje de la cruz, que no necesita del sufrimiento. Predican una religiosidad de consumo, superficial y demagógica. Predican que vendrá una nueva era, la del Acuario, hacia el 2140, donde un maestro, la reencarnación de Cristo, enseñará a los hombres a salvarse por sí mismos.

V. EL DIOS UTILIDAD

Ley: lo útil es lo bueno. La eficiencia como tarjeta principal de presentación. El hombre como material humano, medido por el rendimiento (marxismo, capitalismo liberal). Utilitarismo y pragmatismo.

Juzgamos:

1. Nada de sentido heroico de la vida. Nada que no sea para conseguir algo práctico. Nada de poesía, de arte, de contemplación y de oración. Cualquiera de estas cosas, sí, si me traen beneficio. Si por la contemplación me voy a curar de mi estrés, ¡bienvenida!

2. Por el utilitarismo actual, y bajo el amparo del dios ciencia, hemos llegado a una civilización de la muerte.

3. Ha exaltado el hedonismo, el uso de droga para codearnos con el infinito.

4. En nombre de este dios se sacrifican muchas aberraciones: se justifica la esterilización de enfermos mentales, como lo hizo el Parlamento europeo, o el suicidioo voluntario, o por decisión de la familia, de los enfermos, como en Holanda.

5. Este ídolo es barato y chato. Sólo sociedades decadentes, que han perdido sus aspiraciones, están en condiciones de aceptarlo para regir sus vidas. Pero el hombre es un ser llamado a las más empinadas alturas y, por eso mismo, está también propenso a caer en los más profundos abismos.


VI. ALGUNOS SUBDIOSES

1. Democracia liberal: es un engaño de democracia. El pueblo vota y se le acaban sus atribuciones. Es un cero a la izquierda. Se anula el poder de las sociedades intermedias, que son las encargadas de tejer la red de relaciones sociales que hace fuerte a una nación; se acusa a las sociedades intermedias, o a los centros de fuerza de ser "corporaciones", que por su naturaleza producen tiranía, gobiernos derechistas, autoritarismo. Sociedades que son: Iglesia, sindicatos, universidades, fuerzas armadas, municipios, federaciones de comercio, agrarias o de industria, sociedades de beneficencia, clubes.

2. Paz: paz como no-guerra o no-conflicto. No como fruto de la justicia.

3. Vida: en forma de hedonismo. Vivir y gozar de la vida: sexo libre, droga, usura... ¿Qué decir de los mártires que sacrificaron sus vidas por causas superiores, o la consumen a diario por los demás? La vida no es lo supremo. Hay cosas superiores. Hay otra vida. Sin un sano desprecio por la vida nos convertimos en poco menos que gusanos. Una vida digna es la vida que se pone al servicio de lo que está por encima de la vida. La vida mejor vivida es la que aparentemente se pierde. No hay mayor gloria que darla por aquello que la trasciende.

4. Moda: es de los ídolos más estúpidos. Pero por su apariencia alegre e inofensiva es quizá el que tiene más seguidores. Es fanático y dogmático. Quien no hace caso a la moda es marginado de la sociedad. Es ídolo irracional e impuesto, pero funciona. Está relacionado con el dios Progreso. Detrás de este ídolo se esconde la concepción evolucionista, relativista e historicista de la vida. Niega la verdad objetiva, la estabilidad de la naturaleza, los principios inconmovibles de la moral. Incluso niega que la naturaleza humana sea algo terminado y proclama que es dependiente de las transformaciones sociales (por eso muchas veces está en manos de gente sexualmente promiscua, ambigua o cambiante). Niega la capacidad del hombre a definir, porque definir es la negación de la evolución y del progreso. Niega la capacidad del hombre a conocer las esencias, pues una cosa que ayer era hoy ya no es. Por eso los hombres debemos quedar libres incluso de la propia naturaleza humana, de la moral, de los principios, y adaptarnos a los cambios, aceptarlos y asumirlos porque no hay otra alternativa. La Moda se establece sobre la base de un anonimato. Se sigue una fuerza ciega, pero omnipotente. Satánica destrucción de las cosas, de la creación misma, de Dios.

5. Amor: es un idolillo del dios libertad absoluta. Total culto al cuerpo, predicado desde el púlpito de Hollywood. Amor de sentimiento, a primera vista. Amor que permite la infidelidad, el divorcio: "Ya no siento nada por el otro, no debo fingir...por tanto, debo separarme". Ya no es darse, sino sentir y gozar y abusar del otro. Amor pasajero, pues los sentimientos son pasajeros. Amor como sexopatía. Es un amor pordiosero que se contenta con migajas, que nunca está seguro, que no sabe a donde va, que sufre mucho y trata constantemente de acallar ese gemido interior con nuevas experiencias, que traen un analgésico cada vez más pasajero, y que aumenta la desesperanza. Digamos que el hombre ha sido hecho para amar. No meramente para sentir amor. Hecho para el matrimonio, para la familia, los hijos, la estabilidad, la vejez serena y confiada. No para aventuras, para el infinito y estúpido coqueteo, para la inseguridad y la inmadurez constante.

Conclusión:

Hoy nos conducimos como paganos, adorando ídolos (Is 30, 1-5). Idolos que son máscaras del mismo satanás. Estos ídolos han sido llamados también como modernismo, secularismo, humanismo ateo. Con estos ídolos no podemos construir la ciudad de Dios, la civilización del amor.
Se nos exige una verdadera cruzada.
DOCUMENTO 9
ORACION DE ACCION DE GRACIAS.
Señor y Padre Dios, Creador de todo cuanto existe, compungido por mis pecados, te pido perdón y humildemente solicito me concedas darte gracias por todo lo que heces por mí, por mi familia, por mis amigos, por la humanidad.
Gracias, Señor por toda la obra maravillosa de tu Creación: el agua, la tierra el aire, la luz, los astros, los animales, el hombre.
Gracias por darnos una chispita de la luz de tu inteligencia y de tu sabiduría, gracias a lo cual podemos disfrutar de todos los avances de la ciencia y de la tecnología, identificar las maravillas de la naturaleza.
Gracias por a Fe que profesamos, por creer en Ti. Por afianzarnos en ella, por mantenernos en la creencia de que estamos en el camino recto en la vía acertada, el camino por Ti señalado, el camino del paraíso. Gracias por la Esperanza, pero de una manera muy especial, gracias por el Amor, por él has prometido salvarnos, llevarnos a Ti, colocarnos junto a tu Padre.
Gracias por nuestros Hermanos, por permitirnos servirles y compartir con ellos, hacernos dignos de ellos, amarlos, sentir sus mismos sentimientos y compartir sus debilidades y pesares.
Gracias Gran Dios por darnos la familia, el calor que ella nos anima, la protección que ella nos ofrece, la seguridad que nos da, el camino que nos abre hacia Tí, hacia el bien, hacia el servicio. Por nuestros padres y abuelos, nuestra esposa, esposo, hijos, nietos, yernos , nueras, tíos, tías, sobrinos…por todo lo que hace parte de nuestra sangre, Señor.
Gracias Señor, por la vivienda que nos deparaste, la comida, la comodidad que ella nos ofrece, el sueño con el que recuperamos nuestras fuerzas, vela siempre por nosotros mientras dormimos, gracias, Señor.
Gracias por permitirnos pensar, respirar, caminar, vivir, sentir alegrías, sentir correr nuestras lágrimas, que Tú siempre conjugas, Señor, gracias por sentirnos amados, protegidos, importantes, por poder ser nosotros mismos.
Gracias, Santo de los Santos, nuestro Padre, por redimirnos, por ofrecernos el paraíso, pero gracias Señor por darnos a tu Sma. Madre, como medianera y como madre nuestra. Gracias por habernos enseñado a orar, a pedir, a dirigirnos al Padre. Que en este día sea como nuestra máxima expresión de agradecimiento la Oración que Tú mismo nos enseñaste: Padre Nuestro….
Ervin A. Figueroa. Pembroke Pines, Nov.25/09
ALELUYA!
ALABAD A DIOS EN SU SANTUARIO,
ALABADLO EN SU PODEROSO FIRMAMENTO,
ALABADLO POR SUS GRANDES HAZAÑAS
ALABADLO POR SU INMENSA GRANDEZA.
ALABADLO CON EL TOQUE DE CUERNO,
ALABADLO CON ARPA Y CON CÍTARA,
ALABADLO CON TAMBORES Y DANZAS,
ALABADLO CON CUERDAS Y FLAUTAS,
ALABADLO CON CÍMBALOS SONOROS,
ALABADLO CON CÍMBALOS Y ACLAMACIONES
!TODO CUANTO RESPIRA ALABE A YAHVÉ!
!ALELUYA!
DOCUMENTO 10
EL MAL AFAMADO Y EXCLUIDO: ¿UNO BUENO?.
La Palabra de Dios en las tres lecturas de hoy nos vuelve a cuestionar porque en las tres lecturas nos va a mostrar que Dios puede estar funcionando donde menos lo pensamos. En la primera el muy creído y poderoso arameo Naamán, fue sanado de su "carranchín", (que no era lepra, ya que podía trabajar en la corte del rey sirio sin ser excluido), cuando "se bajó del morro" y aceptó humildemente bañarse siete veces en el pequeño río Jordán de Israel. Entonces confiesa su fe monoteísta:" ahora reconozco que no hay Dios en toda la tierra más que el de Israel". v,15. Al que sí le fue mal fue al empleado de Eliseo, Guejazí, por codicioso y mentiroso, pero eso no aparece en esta lectura...En la segunda, las dos últimas frases abren una inmensa esperanza para nosotros y para la multitud de tantas personas cuando somos infieles al amor de Dios, como si volviera a insistir en que:" Dios quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad" de Iª Tim. 2,4.Y en la tercera Jesús se complace en escoger como protagonista de la respuesta agradecida a un "bastardo y excluido" samaritano. Veamos los detalles.
El Hijo de Dios al encarnarse en Jesús, participa en la "caminada de la vida" con todos nosotros, por eso queda al alcance de todo mundo. El grupo de leprosos había admitido entre ellos como buen compañero de desgracia a un samaritano: ¿el dolor los había hermanado y les había tumbado las barreras sociales?... Pero todos imploran a Jesús que los saque de su exclusión mortal y los devuelva a la comunidad. El los hace colaborar yendo hasta el templo por el certificado de curación. Lucas nos hace ver que uno de los diez leprosos es un samaritano; alguien, por consiguiente, despreciado por el pueblo judío, no por Jesús que no hace distinción de personas, y que por el contrario siempre prefiere a los marginados e insignificantes, como Yahweh en toda la Biblia... y para acabar de completar ese marginado es el único que va a regresar para dar gracias a Jesús: aquel que es visto como inferior y medio pagano, es el único que abre su corazón al Señor, y es salvado, es decir, ¿se volvió discípulo?. Al actuar así, nos expresa en qué consiste la verdadera pureza. Limpio de corazón no es el que observa simplemente las formalidades mandadas y se presenta como irreprochable, sino el que es coherente y actúa con sencillez agradecida, de acuerdo al amor gratuito que recibe.
El que se acuerda de Jesús y lo tiene en cuenta es un excluido. Pero un hombre agradecido, doblemente marginado por su condición de leproso y de "extranjero". Por ello, camino a Jerusalén, donde recibirá la muerte de manos de los defensores de la pureza formal, Jesús da la vida: " tu fe te ha salvado ". El samaritano agradecido es invitado a levantarse y a andar; si supo reconocer el amor de Dios, en adelante debe dar gratis lo que recibió gratis.
Acordarse de Jesucristo, como nos pide Pablo en la 2ª lectura, es hacer nuestro su testimonio de amor sin barreras legales o religiosas: pensemos en los que hoy son el equivalente a los leprosos del tiempo de Jesús y que nos fastidian. Acordarse de él, es hacer nuestra también su preferencia por los pobres y despreciados. Los textos de hoy nos dicen que no seremos capaces de esto si vivimos ensoberbecidos con la visibilidad de nuestra condición de seminaristas o de clérigos. De ñapa digamos que ser limpios de corazón y agradecidos como el samaritano, es la condición para reconocer que " no hay otro Dios fuera del Señor ". Y ¡Atención! a no embobarnos, colombianamente, creyendo que con la muerte de tal o cual guerrillero se va acabar la exclusión que lacera a millones de empobrecidos de nuestro país y que es la causa principal de nuestra violencia. La causa de la pobreza es estructural, si le creemos a la doctrina social de la Iglesia católica.
Para la reflexión personal y comunitaria:
Dejando que la Palabra de Dios, viva y eficaz, y más cortante que una espada de doble filo, penetre hasta el fondo del alma: Heb. 4,12-14, y nos ilumine:
1.¿Tengo algún hermano o compañero a quien he declarado extranjero de mis relaciones por su modo de ser, raza, origen, y hasta no le hablo?
2. ¿Cómo llegó mi fe a ese estado, opuesto a la actitud de Jesús, si quiero ser su discípulo?
3.¿A qué me llama el Señor para trabajar por la calidad de vida de nuestra comunidad, y qué puedo y quiero hacer?
Lectura Orante del RP. Hernando Pinilla.
DOCUEMNTO 11
LA LEY DEL TALIÓN O EL AMOR…
Pongan atención a lo que están oyendo. La misma medida que utilicen para tratar a los demás, esa misma se usará para tratarlos a ustedes, y con añadidura. Al que tiene, se le dará; pero al que tiene poco, aún eso poco se le quitará”. (Mc. 4:21-22)
El paralelismo en la biblia se refiere a que muchas de las frases y acciones de Jesús las encontramos en los sagrados autores del antiguo testamento. Por ejemplo, este fragmento del evangelio de Marcos (Jueves 27) es una clara muestra de ello. Siempre se nos ha enseñado que la ley del talión que se practicaba por los judíos del AT era una ley muy distinta a lo que Jesús predicaba, “Amaos los unos a los otros…ama a tu enemigo…” etc… pero estas frases y acciones de Jesús no tienen nada que ver con la ley del talión. Si analizamos fríamente este fragmento del evangelio de Marcos, vemos que Jesús era más fuerte que las enseñanzas del AT, pero sobre todo haciéndonos ver que todas las acciones que se hacen, ya sea con mostros mismos, amigos/enemigos, buenas y malas, traerán consecuencias y con añadidura. Ninguno de nosotros se irá de este mundo sin haber pagado todo aquello que en el pasado quedó sin ajustar cuentas. La factura quedará en cero…Como dice el proverbio árabe que muchas veces he compartido con uds, “Dios siempre perdona, el hombre a veces perdona…la naturaleza jamás perdona.”
Retomando el evangelio, esta frase de “poner atención” se refiere a que el ser humano es miserable en ofrecer amor, perdonar y sobre todo pedir perdón, Jesús nos pide estar atentos a estos sentimientos de maldad que vienen del demonio. Por eso la siguiente frase, yo le arreglaría un poco, “Al que tiene [amor y misericordia, a ese] se le dará y [con añadidura], pero al que [es miserable y falto de amor y perdón], aún eso poco se le quitará. Estas frases de Jesús me recuerdan las frases de San Agustín, “La medida del amor es amar sin medida.” En otras palabras, las buenas obras [amor, misericordia y perdón] no tienen medida, si no lo damos a la manera que Dios nos pide…si no, seria mentir, es engañar. No es según el cristal con que se vean o perciban las cosas. En esto nos envuelve el pecado de la soberbia, el orgullo, el odio…pero quizá lo más importante es la falta de Dios en nuestros corazones. Porque un corazón al estilo de Dios, es un corazón ardiendo de amor, misericordia y perdón... que no tiene medida ni estilo humano, no es como dice el cantante, “Te amo…A mi manera (My way).”
Ninguna palabra o acción diferente a una reparación/arrepentimiento no sana esta deuda, al contrario le echa más leña al fuego encendido…y no hablo de odiar, sino de ser honestos con nosotros mismos y reconocer nuestra humanidad y debilidad tomando acción de ello. Dejar a un lado la soberbia, el orgullo y el odio del cual el corazón de muchas personas y de muchos cristianos está protegido como coraza impenetrable…y como dirían por allá en centro América, “nos hacemos los de los panes.” –Nos hacemos los desentendidos.- Otros por Suramérica dicen, -esto es mucho-
Las lecturas de este domingo, [Lectura del libro del profeta Sofonías (2, 3; 3, 12-13); Salmo 145; Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios (1, 26-31); Lectura del santo Evangelio según san Mateo (5, 1-12) – Bienaventuranzas] especialmente en el evangelio, Jesús nos invita a volvernos humildes de espíritu, “Dichosos los que lloran, porque serán consolados. Dichosos los sufridos, porque heredarán la tierra. Dichosos los misericordiosos, porque obtendrán misericordia. Dichosos los limpios de corazón, porque verán a Dios.” No solo basta asistir al sacramento de la confesión y obtener la absolución si el propósito de enmienda o la enmienda misma aún no ha sido “practicada.” La misma medida que utilicen para tratar a los demás, esa misma se usará para tratarlos a ustedes, y con añadidura. Estas lecturas deben ayudarnos a meditar como entendemos, pero sobre todo como vivimos nuestra cristiandad, si es a nuestro estilo, o a la manera de Dios…que no tiene medida. Las lecturas no son una amenaza, al contrario son consejos de amor del AMOR mismo. Porque Dios es amor, no se entiende, ni se ve, ni se percibe…a Dios lo debemos practicar.
¿Cómo reconocemos nuestra falta de amor, misericordia y perdón? Dime como oras y te diré como eres. La verdadera oración transforma al ser humano, y traspasa todos los limites humanos y sobre humanos inimaginables. Sin embargo Jesús dice que no debemos juzgar porque nadie nos ha establecido jueces, entonces ¿Será que solo Dios juzga nuestro corazón? Pues la verdad no es así, también lo juzgan nuestras acciones [“Y Jesús decía: Lo que sale del hombre, eso es lo que contamina al hombre. Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen las intenciones malas.” (Mc.7:21-22ª)] y nuestra manera de ser con el mundo especialmente con aquellos que se nos hace difícil lidiar, son en estas personas en quienes encontramos nuestra cruz y que bien o mal nos ayudan a nuestra santificación. COSAS VEREDES SANCHO AMIGO. Como Dios es el único que juzga, pues ajustaremos cuentas con él, "Cada uno examine su propia conducta, porque cada cual responderá por sus pecados ante Dios". (Gálatas 6,4)
Finalmente amigos, que no sea el demonio quien gane la batalla, Dios nos necesita para luchar contra los demonios del odio, la soberbia y el ser miserables. “No os engañéis; de Dios nadie se burla. Pues lo que uno siembra, eso cosechará: el que siembre en su carne, de la carne cosechará corrupción; el que siembre en el espíritu, del espíritu cosechará vida eterna. No nos cansemos de obrar el bien; que a su tiempo nos vendrá la cosecha si no desfallecemos. Así que, mientras tengamos oportunidad, hagamos el bien a todos.” (Gal. 6:7-10ª)
Richard M. Samour
Seminarian of the Archdiocese of San Antonio.
Our Lady of Guadalupe Church, 13715 Riggs Road,
Helotes, TX 78023
Office Number: (210) 695-8791
Cell:(210) 374-0515
"For Nothing is impossible with God...." Lk 1:37
www.rimisa.net
OCUMENTO 12
EL SACERDOTE, MONEDITA DE ORO
Este dia una amiga de la parroquia me envio este email...y me parecio muy curioso y real, asi es que lo comparto con uds. Ojala y este "divertido" email no caiga en saco roto...como dicen las escrituras, no es de fuera lo que corrompe al hombre si no de adentro...
El sacerdote es el blanco de todas las miradas opiniones y chismes: Como no es "monedita de oro", imposible que agrade a todos.
Si es gordo, ha de ser un tragón; si es flaco ni para comer le alcanza. Si es viejo, no nos comprende; si es joven, no tiene experiencia.
Si es alegre, ni parece padre; si es serio, es muy enojón. Si es guapo, ¡Que desperdicio!; si es feo, mejor se hubiera metido de Guardia.
Si es moreno, lo quieren blanco; si es güerito, ah! se cree de sangre azul. Si es comprensivo, no tiene carácter; si es rígido, ese padre es demasiado pesado.
Si fuma o toma es un vicioso; si no lo hace, es que no es hombre.Si canta bien, es un vanidoso; si canta mal, mejor que ni cante.
Si es activo, no nos deja descansar; si es tranquilo, éste no es como el que se fue.Si visita a las familias, es muy amiguero, y ¡¡Nunca está en la Iglesia!!; si no sale, no busca a las almas.Si va con los ricos, se quejan los pobres; si va con los pobres desprecia a los ricos.Si trata más a los hombres, se quejan las mujeres;
Si atiende a las mujeres, lo critican los hombres.Si convive con los niños, ¿ no abusará de ellos??Si nos cae mal, se juntan firmas para que lo cambien y hasta lo amenazan;
Cuando se va, se juntan firmas para que lo dejen
.Pero, usted. ¿cómo quiere al sacerdote? El sacerdote es del mismo tepalcate que usted, un espejo de las virtudes y defectos de su familia y del ambiente de su tiempo.Pida a Dios que no sea como usted le agrade, sino como lo necesita la Iglesia.
Yo (Richard Samour) le agregaría esto: Si dice cuatacho, que irrespeto a Dios, si lo llama ALMIGHTY que cura este que no tiene una relación personal con Dios.
Si dice chulita este cura no tiene para ser sacerdote será un problema para la iglesia, si le dice chulita a la virgen...ah que lindo como trata a la virgen...
Si dice que las mujeres son bonitas, !que abusivo sigo pensando que será un problema para la iglesia, si no le dice nada a las mujeres, este como que es del otro equipo o es racista con las mujeres. COSAS VEREDES SANCHO AMIGO...
Y a propósito, ¿cuántos minutos ora al día por los sacerdotes?¿Sabía usted que les aprovecha más una oración que una crítica?
¿Necesitamos quererlos como son... ó que sean como queremos?? LE APROVECHA MAS UNA ORACION QUE UNA CRITICA
ORA MUCHO POR ELLOS! "TAMBIEN ELLOS NOS NECESITAN"
Recuerda: La forma más fácil de acabar con el rebaño es acabando con el Sacerdote!!! Acabamos con la Iglesia Católica y hasta nos sentimos orgullosos porque por nuestra culpa cambian a un sacerdote. (¡¡¡¡Qué vergüenza!!!!) son tan pocos y nosotros atacándolos!!!!! Jesús Salvador de los hombres! Sálvalos!
Cruz del Apostolado por los Sacerdotes - San Antonio Texas!
Richard M. Samour
Seminarian of the Archdiocese of San Antonio.
Our Lady of Guadalupe Church, 13715 Riggs Road,
Helotes, TX 78023
Office Number: (210) 695-8791
Cell:(210) 374-0515
"For Nothing is impossible with God...." Lk 1:37
www.rimisa.net
DOCUEMTO 13
Rev. Dcn. Mario Ganuza
mganuza@earthlink.net
REEVANGELIZACION: RECONOCIENDO MI FE AHORA DE ADULTO
padres fallaron la prueba de su voluntad, puesto que decidieron hacer a un lado la entrega de amor que gratuitamente Dios les había hecho, y prefirieron aceptar la propuesta del demonio. Prefirieron retar a Dios con la intención de igualarse a El en cuanto a su conocimiento e independencia. Entender este hecho y comprender su acto de rebeldía, es muy importante para nuestra relación individual con Dios y hasta con nosotros mismos. Debemos reconocer que el demonio en ningún momento forzó a Eva o a Adán para que comieran del fruto prohibido (ver Gen 3:1-6). Ciertamente, la propuesta que les hizo fue una trampa muy engañosa, porque realmente les estaba invitando a auto-rebajarse de categoría y despojarse de los poderes que Dios les había dado; una trampa que les llevaría a dejar de ser los mimados de Dios para convertirse en sus competidores. Ellos no se detuvieron a pensar en donde iban a obtener los poderes para competir con Dios, el Omnipotente, dueño de todo poder. Pero aún más grave fue su reacción después de cometer ese primer error, porque además de eso, trataron de justificarse ante Dios, cuando no existía justificación posible; esperaban engañar a Dios; y por eso hasta trataron de esconderse de El, que todo lo ve y todo lo sabe (ver Gen 3:8-13). En resumen, Adán y Eva cometieron un acto de soberbia y como consecuencia, ellos mismos se despojaron de sus poderes naturales y la debilidad entró en su espíritu.
Pero, antes de juzgar malamente a nuestros primeros padres por sus errores, veamos cómo es que nosotros responderíamos si se pusiera a prueba nuestra voluntad. ¿Crees que nosotros, responderíamos de la misma manera que Adán y Eva? Pues bien, así hemos respondido desde que tuvimos uso de razón. El demonio sigue sin tener poder para forzarnos a pecar, y lo único que puede hacer es invitarnos a que le aceptemos sus propuestas engañosas. Esto quiere decir que al cometer un pecado estamos asumiendo concientemente una actitud de soberbia ante Dios, y además pretendemos engañarlo aduciendo la debilidad de nuestra naturaleza humana. Pero la verdadera realidad es que nosotros mismos nos despojamos de los poderes naturales que Dios nos da (ver 2Pedro 1:3-9). Tanto nos hemos acostumbrado a vivir en ese estado de engaño, que vemos muy distantes y hasta inalcanzables para nuestra pobre naturaleza humana, los poderes de la realeza divina que por derecho nos pertenecen, al ser hijos adoptivos de Dios. En vez de vernos muy cercanos a Jesús y sus poderes divinos, nos sentimos muy alejados de esa realidad. Esa pequeñez de la que nos sentimos revestidos, es parte del engaño que le hemos comprado al demonio con nuestra propia soberbia.
Esta nueva visión de nuestra realidad perdida, puede ser muy distinta a lo que aprendimos de niños, pero es la realidad que Jesús, el Hijo de Dios, vino a restaurar en nosotros con su muerte y resurrección. Con su pasión y muerte, Jesús compró para nosotros la redención y nos abrió el camino a la restauración de nuestra realeza y de todos los poderes que hemos perdido. El Hijo de Dios se hizo hombre para deshacer con la fuerza de su voluntad humana los errores de todo el género humano, comenzando por Adán y Eva, y terminando con el último hombre y la última mujer que llegarán a nacer antes de su regreso, al final de los tiempos (ver Hebreos 2:14-18). Pero tampoco creamos que Jesús nos va a forzar a aceptar su invitación de redención. Así como la soberbia que nos hace pecar es responsabilidad nuestra, también es nuestra la decisión de aceptarle a Jesús su invitación. Esta disyuntiva es el punto medular en la prueba de la voluntad que todo ser humano debe resolver. Si en el pasado, tú no has estado conciente de esa prueba, y has vivido amparado en la supuesta debilidad humana, ha llegado tu momento de asumir la responsabilidad de tomar tu decisión.

11 DOCUMENTO No. 14

DISCURSO DE BENEDICTO XVI EN CIBELES. JMJ 2011


Alocución del Papa Benedicto XVI en Cibeles tras la proclamación del Evangelio en la fiesta y liturgia de acogida de los jóvenes de la JMJ 2011 Madrid (18 de agosto de 2011)
Autor: S.S Benedicto XVI | Fuente
Queridos amigos:

Agradezco las cariñosas palabras que me han dirigido los jóvenes representantes de los cinco continentes. Y saludo con afecto a todos los que estáis aquí congregados, jóvenes de Oceanía, África, América, Asia y Europa; y también a los que no pudieron venir. Siempre os tengo muy presentes y rezo por vosotros. Dios me ha concedido la gracia de poder veros y oíros más de cerca, y de ponernos juntos a la escucha de su Palabra.

En la lectura que se ha proclamado antes, hemos oído un pasaje del Evangelio en que se habla de acoger las palabras de Jesús y de ponerlas en práctica. Hay palabras que solamente sirven para entretener, y pasan como el viento; otras instruyen la mente en algunos aspectos; las de Jesús, en cambio, han de llegar al corazón, arraigar en él y fraguar toda la vida. Sin esto, se quedan vacías y se vuelven efímeras. No nos acercan a Él. Y, de este modo, Cristo sigue siendo lejano, como una voz entre otras muchas que nos rodean y a las que estamos tan acostumbrados. El Maestro que habla, además, no enseña lo que ha aprendido de otros, sino lo que Él mismo es, el único que conoce de verdad el camino del hombre hacia Dios, porque es Él quien lo ha abierto para nosotros, lo ha creado para que podamos alcanzar la vida auténtica, la que siempre vale la pena vivir en toda circunstancia y que ni siquiera la muerte puede destruir. El Evangelio prosigue explicando estas cosas con la sugestiva imagen de quien construye sobre roca firme, resistente a las embestidas de las adversidades, contrariamente a quien edifica sobre arena, tal vez en un paraje paradisíaco, podríamos decir hoy, pero que se desmorona con el primer azote de los vientos y se convierte en ruinas.

Queridos jóvenes, escuchad de verdad las palabras del Señor para que sean en vosotros «espíritu y vida» (Jn 6,63), raíces que alimentan vuestro ser, pautas de conducta que nos asemejen a la persona de Cristo, siendo pobres de espíritu, hambrientos de justicia, misericordiosos, limpios de corazón, amantes de la paz. Hacedlo cada día con frecuencia, como se hace con el único Amigo que no defrauda y con el que queremos compartir el camino de la vida. Bien sabéis que, cuando no se camina al lado de Cristo, que nos guía, nos dispersamos por otras sendas, como la de nuestros propios impulsos ciegos y egoístas, la de propuestas halagadoras pero interesadas, engañosas y volubles, que dejan el vacío y la frustración tras de sí.

Aprovechad estos días para conocer mejor a Cristo y cercioraros de que, enraizados en Él, vuestro entusiasmo y alegría, vuestros deseos de ir a más, de llegar a lo más alto, hasta Dios, tienen siempre futuro cierto, porque la vida en plenitud ya se ha aposentado dentro de vuestro ser. Hacedla crecer con la gracia divina, generosamente y sin mediocridad, planteándoos seriamente la meta de la santidad. Y, ante nuestras flaquezas, que a veces nos abruman, contamos también con la misericordia del Señor, siempre dispuesto a darnos de nuevo la mano y que nos ofrece el perdón en el sacramento de la Penitencia.

Al edificar sobre la roca firme, no solamente vuestra vida será sólida y estable, sino que contribuirá a proyectar la luz de Cristo sobre vuestros coetáneos y sobre toda la humanidad, mostrando una alternativa válida a tantos como se han venido abajo en la vida, porque los fundamentos de su existencia eran inconsistentes. A tantos que se contentan con seguir las corrientes de moda, se cobijan en el interés inmediato, olvidando la justicia verdadera, o se refugian en pareceres propios en vez de buscar la verdad sin adjetivos.

Sí, hay muchos que, creyéndose dioses, piensan no tener necesidad de más raíces ni cimientos que ellos mismos.

Desearían decidir por sí solos lo que es verdad o no, lo que es bueno o malo, lo justo o lo injusto; decidir quién es digno de vivir o puede ser sacrificado en aras de otras preferencias; dar en cada instante un paso al azar, sin rumbo fijo, dejándose llevar por el impulso de cada momento. Estas tentaciones siempre están al acecho. Es importante no sucumbir a ellas, porque, en realidad, conducen a algo tan evanescente como una existencia sin horizontes, una libertad sin Dios. Nosotros, en cambio, sabemos bien que hemos sido creados libres, a imagen de Dios, precisamente para que seamos protagonistas de la búsqueda de la verdad y del bien, responsables de nuestras acciones, y no meros ejecutores ciegos, colaboradores creativos en la tarea de cultivar y embellecer la obra de la creación. Dios quiere un interlocutor responsable, alguien que pueda dialogar con Él y amarle. Por Cristo lo podemos conseguir verdaderamente y, arraigados en Él, damos alas a nuestra libertad. ¿No es este el gran motivo de nuestra alegría? ¿No es este un suelo firme para edificar la civilización del amor y de la vida, capaz de humanizar a todo hombre?

Queridos amigos: sed prudentes y sabios, edificad vuestras vidas sobre el cimiento firme que es Cristo. Esta sabiduría y prudencia guiará vuestros pasos, nada os hará temblar y en vuestro corazón reinará la paz. Entonces seréis bienaventurados, dichosos, y vuestra alegría contagiará a los demás. Se preguntarán por el secreto de vuestra vida y descubrirán que la roca que sostiene todo el edificio y sobre la que se asienta toda vuestra existencia es la persona misma de Cristo, vuestro amigo, hermano y Señor, el Hijo de Dios hecho hombre, que da consistencia a todo el universo. Él murió por nosotros y resucitó para que tuviéramos vida, y ahora, desde el trono del Padre, sigue vivo y cercano a todos los hombres, velando continuamente con amor por cada uno de nosotros.

Encomiendo los frutos de esta Jornada Mundial de la Juventud a la Santísima Virgen María, que supo decir «sí» a la voluntad de Dios, y nos enseña como nadie la fidelidad a su divino Hijo, al que siguió hasta su muerte en la cruz.

Meditaremos todo esto más detenidamente en las diversas estaciones del Vía crucis. Y pidamos que, como Ella, nuestro «sí» de hoy a Cristo sea también un «sí» incondicional a su amistad, al final de esta Jornada y durante toda nuestra vida.

Muchas gracias.
CON CLUSIÓN.
Encontramos en una de las lecturas de los últimos Domingos, de Tiempo Ordinario, exactamente en el evangelio de Mateo 16, 13 y ss. (Domingo XXI) el relato del NACIMIENTO de la UNICA IGLESIA FUNDADA POR JESUCRISTO.
Es el pasaje del Evangelio que con mucha exactitud ha sido traducido por los exégetas, sometido a discusión en muchas oportunidades incluso en el Colegio Cardenalicio, lo cual nos permite reconocer con meridiana claridad, con certeza, no solo el momento histórico, el lugar, las personas que estaban interviniendo, sino la fórmula verbal y espiritual con que se inicia la Iglesia de Cristo, la Iglesia Católica. Qué hermoso analizar cómo se inicia este reconocimiento a la humanidad y este legado de Jesús-Dios, que pronto va a partir al cielo, pero que quiere al mismo tiempo quedarse en su Iglesia. Miremos desprevenidos cómo inicia Jesús este misterio’ “Quién dicen las gentes, que soy? Unos que Elías, otros que un profeta…otros que el Bautista, que Jeremías, que un Rabino, …” En fin, lo que ingenuamente habían oído entres sus amigos y paisanos, catecúmenos, paganos y entre la gente del común. Pero Jesús buscando una respuesta concreta se les lanza con otra pregunta, personal, para cada uno…” Y, vosotros, quién decís que soy?” vosotros que habéis andado con migo, que habéis presenciado mis milagros, que habéis oído mis explicaciones sobre la vida, sobre la muerte, sobre la eternidad, sobre el amor…Que habéis sido bautizados, escogidos, llamados…Quién creéis que soy? Pedro, como siempre, parece que explotara como un volcán, como siempre, de primero, adelante, antes que todos: : “Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios viviente” . Me imagino, lo veo que Jesús mirando fijamente a los ojos de Pedro, quien no era un viejito, sino un joven fogoso, , guardó silencio, se puso pálido, era el espíritu que hablaba por la boca de Pedro y así se lo manifiesta abiertamente: “Esto no te lo ha revelado ni la carne, ni la sangre, mi padre que está en los cielos te lo ha revelado…” Es apenas natural, se habían dicho muchas cosas sobre Jesús, pero solo Dios conocía la naturaleza de ese Cristo que había sido capaza de inmolarse por los pecados de la Humanidad. “Puesto que esto no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, yo te digo que Tú eres Pedro, y sobre esta piedra, deificaré mi Iglesia…” Se ha elegido directamente por Jesús, el Primer Papa de la Iglesia, se llama PEDRO, “Tú eres PEDRO”…Se le pueden restar méritos al Santo Padre,? Se puede dudar de su autenticidad? Ahí está la historia de los sucesores, desde Pedro hasta nuestros días. Luego le otorga directamente también algunos poderes: “Recibe las llaves del paraíso, las puertas del infierno no prevalecerán sobre ella. Todo lo que atares en la tierra, lo será en el Cielo y lo que desatares en la tierra, en el Cielo lo será…” Les confiere entonces el poder de perdonar los pecados, de representar el perdón. Podremos dudar de este poder que Dios confiere a los hombres dedicados a su servicio, del sacramento del Perdón, de la confesión, viendo este pasaje? Seríamos insensatos, si lo hiciéramos. No es el sacerdote un simple hombre el que nos perdona en la confesión, es un representante de Dios, con el poder para hacerlo, el que nos perdona, es Dios que nos perdona por medio de ese hombre que es el sacerdote, el obispo o el papa, comisionados por Dios. Esto nos debe permitir acercarnos confiados al sacramento del Perdón cada vez que lo necesitemos, cada vez que queramos reconciliarnos con Dios. Pero Jesús no se detiene ahí. Le otorga a Pedro, el poder sobre el infierno, ademes la anuncia que las fuerzas del mal no serán superiores a las del bien. Lo hemos visto, lo estamos viendo a través de la historia, de los hechos. Papas tentados por el demonio, el poder y el dinero, la política, han tratado de destruir la Iglesia, le han dado mal nombre, Actos mal intencionados o mal interpretados como la Inquisición, no podemos tapar el sol con las manos, productos de la ignorancia y de un mal en entendido celo por las cosas Divinas, Lo malo no es el pecador sino el pecado, no entendieron que la mala no era la bruja, sino la brujería, muchos sacerdotes por desgracia se han dejado tentar por el sexo y han caído muy bajo. Es la Iglesia? No. Ellos son representantes de la Iglesia que han fallado, pero la Iglesia sigue como la casa plantada sobre esa roca, “Pedro”, incólume. El; mal no ha podido, no podrá prevalecer sobre Ella.
Le escuchaba predicar a mi párroco, un ilustre sacerdote Eudista ,Cubano, muy consagrado por cierto esta reflexión: “ Cuántas llaves tenemos nosotros, quién tiene más llaves? Solo el que tiene la lave puede entrar por la puerta que ha sido asegurada, que ha sido cerrada. Tenemos las llaves de la casa, de los cuartos, de la caja fuerte, del auto, de la oficina, de los lugares a donde necesitamos entrar. Hoy día, además, los ID (Identificaciones) Pasa bordos de Internet, de las salas sociales, de la Web. El portal, del blog, éstas generalmente las sabemos de memoria porque ahí es donde mejor están guardadas, nadie puede entrar sin nuestro permiso. Las claves (llaves) las cuentas en el banco, las entidades de ahorro en donde tenemos algunos centavos. Todas esas llaves las usamos cuando las necesitamos y nadie, absolutamente nadie nos las puede quitar. Y la otra, la que Jesús nos entregó en manos de Pedro? Dónde la tenemos? Perdida en un pajar ( un sitio lleno de paja), confundida, no la utilizamos, la descuidamos? Ojo con eso, es la más importante, porque este ratito sabroso que pasamos en la vida, es un “ratico” el que viene, si que es largo, es para toda la “Eternidad” . No la descuidemos, tratemos de usarla seguido, mantengámosla bien aceitadita con la Misa dominical, con la caridad, con el cumplimiento de los Mandamientos, la observancia de los Sacramentos, con el AMOR..
Jesús le dio todo esto a Pedro, le otorgó todo como una respuesta a su reconocimiento de; Mesías, del Cristo. Como un premio a su Fe puesta en su Maestro, como un regalo muy valioso a su confesión muy personal del amor a Cristo hecha reconocimiento del Hijo de Dios. Si nosotros no lo confesamos, lo damos a conocer, tampoco vamos a tener el reconocimiento por parte de Jesús. ¡SEÑOR, HAZ QUE SIEMPRE TE HAGA MI RECONOCIMIENTO PERSONAL, QUE SIEMPRE TE CONFIESE ANTE LOS DMAS Y QUE AL FINAL TENGA TU RECONOCIMIENTO. AMEN, AMEN, AMEN.


1 comentario:

Unknown dijo...

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