viernes, 2 de noviembre de 2007

El PARADIGMA DE LO SOCIAL Y DE LO REAL EN LA OPTICA DE LA

El PARADIGMA DE LO SOCIAL Y DE LO REAL EN LA OPTICA DE LA

SICOLOGIA. .

(Ensayo)

I. A MANERA DE PREMISA.

I: PARADIGMA.

II. LO SOCIAL

III. LO REAL,

IV. LA SICOLOGIA.

Ursula Patricia Figueroa R.

Ervin Figueroa.

El PARADIGMA DE LO SOCIAL Y DE LO REAL EN LA OPTICA DE LA

SICOLOGIA. .

Encuentro que es conveniente en este breve ensayo, establecer algunas premisas que puedan servirle al lector de guía en el acto de entender mis comentarios reaccionados con el tema propuesto. Aclaremos entonces.

Paradigma. No hace mucho tiempo un ejecutivo santandereano, sobra decir el carácter machista de nuestro pueblo, partió muy de mañana para la costa atlántica, después de haber dejado listo su vehículo la noche anterior. Su familia había volado hace dos días y lo esperaban para el fin de semana. Nuestro protagonista no alcanzó a manejar mucho, pasó al Café Madrid, con precaución, buena música en su vehículo, aire acondicionado, regular velocidad, pero seguro, una vez terminada la bajada de Río Negro, después del puente que va a Tres Bocas, empieza una carretera tortuosa entre rectas y curvas, la velocidad había aumentado considerablemente. Un conductor que venía en sentido contrario una vez pasada una curva bien cerrada, sacó cuanto pudo su cabeza y le gritó a nuestro amigo: “Cerdo…”y algo que no alcanzó a oír el amigo quien enfurecido también sacó su cabezota, trató de disminuir velocidad, pero fue imposible, más cerdo usted, gritó a su interlocutor ocasional con las palabras de más grueso calibre que usted pueda imaginarse. Mientras cogía la curva, se oyó un estruendo y el amigo quedó muy mal herido entre unas matas de caña recién cogida, a la orilla de río…un cerdo se le había atravesado exactamente en la curva que el otro conductor le había avisado… Pero el carácter machista, cerdo significa en ese contexto, puerco, malo, descuidado, ordinario, basto, bruto…lo llevó inesperadamente a la cañada. Su “paradigma” es el que acabo de describir, jamás pudo en unos segundos removerlo de su mente y esto por poco le cuesta la vida.

Lo Social, es todo lo que envuelve al ser humano en el contexto de su congéneres, su relación e interrelación con el género humano, estadios en los cuales se mueve, “social por naturaleza” lo describe Rouseao, en el concepto Comtiano es el organizador de la sociedad, y Tomás Moro lo define como un iluso que plantea relacionarse en la ciudad de la Utopía social con sus hermanos. La iglesia lo ubica en el plano social con obligaciones y deberes de relacionarse para encontrar al Ser Superior, pero solo a través de los demás, sobre los cuales debe influir y ser influenciado. Lo social es el desarrollo humano, su organización, su acción a favor o en contra de los demás, su organización familiar, política, su formación intelectual, su capacidad para relacionarse con los otros y su influencia en cuanto a la capacidad de transformar el medio ambiente.

Lo Real, lo podemos colocar bajo la óptica lo que podemos comprobar, ver, tener al alcance de nuestros sentidos, de nuestras capacidades. Lo que no necesita comprobación social, lo evidente, pero como estamos relacionándolo con lo social, será entonces aquello realizable dentro de la sociedad.

El hombre a medida que va evolucionando socialmente, va escogiendo paradigmas, o mejor, va siguiendo, presentando los que le parecen apropiados a las circunstancias. Paradigmas violentos. Casi en la historia de la humanidad es una constante “La Guerra” por ejemplo, la ley del más fuerte. Desde los más remotos orígenes de la humanidad lo encontramos incrustado en costumbres, leyes, maneras de vivir y de sobrevivir, en fin, ha sido como una constante de la humanidad. Invasiones, vasallajes, conquistas, sometimientos, expansiones de tierra y de aguas, posesión de recursos naturales, en fin todo lo que llena la ambición del hombre y que nunca satisface.

La guerra es el máximo irrespeto a la libre determinación de organización de los pueblos. No tiene justificación y la historia ha demostrado que la guerra solo es un instrumento de dominio, de destrucción y e muerto. Comercio de los más poderosos y sometimiento de los pueblos menos pudientes económicamente. En algunos casos lo ha justificado como la liberación, la independencia, de un pueblo sobre otro que lo esclaviza; en otros, es el poder de las oligarquías sobre el proletariado; la lucha de clases, en otro contexto o la lucha política por la conquista del poder, que suele enmascararse en ocasiones en proyectos filosóficos, pero que hemos visto, es solo la ambición del poder, del dinero, de la discordia, del desprecio por el otro, especialmente por los menos favorecidos, por el campesino, por el trabajador, por el asalariado.

La Psicología. Muchos tratadistas se ha dedicado a estudia el comportamiento del ser humano, con relación a sí mismo, a sus diferentes etapas de desarrollo, psicología evolutiva, como parte de un grupo en un momento y en un espacio determinado, psicología social, su relación con el medio ambiente, con la educación, en fin con todos los tópicos que envuelven al hombre.

En este caso específico, la psicología nos va a mostrar algunos roles en donde el hombre actúa en grupo, se asocia para formar sociedades, que van desde la célula familiar hasta las grandes urbes. El manejo del hombre dentro de esos grupos, su influenza recibida y dada frente a los demás, a sus congéneres, el impacto de su organización teniendo como fin el mejor vivir, la organización para poder desarrollar toda su inteligencia y capacidad de compartir y de com-vivir.

Digamos que es un elemento muy general, pero que está dentro de la realidad. Que el hombre es un lobo para el hombre, no lo podemos negar y es ahí cuando cocedores de tal circunstancia, entra la educación, la filosofía a actuar, a sugerir, a plantear nuevos esquemas de organización social, de vida, de reconquista de la humanidad, del respeto, es la hora de los nuevos paradigmas, de unidad, de respeto, de amor y ayuda de unos con otros, si queremos salvar a la humanidad de esta hecatombe en que vivimos.

Desde esta óptica, es una obligación de quienes tenemos el privilegio de la educación, hacer planteamientos serios, sobre la organización social, sobre la político, sobre lo religioso, pero sobre todo, de organización humana, es decir un proyecto de organización que parta de lo real, de lo que existe hoy, así sea el caos, pero que lleve a interesar al hombre en el fomento de los valores para que pueda vivir, pero vivir realmente, en paz, con dignidad, sin explotación, con respeto. Con el reconocimiento de lo intelectual y de las capacidades de cada uno. Recordemos que Dante, en su Divina Comedia, coloca en el último círculo del infierno, a los intelectuales que no hacen nada por su pueblo.

Pero mirando el otro lado de la moneda, encontramos que la humanidad también tiene hoy paradigmas de progreso, de dignidad, de crecimiento. Muchos grupos sociales, muchas iglesias, muchas personas, están entregadas al servicio de la humanidad, de la salud, de la vivienda, de la educación, muchas veces con muy pocos recursos, pero creciendo junto a sus hermanos, tanto en las grande urbes como en las regiones muy apartadas. Es imprescindible que nosotros nos alineemos en una de estas actividades, pues no hemos venido solo a vegetar y a lamentarnos de la situación sino a actuar frente a las circunstancias sociales que vivimos.

Una pregunta surge en este contexto. Qué estoy haciendo por la humanidad. Por la sociedad, por los demás. He planteado alguna vez un compromiso social, un tipo de paradigma que podamos proponer?

Una utopía que sea el fruto de nuestro estudio, tiene que estar orientada por la psicología social, partiendo de raíces históricas, partiendo de lo real, con una proyección de crecimiento que incluya el medio ambiente, los círculos en los cuales se desarrolla la actividad humana y en los que debería desarrollarse, la antropología general, la economía, el fomento de los verdaderos valores, vistos éstos desde el punto de la libertad y la conciencia de la autoconstrucción personal, el valor de las costumbres, de las razas, de las nacionalidades, todas constitutivas de un solo elemento que es el hombre.

Si lográramos integrar todos los elementos, o los principales constitutivos del hombre, de su dignidad, de su respeto, estaríamos en el campo de un nuevo paradigma que permitiera a la humanidad conseguir sus varaderos fines, alcanzar sus metas dentro de la paz y la convivencia sociales. Si logramos estructurar en la familia una base firme con valores auténticos, con libertad, con respeto, con reconocimiento, con integridad de conceptos sobre lo que el ser humano representa, estaremos ad portas de una nueva sociedad y con ella de un nuevo hombre social.

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